Tuesday, October 30, 2007

WINDSOR: FOCO ROJO EN INMIGRACION

(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo

Como un evento casi anunciado, el caso de la “oleada” de mexicanos llegados en camiones a la ciudad fronteriza de Windsor, Ontario, ha venido “levantando olas” entre las autoridades canadienses de inmigración.

Desde el año pasado, la ascensión de los mexicanos como el grupo más numeroso de inmigrantes ilegales pidiendo refugio debió ser atendido como un fenómeno “importado” de los Estados Unidos, que amenaza con desbordarse.

La sociedad canadiense, ajena al fenómeno, se encuentra confundida, pero se inclina por una solución apegada a derecho; es decir, detener de inmediato la “oleada” de ilegales mexicanos y deportar de inmediato a individuos y familias que están ejerciendo severas presiones sobre dicha comunidad y en la provincia entera.

El Alcalde Wilfred Harbin y el Premier Dalton McGuinty han pedido la intervención del gobierno federal para atender una situación calificada casi de estado de emergencia en Windsor.

Para el ciudadano canadiense es incomprensible que personas provenientes de un país donde se vive una democracia, cuya economía está fuertemente ligada al comercio de la región, tengan que penetrar ilegalmente al vecino país del Sur, para luego infiltrarse –otra vez ilegalmente- a esta nación y pedir refugio.

El Embajador de México en Canadá, Emilio Goicoechea, ha expresado su preocupación por las medidas que, a raíz de este caso, pueda tomar Ottawa, imponiendo el requisito de visa a los ciudadanos mexicanos que deseen entrar a este país aún en calidad de turistas.

Una medida así de drástica tendría serias implicaciones para las relaciones diplomáticas México-Canadá; además, hasta el momento, no se ha visto una acción contundente del gobierno mexicano respecto al futuro de las familias mexicanas que están en territorio canadiense y piden refugio al gobierno.

¿Dónde quedan los derechos humanos y ciudadanos de estas personas? Ha sido muy claro el hecho de que prácticamente todas han sido víctimas de una estafa. Se sabe que alguien radicado en Florida ofreció, a cambio de alrededor de 500 dólares, garantizar la obtención de papeles de refugio en Canadá a los inmigrantes que se hallan de manera ilegal en los Estados Unidos.

Los abusos y las estafas cometidos por despachos de abogados no es una novedad, sin embargo, ninguna de las autoridades en las tres naciones han tomado medidas para detenerlos.

Por el contrario, las autoridades se lanzan contra personas y familias inmigrantes, víctimas de estafadores y de un gobierno –el mexicano-, que hace caso omiso de la problemática que los empuja a irse de su país para convertirse en forasteros tratados casi como criminales en otros territorios.

En los Estados Unidos, los inmigrantes indocumentados han podido defenderse gracias al número tan alto de personas que habitan en esas condiciones, pero en Canadá no tienen ese beneficio… Nadie está de su lado, ni siquiera la comunidad multicultural de inmigrantes, pues casi la totalidad ha llegado cumpliendo la ley o amparándose legítimamente en la figura del refugio.

Mientras el mundo no acepte la problemática de inseguridad, corrupción y falta de empleos, que padece México; los millones de mexicanos que ya han huido del país seguirán siendo estigmatizados como criminales. Es el turno del gobierno canadiense, de tomar “la factura” que le está endosando su socio, los Estados Unidos y debería hacer un llamado de atención al indolente gobierno mexicano.

* Periodista mexicano
(www.elcorreo.ca)

Wednesday, October 10, 2007

¿QUE HACE A UNO SENTIRSE CANADIENSE?

(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo

Alguna vez usted se ha preguntado ¿qué me hace falta para sentirme canadiense? Bueno, las respuestas ya las encontró un banco, en busca de nuevos mercados…

El Royal Bank of Canada, el banco más grande de este país, acaba de publicar un interesante estudio, con el apoyo de la firma Ipsos Reid, para determinar cuáles son los factores que hacen sentir a los inmigrantes que ya son parte de esta nación.

El estudio recientemente publicado, llamado “Las actitudes de los nuevos canadienses acerca de su vida en Canadá” (New Canadians Attitudes towards Life in Canada), sondeó los dos mayores grupos de inmigrantes: los de origen sudasiático y los chinos. Sin embargo, afirman que sus conclusiones son válidas para los inmigrantes de cualquier nacionalidad.

Entre los resultados se destaca que el 82% de los nuevos inmigrantes se siente feliz de estar en Canadá y tienen esperanza en su futuro, sin embargo, el 54% de ellos percibe que todavía se encuentran en proceso de asentamiento.

La muestra abarcó personas que tienen más de 18 años de edad y llevan 10 años o menos de haber llegado a Canadá. Según este sondeo, 19% se siente todavía “nuevo en el país”, 54% considera que se “están asentando” y el 27% está “totalmente establecido”.

¿Qué determina esta percepción? Aunque pareciera lo contrario, el tiempo transcurrido no es el factor de mayor peso, ya que se encontró que 11% de los nuevos inmigrantes que han estado aquí por menos de 3 años ya se siente “totalmente establecido”, mientras que un 10% de las personas que tienen 5 años viviendo aquí se siente todavía “nuevo en Canadá”.

El Director de Mercados Culturales de RBC, Mark Whitmell, afirma que independientemente del país de origen, la edad o la condición económica, la mayoría de los nuevos canadienses atraviesan el mismo patrón de asentamiento: sentirse nuevo, asentándose y totalmente establecido.

Para que una persona se considere totalmente establecida, hace falta haber encontrado un buen trabajo o tener una vivienda de su propiedad (20% en cada caso); sólo el 11% piensa que obtener la ciudadanía canadiense es un elemento determinante; similar porcentaje tiene “meter a sus hijos a la escuela” (11%), “terminar su educación” (9%) o tener un negocio propio (8%).

De las pocas diferencias culturales para determinar cuando una persona se siente ya asentada en Canadá, se encontró que para la gente del Sudeste Asiático lo más importante es tener casa propia (31%) y para la gente de origen chino lo más importante es tener un buen trabajo (43%).

Al ser cuestionados sobre las “actitudes respecto a su vida en Canadá”, el 72% de los nuevos inmigrantes siente que son bien aceptados, 66% dice que se siente “conectado” con la gente y actividades fuera de su círculo étnico-cultural (comunidad) y 57% considera que sus habilidades (profesionales) pueden ejercerse plenamente aquí.

Sin embargo, 45% de la muestra afirmó que se siente “abrumado” viviendo en Canadá, mientras que un 35% se siente solo; lo que pone de manifiesto el peso que sigue teniendo el lado personal en el proceso de asentamiento para los nuevos canadienses.

¿Los hispanos pasamos por el mismo proceso? ¿Algún día podremos tener peso suficiente para llamar la atención en el mercado canadiense?

* Periodista mexicano
(www.elcorreo.ca)