Monday, November 28, 2005

LAS CRISIS POLITICAS

(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo


En la primavera del 2005, a raíz del escándalo de desviación de recursos en la administración del Primer Ministro Paul Martin, se empezó a hablar con insistencia de la posibilidad de convocar a elecciones para sacarlo del poder. Hoy está fuera…

¿Cómo se hace política en Canadá?

Recién llegaba a Canadá y me enteré del desvío de fondos públicos en el gobierno federal canadiense; la sorpresa fue saber cómo una nación como Canadá puede convocar a elecciones, hacer campañas políticas, efectuar la jornada electoral, y llevar a cabo un cambio completo de poderes en cuestión de semanas.

La realidad de América Latina es muy distinta. Por ejemplo, México quiere abrir las votaciones a los ciudadanos que radican en otras naciones, predominantemente en los Estados Unidos –que constituyen una influencia importante-; y aunque el Congreso ya lo aprobó, el titular del Instituto Federal Electoral negó su factibilidad, pues para llevarlo a cabo, requeriría prácticamente duplicar el presupuesto total con el que cuenta.

Y entramos a un punto clave, el costo y la logística de las elecciones. En dos cosas se gasta demasiado: en las campañas políticas que en algunos casos duran años, como está ocurriendo en México desde el segundo año de ejercicio del Presidente Fox, que enriquecen solo a los dueños de los medios de comunicación (propiedad de un par de magnates); y en la multitud de medidas que se toman para evitar el fraude electoral.

No existe una genuina oferta política de carácter ideológico, predomina la gente de escasa formación académica, y tiene más posibilidades de ganar el que invierte más en propaganda; predomina una cultura de la desconfianza y la corrupción, lo que obliga a tomar medidas de seguridad excesivas y altamente burocráticas; existe un alto riesgo de inestabilidad política que puede afectar seriamente la estructura económica y desatar una crisis.

¿Qué pasa en Canadá?

El fenómeno de la corrupción gubernamental parece estar también presente, sin embargo, aunque se acaba de anunciar el inicio de campañas políticas, el mundo de los negocios, la vida de los ciudadanos, todo sigue su curso. Se percibe una gran estabilidad social, se nota algo que en muchos de los países de América Latina ya no existe, el Estado de Derecho.

Y dice el diccionario: “El Estado de Derecho es un concepto de teoría política, jurídica y moral; se refiere a aquel Estado controlado por el Derecho y aquel Derecho legitimo (democrático); su principal rasgo es el principio de legalidad también conocido como Imperio de la ley, que protege y garantiza determinados derechos y libertades que históricamente se consideran fundamentales; y mantiene una separación de las funciones legislativa, ejecutiva y judicial.”

Esto quiere decir que aunque se denuncien fallas de la gente que está en el gobierno, hay mecanismos legales que permiten tomar medidas correctivas, y el cambio de personas no altera sustancialmente la vida de Canadá, es posible planear con seguridad, sea cual sea el cambio después de las elecciones, se sabe que no habrá cambios dramáticos en la forma de conducir el país, salvo aquellas cuestiones propias del libre mercado, como ocurrió con los precios de la gasolina.

No obstante, existen otros riesgos. En el caso de Toronto, la ciudad más grande e importante de Canadá, por ser su principal centro económico y financiero, se está presentando de manera creciente casos de violencia en áreas predominantemente de minorías raciales…

Como dice mi abuela, “si ves las barbas del vecino cortar, echa las tuyas a remojar”. El caso de la violencia urbana casi incontenible en Francia, desatada por la muerte de un par de jóvenes negros, ha sido comparado con aquella oleada de levantamientos sociales a mediados de la década de los 60’s, que se extendió por varias naciones de América Latina.

En aquella época los grupos rebeldes eran los estudiantes, ahora - producto de la globalización-, las tensiones sociales en las naciones del primer mundo, están generándose en los grupos de inmigrantes… en aquellas “minorías visibles’ que reclaman un lugar en la sociedad, con sus beneficios económicos.

Cuando las clases políticas se enfrascan en sus pleitos “palaciegos”, se alejan de la verdadera problemática social. Por ahora, Canadá goza de una gran estabilidad política, social y económica; pero existen algunos “focos amarillos”, como la violencia urbana que empieza a salir de control.

Visto desde la Corona (inglesa, por supuesto), pareciera que la mayor preocupación de desequilibrios políticos al otro lado del océano, en la tierra plebeya de la hoja de maple, son las inquietudes de la comunidad francófona y su ancestral separatismo, que con la reciente elección de la Gobernadora General, extraída de las tierras en rebeldía, con una historia de cuento de hadas y su paso por los medios masivos, parece estar bajo control.

¿EL FRACASO DEL SUEÑO DE UNA AMERICA UNIDA?

(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo


María Luisa, una mujer uruguaya con muchos año viviendo en Canadá, se acercó a mí recientemente en el banco y me dijo que estaba muy indignada con mi presidente, ella sabía que yo soy mexicano; pero se sorprendió cuando el dije que yo también.

Ella dijo que Vicente Fox parecía vocero de George W. Bush, al advertir que se realizaría un pacto comercial entre todas las naciones del continente, exceptuando Venezuela; esto en el marco de la reciente Cumbre de las Américas, realizada en Mar de la Plata, Argentina. Hasta el mismo Primer Ministro de Canadá, Paul Martin, declaró que en breve iniciarían las negociaciones para formar un gran mercado entre todas las naciones del Continente Americano.

Han pasado 11 años desde la puesta en marcha del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA en inglés), firmado por Estados Unidos, Canadá y México, muchas mercancías fluyen con gran libertad en la región, no así sus ciudadanos. Hoy resido en Canadá y me doy cuenta que lo único que se conoce de mi país son sus playas.

Otro ejemplo del fracaso rotundo de ese sueño “guajiro” (término usado en México para fantasías producto de ciertas drogas) de las Américas unidas es la “Canadian Experience”, que no es más que una aberrante política laboral discriminatoria; además es violatoria de los acuerdos negociados en el NAFTA, donde se previó la paulatina homologación de los procesos productivos y de igual manera en programas de educación, que facilitarán la integración comercial de las tres naciones.

A 11 años de distancia, cuando en teoría ya se deberían haber abierto totalmente las fronteras desde Alaska hasta Cancún, sigue irguiéndose en el medio el nuevo “gran muro” de 50 estrellas: Estados Unidos se ha constituido en un dique infranqueable entre Canadá y América Latina; de tal forma que para Canadá sería más factible hacer bloque comercial con Asia, Europa o Medio Oriente, que al Sur del continente.

Siglos atrás, a principios del XIX, el venezolano Simón Bolívar, ya soñaba con la unidad de todos los países de América Latina, y sencillamente no se ha dado, quizá más por falta de actitud solidaria que por razones económicas -como explican algunos economistas en el sentido de que naciones que ofrecen los mismos recursos no pueden complementarse-.

Sin embargo, desde las últimas décadas del siglo XX, la creciente hola de inmigrantes de países latinoamericanos hacia los Estados Unidos ha venido consolidando una nueva generación con un poder económico y político de enormes proporciones: el LATINO POWER.

Quizá sin planearlo, todavía sin un liderazgo consistente, los inmigrantes latinoamericanos en la Unión Americana, conocidos allá como hispanos o latinos constituyen ya la primera “minoría” de esa nación y su creciente presencia en programas gringos de televisión, o como cantantes y actores en producciones de Hollywood, van ejerciendo una enorme influencia a nivel mundial.

Su presencia internacional se nota hasta en la cocina, como se ve en la creciente presencia de productos como chile, tortilla, burritos, tacos, quesadillas, tequila, guacamole, etc., por referir algunos de los productos y palabras que empiezan a aparecer en varios menús de restaurantes y supermercados en todo el mundo.

Canadá, sin embargo, parece todavía muy alejada de esa influencia, de hecho los canadienses y los inmigrantes de otras latitudes identifican a las personas provenientes de América Latina como “Spanish”, que ciertamente está constituyéndose en uno de los idiomas más utilizados en el mundo entero. Por lo menos en Toronto, es más factible escuchar a la gente hablar español o mandarín que francés…

Más que la posibilidad de crear un bloque comercial de las Américas, podría repetirse el fenómeno que en la época del Imperio Romano ocurrió entre Grecia y Roma. Los romanos eran dueños del poder militar y político, pero al pretender someter a los griegos, a final de cuentas se fusionaron, quedando bajo la influencia cultural griega…

El poder de una cultura es más grande el poder militar, político o económico; tiene que ver con las convicciones más profundas, con el sentido que se le encuentra a la vida. Un ejemplo es la gran influencia de la música, como la salsa, los boleros, las gruperas, las rancheras, hasta el reggaetón o reguetón, que arrastran con su alegría; o la vastedad de alimentos de nuestros países, las creencias religiosas, la unidad familiar, la capacidad de trabajo, la “cuatitud”, el calor latino; todo esto puede acabar dominando a las barras estrelladas y a la hoja de maple…

Monday, October 31, 2005

BETWEEN PARADISE AND THE APOCALYPSE

By Sergio Granillo

Live broadcasting of war battles, liners flying under alert of emergency landing, reporters carried away by hurricanes during live transmissions, interviews to hostages of outraged crowds before they were burned to death; indictments by media against paroled individuals… On the 21st Century, Mass Media tend to present the most dramatic scenes that people ever imagined to be able to see at their homes through their TV sets.

But just in the past few weeks, the news reported by media seems like a sort of sequence in an apocalyptic scenario, it’s like the 80’s film “The Apocalypse now!”

In spite of the recent questionings of its objectivity, the American news corporation CNN bears yet a powerful influence on the public opinion. Recently, they carried out a research about the real possibilities of the world facing an Apocalypse, regarding the series of natural disasters, hurricanes and earthquakes, mainly.

Priests, theologians, weather specialists and scientists were interviewed: - Are we witnessing signals of the end of the world, as the Bible depict it?

This report came after the series of extraordinary and numerous events, previously reported each by one by the same CNN, all the catastrophe damaging the Southern areas of the United States, hit by hurricanes, Katrina, Wilma and Rita; later, the devastating earthquake (more than 70 thousand people killed) in Afghanistan, India and Pakistan; not to mention the previous Tsunami in South Asia.

In deed, what is real is that international humanitarian groups are quite busy, short of further resources, due to an unprecedented concurrence of situations along the planet. Bank accounts keep open just changing the new disaster relief fund in turn. News programs are enhancing their daily rating indexes, thanks to the covering of the most dramatic situations all around the world, transmitting live, weather from cell phone cameras or from the International Space Station and all the satellites surrounding the globe.

In the middle of this “chaos”, a scientific study seems overlooked, in stead of be taken into consideration…

The Human Security Centre of the University of British Columbia states that the world is a most safe place and it is living the most pacific moments in History, according to a study presented publicly last October 18th.

After a deep investigation carried on under the sponsor of Canada, Sweden, Norway, UK and Switzerland, researchers concluded that today, the world lives better conditions than in the past. First of all, from 1992 up to date the number of armed conflicts has dropped 40%, and in the ones that remain the number of victims has decreased as well.

Genocides due to religious, ethnic or political reasons have reduced in 80% from 1988 to 2001; not to mention the World War II Jewish Holocaust. The number of political refugees in the world has decreased in 45%, comparing years 1992 to 2003. The research evaluates the terrorism as a real growing international threat, that nevertheless can not be compared to the armed conflicts of the past…

An important fact for this result in the decrease of armed conflicts in the world is the end of the “Cold War” between the Soviet Union and the United States, which actually also finished the continuous financing of rebellions in Third World countries, sponsored by the governments of rich countries for political and economical purposes. Even that wars remain, totaling 60, they are using lighter weaponry compared with the ones in the past.

So, are we living the Apocalypse or what?

According to the referred study, by the statistical figures regarding death tolls due to wars and genocides have decreased, nonetheless the recent worries come because of natural disasters, but for them, scientist have an explanation too:

Precisely in the interviews presented on CNN, experts consider the existence of 2 elements influencing in such natural disasters; one related to the changes of the environment produced by pollution and over exploitation of natural resources, de called global warming. Secondly, a demographic phenomenon, by which, population growth has invaded geographical regions that are not suitable to sustain human establishments and increasing their vulnerability to natural disasters.

I would add another element, the “global village”, foreseen by the Canadian expert in Communication Theories, Marshal McLuhan; who predicted how technology and mass media have increased the fluxes of communication among all the countries, creating this sense of “global village”, feeling closer things that happen far away and of which we barely knew in the past; even more, when they are broadcasted life thanks to the use of satellite. That means that we are more conscious about what happens globally, whatever it can bring along.

And also, journalism bids more and more for sensationalism and fatalistic stories; the capacity to get amazed is getting over; readers and audiences of TV and movies demand more drama, more sadism, more violence and more adrenaline. We shall not forget that “news” are no more than other merchandises in the global market place, news programs compete to gain audiences, no wondering psychological or social consequences.

The bottom line is that people purchases all that crap, disguised as the real thing, which can actually trigger real hells…




(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo

Guerras transmitidas en vivo, aviones a punto de estrellarse, reporteros casi arrastrados por furiosos huracanes, entrevistas con rehenes de turbas enfurecidas antes de ser quemados vivos, “juicios sumarios” a ex-convictos y su persecución insistente; los medios masivos de comunicación del siglo XXI presentan escenarios dantescos que han puesto a pensar al público en la probabilidad de que el mundo está viviendo un Apocalipsis ahora.

Haciendo uso de su poderosa influencia, la cuestionada pero aún poderosa cadena televisiva de Estados Unidos, CNN, se dio a la tarea de “investigar” sobre la posibilidad de que el mundo esté viviendo sus últimos momentos, “¿estamos presenciando señales del Apocalipsis?”, preguntaban a eruditos y religiosos.

Esto debido a la serie de fenómenos meteorológicos que el planeta ha venido registrando en las últimas semanas, primero los huracanes que han golpeado las costas del Golfo de México, en los estados sureños de la Unión Americana, desde Catrina hasta Alfa, pasando por Wilma y Rita; añadiendo el terrible terremoto que devastó Pakistán, y vastas áreas de la India y Afganistán.

La realidad es que los organismos internacionales de ayuda humanitaria se encuentran saturados como nunca antes; los bancos parecen cambiar solamente el nombre del fondo de ayuda al que van dirigiendo las donaciones, y los medios de comunicación subiendo su “rating” con dantescas escenas, desde tomas instantáneas de teléfonos celulares, hasta imágenes desde satélite o desde la Estación Espacial.

En medio de este caótico escenario, surge un estudio científico que lejos de sacudir la opinión pública, parece pasar de largo:

El Centro de Seguridad Humana de la Universidad de Columbia Británica afirma de manera categórica, en un estudio dado a conocer el pasado 18 de octubre, que el mundo vive una de sus etapas más pacíficas y es un lugar cada vez más seguro.

Tras una detallada investigación patrocinada por Canadá, Suecia, Noruega, Suiza y la Gran Bretaña, los investigadores concluyeron que el mundo vive en mejores condiciones que en el pasado. Para empezar, aseguran que el número de conflictos armados de 1992 a la fecha, ha disminuido en 40%, y en aquellos que subsisten el número de víctimas ha disminuido.

Asimismo, los genocidios por razones religiosas, étnicas o políticas, han disminuido en 80% entre los años 1988 y 2001; sin contar claro el Holocausto judío en la Segunda Guerra Mundial. El número de refugiados políticos a nivel mundial se ha reducido en 45%, comparando los años 1992 y 2003. Se reconoce en el terrorismo internacional una amenaza real y creciente, que sin embargo no puede compararse en términos de víctimas con los conflictos armados del pasado.

Una de las razones de más peso en este fenómeno es el fin de la “Guerra Fría” entre los Estados Unidos y la extinta Unión Soviética; lo cual terminó también con el flujo de recursos monetarios de las grandes potencias para alimentar guerras en países subdesarrollados, con propósitos ideológicos (y económicos). Aunque persisten confrontaciones bélicas, 60 en total, éstas utilizan armamento más ligero, dejando atrás el uso de “armas de destrucción masiva”.

¿Entonces estamos al borde del Apocalipsis o no?

Como lo indica este estudio, los números duros indican que las muertes producto de guerras y genocidios han disminuido, sin embargo, el tema del día son los desastres naturales… Para eso, también hay explicaciones científicas.

Justamente, una de las entrevistas de CNN, indica que hay dos factores que han provocado tales fenómenos, uno de naturaleza ambiental, el otro de tipo sociodemográfico. El número de habitantes del planeta ha aumentado y se han generado asentamientos humanos en zonas de mayor riesgo, aunado a la alteración de las condiciones climáticas del planeta debido a la contaminación y a la erosión de suelos, lo cual ha generado el llamado “calentamiento global”.

Y yo añadiría otro elemento, la “aldea global”. Como lo predijera hace décadas el teórico canadiense de la comunicación, Marshall McLuhan, los avances de la tecnología y las comunicaciones han multiplicado exponencialmente los flujos de información entre las distintas naciones del planeta; esto significa que tenemos acceso directo a todos los acontecimientos noticiosos e históricos en el mismo momento y casi con la misma intensidad aunque estemos al otro lado del globo.

Además, el periodismo tiende a ser cada vez más amarillista y fatalista; se va perdiendo la capacidad de asombro; los lectores y televidentes demandan cada vez más dosis de dramatismo, más sadismo, más violencia, más adrenalina. No olvidemos que las noticias son una mercancía y los noticieros compiten entre sí por ganar audiencias, sin importar muchas veces las consecuencias sociales y sicológicas de ello.

El problema es que la gente “compra” muchas de estas verdades y eso sí puede desencadenar un verdadero infierno…

¡TODOS CONTRA GOLIAT!

O “SE VENDE PETRÓLEO BARATO
Por Sergio Granillo

A pesar del mismo Bush, los Estados Unidos siguen siendo la mayor potencia económica, bélica y política del mundo; vivir al lado de este “gigante” tiene sus riesgos, de eso pueden hablar México y Canadá.

Siendo dos naciones tan distintas, aztecas y canuks están unidos por un vecino común, los gringos. Hace poco más de dos años se firmó un acuerdo económico que uniría las tres naciones de América del Norte, creando un bloque más poderoso que la Unión Europea.

Los intercambios comerciales al interior de la región se intensificaron, pero siempre han predominado los intereses de Estados Unidos; inversionistas de todo el mundo empezaron a localizarse en México –que ofrecía mano de obra barata y calificada- para venderle a los mayores consumidores del mundo, los gringos; los canadienses buscaban un intercambio menos desfavorable, al menos sus mercancías y sus profesionistas han podido entrar libremente al Sur para hacer negocios.

El TLC trajo al principio un crecimiento económico para México, pero un falta de solidez política, una pésima cultura laboral, la falta de infraestructura y la fortaleza de otras economías, volvieron al NAFTA (North America Free Trade Agreement) insuficiente para las expectativas que generó.

Esta intensificación de las relaciones comerciales impulsó de manera paralela el proceso de emigración ilegal de mexicanos hacia los Estados Unidos, que a la fecha se ha convertido en el principal sostén de la economía mexicana.

Por su lado, los canadienses tampoco están contentos con un acuerdo que desde siempre ha puesto trabas a sus exportaciones, como el caso de la madera. Los poderosos grupos comerciales de Estados Unidos siempre logran que las autoridades “trilaterales” del NAFTA acaben dándoles la razón.

Hace pocos días, el Presidente de México, Vicente Fox, realizó una visita de Estado a Canadá; esto en el marco de las afectaciones del huracán Catrina en la zona del Golfo, que es una de las principales fuentes de petróleo y sus derivados para toda América del Norte; creando en Estados Unidos y Canadá una fuerte burbuja inflacionaria en los precios de los energéticos.

Desde su llegada a Los Pinos, Fox ha buscado privatizar todo lo privatizable en México, particularmente el monopolio petrolero gubernamental, PEMEX. Sin embargo, los grupos opositores en el Congreso han impedido por completo tocar uno de los mayores símbolos del nacionalismo mexicano, el petróleo.

Reza un dicho mexicano que “la ocasión la pintan calva”, pareciera que los asesores de política económica internacional convencieron al ranchero –amigo incondicional del cowboy Bush-, de tratar de venir a vender la idea de que antes de dejar el poder, Fox haría los cambios constitucionales necesarios para abrir la industria petrolera básica a la inversión canadiense.

Las autoridades e inversionistas canadienses estuvieron muy interesados en esta idea, pero los analistas económicos canadienses consideraron que las promesas de Fox no son suficientemente confiables, así que toda prospección de negocios en esa materia debe tomarse con las reservas del caso.

Aunque el tema principal de la visita fue el petróleo mexicano, el tema del NAFTA también fue abordado. Fox estrictamente ubicado en su imaginaria nación, Foxilandia, aseguró al Primer Ministro, Paul Martin, que él apoyaba una propuesta de revisión del acuerdo comercial, con miras a resolver estos desequilibrios en beneficio de las tres naciones, para los próximos diez años.

Como mexicano, no pude menos que sentirme avergonzado de una actitud tan entreguista de parte de Fox. Yo considero que la nacionalización del petróleo no ha traído ningún beneficio a los mexicanos, pero tampoco se puede andar por el mundo poniendo sobre la mesa algo que ni siquiera es capaz de asegurar “en casa” y que no contempla beneficio alguno para los mexicanos.

A pesar de todo, sí es conveniente revisar el Tratado de Libre Comercio, pues lejos de alcanzar su objetivo de crear una vasta zona de intercambio de mercancías y de gente con fines comerciales, ha generado fenómenos migratorios fuera de control.

¿Cuánto tiempo más seguirá siendo Estados Unidos el “Goliat” de la economía mundial? ¿Hacia dónde se dirige la relación trilateral? Lo cierto es que la economía estadounidense se ha venido desgastando al paso de los últimos años, un ejemplo es la paridad cambiaria, que empezó por ser rebasada por el Euro y ahora también enfrenta un Looney muy fortalecido. Ello implica ajustes esenciales en las perspectivas comerciales de la región.

Algunos economistas utilizan como medida de la paridad cambiaria del dólar americano el precio de la “Quarter Pounder” de McDonald’s, que se está convirtiendo en el mayor comercializador de papas fritas, porque ciertamente las hamburguesas además de feas, cada vez son más pequeñas… Esto pareciera un intento de aparentar solidez, manteniendo el precio pero dando menos cantidad del producto.

Monday, October 03, 2005

THE TRAGGIC PASSING OF KATRINA

By Sergio Granillo

Let’s talk about dead, about hurricanes and natural disasters, let’s talk about the aftermath they leave behind…

Stirring up the image of the Death, impersonated like a mysterious woman skeleton elegantly dressed in black with a large hat, called in Mexico as “La Catrina”, the hurricane Katrina left a dramatic aftermath in the United States.

By this time of the year, Mexicans celebrate the Independence Day –September 16th-, “El Grito”, and they commemorated the 20 years of the worst earthquake that destroyed a large area of Mexico City, 20 years ago –September 19th-, as well. That earthquake killed many thousands of casualties and changed for ever the life of many others inhabitants of the capital city.

But, beside the death toll and the complete destruction of hundreds of buildings, the worst devastation for Mexico was the crack of the political system, the almighty government –the one which lasted the longest in the power, 71 years- was dramatically surpassed by the massive chaos left by the powerful earthquake. People realized that the power of the State resided in them, just people could help other people, the government was not able to do anything, not guarantee the security of their lives and properties, it wasn’t capable of response to a state of emergency.

It seems that the forces of the nature gave the same lesson to Americans, regarding the aftermath of hurricane Katrina. A society who blindly truly believed in Superman, understood how vulnerable they were since September 11, 2001, when they suffered the terrorist attack. This year, the hit came from the sea.

Public image gurus in Washington took over the situation, trying to rebuild the first impact of the unbelievably slow response of the Federal Government to help people in Louisiana and Mississippi. Katrina uncovered an unknown face of the United States, a painful poverty in states full of oil and it was evident –as shown at first on CNN- how most of the devastation affected particularly black population.

The images on the TV seemed coming out from a Third World or the poorest Caribbean country. One of the first statements offered by President George W. Bush tried to explain Katrina as a terrorist attack!

Some Americans wonder how convenient is keeping their military forces fighting against a “phantom of Terrorism”, expending million of dollars in a far away war, when the American Army was not capable of assisting on time an emergency situation within their own boundaries.

Americans have the technology to come back to the Moon, if ever they got it before, but they lack of levees to protect large cities from floods or even sewage systems capable of draining a city after a flooding; and it is New Orleans, one of the most important cities.

The aftermath gave a second strike to Americans, realizing the poverty and abandon of thousands left alone in the middle of disgrace. The images appearing on TV resembled more a Third World country rather than the powerful America. Hand by hand, death and poverty wandered the streets of New Orleans, some Hispanics, many black people, at gun point sending away privates of the most powerful army of the world…

Entertainment personalities, such as Oprah and Celine Dione, pointed out the slow and uncompassionate response of the federal government, they felt anger when saw Bush administration staring at the tragedy quietly watching poor black people from Mississippi and Louisiana, dying.

The hurricane unveiled a deep unevenness among people in the United States, not a bit different to the socio-economic differences suffered in any Third World or non democratic country. In the very same way, the regions with great natural resources wealth where home to the poorest people.

Canada, like many other countries around the world, was affected by the sudden increase in the prices of oil and gasoline, coming out of the Katrina affectation on the refineries in the Gulf of Mexico, one of the most important oil production regions; like wise, seafood and coffee trading industries were hurt by Katrina.

Why so many people are poor in one of the richest states in America? Wasn’t democracy the key to equal opportunities and prosperity? Is, after all, the American Dream a nightmare or just a delusion?

The evacuees taken to Texas, will they ever go back home? This issue could bring more complications (actually, days later another hurricane, Rita, hit Texas as well) to a “natural” territorial partition carried on among minorities, particularly between Afro-Americans and Mexico Americans.

Like the Mexican Catrina, Katrina –the hurricane- shaked the basement of the United States, unveiling an unknown face of it, a kind of wild forest where just the strongest (or white or rich) can survive. Where is the American government? Vanquishing the bad guys in the Middle East, saving the world from terrorism!



EL PASO DE "LA CATRINA"


(Publicado en El Correo Canadiense)

Por Sergio Granillo

Hablemos de la muerte, hablemos de huracanes y desastres naturales, hablemos de las ruinas que dejan a su paso…

Dentro de las tradiciones mexicanas, la muerte siempre se muestra con un tono de ironía, caracterizada como una mujer vestida con un traje negro muy elegante, y se le llama “La Catrina”; siendo inspiración a los más grandes artistas plásticos y literarios de México.

Sólo tres días después de dar El Grito, la máxima fiesta patria de los mexicanos, los habitantes de la Ciudad de México conmemoraron 20 años de la peor tragedia causada por un fenómeno natural, el terremoto del 19 de septiembre de 1985, a las 7:19 de la mañana; un hecho que nos cambió la vida a millones de personas.

Además de miles y miles de muertes, de la destrucción de cientos de edificios, la mayor devastación para México fue el derrumbe de aquel gobierno que todo lo podía ante los ojos de los mexicanos. Fue entonces cuando nos dimos cuenta de que el gobierno estaba de sobra, que sólo sirve para cobrar impuestos, no pudo salvaguardar la vida ni los bienes de los ciudadanos, ni acudir a su rescate. Nos dimos cuenta de que el Estado era la sociedad, que desde entonces se denominó “sociedad civil”, o sea organizada y actuante.

Veinte años después, esa misma lección la vivió la Unión Americana. La sociedad que se creía intocable, que dejó de creer en Superman un 11 de septiembre, con el ataque terrorista, una vez más fue vulnerada; ahora el ataque vino del mar.

Los estrategas de imagen pública de Washington tomaron el caso en sus manos y han venido trabajando para reedificar la imagen del gobierno, después que Katrina dejó al desnudo la profunda desigualdad social, la incapacidad en sus sistemas de seguridad, la ineptitud administrativa, la insensibilidad y una vez más los absurdos y pueriles argumentos de Bush, quien intentó culpar de los daños del huracán a los terroristas.

Los americanos están pagando millones de dólares para sostener una guerra, cuyo único objetivo es apoderarse del petróleo iraquí, fingiendo una caritativa defensa de un pueblo tiranizado, luchando contra un fantasma que no existe.

Tienen los recursos y la tecnología para planear volver a la Luna, si es que alguna vez en realidad lo hicieron, pero no cuentan con diques de contención suficientes, ni sistemas de drenaje para salvaguardar una de sus principales ciudades.

El golpe más severo vino días después, cuando los habitantes de las ciudades afectadas quedaron abandonados a su suerte; las imágenes que veíamos en la televisión parecían sacadas de la más pobre nación afro antillana. La pobreza se paseaba de la mano de la muerte por esas calles inundadas, algunos hispanos, muchos negros, a punta de pistola manteniendo a raya al ejército más poderoso del planeta.

Algunos personajes de la farándula, entre ellos Oprah y Celine Dione, le reclamaron al gobierno de Bush su lentitud en la respuesta a los damnificados, advirtiendo que parecía estar cruzado de brazos viendo morir a la gente de raza negra y pobres que habitaban Mississippi y Louisiana, como si se tratara de una artimaña más para emprender una depuración racial.

La devastación de Mississippi y Louisiana pusieron en evidencia la gran desigualdad que se vive en los Estados Unidos, exactamente igual que en cualquier otro país del llamado Tercer Mundo; donde las zonas con mayores riquezas culturales y recursos naturales, suelen ser aquellas donde la pobreza es más extrema.

Todo el mundo, particularmente Canadá resintió directamente como consecuencia de los daños económicos de Katrina, un alza exorbitante en los precios de la gasolina, pues aquella zona del Golfo es una de las principales áreas petroleras del mundo, además del principal distribuidor de café y mariscos para toda Norteamérica.

¿Cómo es posible que una zona tan rica en recursos tenga tanta gente tan pobre? ¿Qué pasó con el “sueño americano”?

¿Cuántos de los evacuados hacia Texas volverán a sus ciudades? Este asunto podría ser particularmente delicado, debido a que al haber perdido todo, muchos podrían decidir quedarse ahí, alterando el equilibrio que los ajustes “naturales” entre minorías migrantes había dejado: Los especialistas han señalado que en el caso de Texas, una gran parte de los afroamericanos que ahí residían, se alejaron debido a la creciente hola de mexicanos que llegaron a asentarse.

Katrina, como La Catrina mexicana, sacudió los cimientos de la Unión Americana. Y como en la ley de la selva, sobrevivirán los más fuertes… ¿Dónde esta el gobierno de los Estados Unidos? “Defendiendo al mundo de los malvados terroristas”, dirán…

Saturday, September 10, 2005

EN BUSQUEDA DE RECONOCIMIENTO…

Por Sergio Granillo

¿Qué tienen en común el brote de violencia en Toronto y la Ciudad del Tomate? Parecen dos cosas totalmente desconectadas, pero existen al menos dos elementos en común, ambas cosas ocurren en Ontario y tienen qué ver con minorías.

Leamington, Ontario, es una pequeña ciudad donde se cultiva tomate, razón por la cual ha sido bautizada como la Ciudad del Tomate; ahí se acaba de abrir un nuevo Consulado de México, debido a que ahí habitan cientos de miles de mexicanos.

La apertura de este centro diplomático obedece no sólo a la gran presencia de mexicanos, sino a la urgente necesidad del reconocimiento oficial de las autoridades canadienses y ontarianas a un grupo de trabajadores que llevan años desempeñando trabajos agrícolas que los canadienses –y ninguna otra raza aquí asentada- desea llevar a cabo, pero carecen de los derechos que otros trabajadores gozan.

Aún cuando existen programas oficiales del gobierno para “importar” mano de obra barata, la realidad es que una vez habiendo llegado al país, se les deja a merced de los empleadores que –como he visto de manera directa- dan un trato casi de ilegales; y volvemos al punto tan reiteradamente aquí abordado, el trabajo cotidiano es aceptado en el ámbito económico, los resultados patentes, pero no hay una compensación en términos de igualdad laboral, como cualquier otro trabajo desempeñado en tierras canadienses.

La ley tiene una naturaleza universal de igualdad, al menos en teoría, por la cual, a trabajos iguales, debe haber igual retribución y derechos. En los hechos, no es así. En la medida que la misma situación es sufrida por un número creciente de personas, esto puede tomar distintos rumbos. Ya es un problema de grupo.

Y entramos en materia, en la relación con los hechos de violencia que ha venido registrando la Great Toronto Area (GTA), pues al parecer los crímenes han ocurrido entre personas de la comunidad de origen afro.

Son dos maneras de pedir atención, por las buenas –mediante la apertura de una representación diplomática- o por las malas –a balazos-.

Canadá se enorgullece de su carácter cosmopolita y gran tolerancia, y sin embargo se perciben desigualdades en el trato y la falta de atención a las demandas de las necesidades de ciertos grupos.

En el caso de la Ciudad del Tomate, es la comunidad mexicana que está diciendo, ya estamos aquí y seguiremos viniendo, porque alguien tiene que hacer el trabajo agrícola; los ciudadanos canadienses disfrutan en sus mesas de productos del campo, pero la gente encargada de hacerlo posible no goza ni remotamente de las prestaciones, niveles salariales, ni beneficios que otros trabajadores tienen. Demandan atención.

Ciertos estratos sociales de los afrocanadienses también están buscando atención. Ya el alcalde de Toronto ha dicho que, como en los casos conocidos de otras metrópolis, la solución a la violencia no es sólo destacar más policías, sino encontrar las razones que están generando el problema.

Se tiene claro que existe un mercado negro de armas, posiblemente infiltrado de los Estados Unidos, pero también se han dado cuenta de que los jóvenes de clases económicas bajas carecen de oportunidades para ocuparse, tanto en estudiar como de trabajar; hacen falta programas y quizá infraestructura para el esparcimiento. Como dicen las abuelitas, el ocio es la madre de todos los vicios.

La capacidad que hasta ahora había demostrado Toronto para albergar en una sana convivencia a personas de los más diversos orígenes culturales y geográficos, parece estar dando muestras de desgaste; algo ya no está funcionando, y antes de que se generalicen y salgan de control tales fenómenos, como ocurrió en Nueva York, es tiempo de atenderlos, desde la perspectiva social y policíaca, como en el ámbito económico.

Es como las licencias de manejar. A la hora de que un inmigrante desea obtenerla, lo consideran a uno analfabeta en la conducción de vehículos, no vale ninguna experiencia anterior en los países de origen; el examen es durísimo, se exige una total perfección al volante, ángeles conduciendo quieren ellos; y en las calles, quién demonios los controla, manejan como bestias, nadie respeta límites de velocidad, vueltas prohibidas, pasos peatonales, etc.

Monday, August 22, 2005


Famliy@TO Posted by Picasa

IMPORTANDO VICIOS LABORALES

(Publicado en El Correo Canadiense)

Por Sergio Granillo


Recientemente se dio a conocer la existencia de un amplio ‘mercado negro laboral’, donde predominan hispanos ilegales, que son víctimas de la explotación de empleadores que abusan de su status y los mantienen amenazados con denunciarlos a las autoridades de migración.

Empresas de limpieza y constructoras son las que predominan; imitando los esquemas laborales de los Estados Unidos, aprovechan la creciente necesidad de empleo en Lationamérica, y contratan ilegales con sueldos muy por debajo de los estándares del mercado laboral, sin prestaciones y aún los obligan a trabajar sin paga alguna o como « voluntarios » por varios meses.

El fenómeno de la migración ha crecido exponencialmente, los vecinos del sur, es decir la Unión Americana está siendo rebasada por este fenómeno, realmente es algo tolerado debido a las ventajas de mano de obra barata, que siempre ha sido la esencia del capitalismo; además, contratar gente altamente necesitada sin adquirir compromisos con ellos y ofreciéndoles las labores que los co-nacionales no quieren hacer, es conveniente para todos…

Por desgracia, en comparación con las condiciones y las perspectivas económicas que predominan en amplios sectores sociales de los países al sur del Río Bravo, los empleos mal remunerados y sin prestaciones en países como los Estados Unidos y ahora Canadá, resultan mejor opción para miles de migrantes.

Sin embargo, lo peor de esta situación es que se vive una doble actitud, por un lado se aprovecha, pero por el otro se ataca, se rechaza, se agrede al inmigrante.

La realidad es que naciones como Canadá necesitan inmigrantes, a diferencia de los Estados Unidos, hay una mayor apertura para ello, pero se ha ido cayendo los mismos esquemas del vecino rico.

Es comprensible que las autoridades del país exijan legalidad en la entrada de personas al país, patra saber quien entra y garantizar la conservación de la seguridad pública, evitar la entrada de grupos terroristas o delicuentes, pero se debería diferenciar entre los criminales y gente que viene a buscar trabajo, « saltando las trancas » como se dice en México, es decir, sin los papeles que autoricen su permanencia.

En los albores del siglo XXI se percibe una urgente necesidad de revisar los fenómenos migratorios en el mundo y con ello los esquemas laborales, quizá sea tiempo de pensar en una revisión de los esquemas legales en materia de empleo, así como una actualización de los derechos humanos, pues el trabajo es con mucho la base para la supervivencia de personas y familias, y si en sus países de origen esto no se cumple, los países receptores deben salvaguardar ese derecho y fomentar un trato digno a quien ejerza un empleo.

Eso es del lado de las autoridades y las naciones, pero bajo el esquema mental, los usos y costumbres, la información de boca en boca, de persona a a persona entre los potenciales emigrantes, se ha aprendido (por costumbre) que se puede entrar a otro país, tradicionalmente los Estados Unidos, pasando su frontera, el siguiente paso es entrar a trabjar de manera clandestina.

Y de este esquema laboral « underground » se están erigiendo enormes emporios en ambos lados del Río Bravo. En el Norte y en el Sur vemos florecer empresas financieras que mueven miles de millones de dólares por todo el mundo, con más eficiencia quizá que las mismas instituciones financieras y de valores.

De hecho, las remesas de inmigrantes se están conviritiendo en uno de los soportes más fuertes de muchas economías lationamericanas, sobre todo en México.

Los empleadores canadienses, muchos de los cuales critican a los estadounidenses, parecen estar copiando sus malos vicios, rayando incluso en la ilegalidad, quejándose de ella, pero sacando provecho a la vez.

¿Y JUSTICIA PARA TODOS?

(Publicado en El Correo Canadiense)

Por Sergio Granillo

En 1979 se estrenó en los Estados Unidos una película de Norman Jewison, titulada “…And Justice for All” (Y Justicia para todos), protagonizada por Al Pacino; es la historia de un abogado criminalista de Maryland que defiende al “prestigioso e implacable” juez Fleming, detenido por golpear y violar a una muchacha, a cambio de que él reconsidere el caso de un cliente encarcelado injustamente.

El título de la película y la truculenta trama me resultan muy adecuadas para abordar el tan debatido tema del matrimonio gay, recientemente reconocido en Canadá.

En una charla de sobremesa, un amigo me dijo, “está bien, que legalicen la unión de homosexuales, pero que no le llamen ‘matrimonio’, eso es contra de nuestras tradiciones y nuestra religión”…

Curiosamente, el asunto del “matrimonio”, que viene acompañado ya hace tiempo de su “cláusula de salida”, el divorcio, han sido objeto de disputa entre el Vaticano y la Corona Inglesa.

De acuerdo con muchos historiadores, en 1531, Enrique VIII rompió con la Iglesia Católica para fundar la Iglesia Anglicana, por estricta conveniencia personal, pues el monarca británico quería divorciarse de Catalina de Aragón, por no haberle dado hijos, para casarse con Ana Bolena; y como la Iglesia Católica no lo admite, creó su propia iglesia, que sí lo permite.

En el Concilio de Trento, el Papa Pío IV (1563) se hace referencia al sacramento del matrimonio, seguida de doce “anatemas” y un decreto de reforma del matrimonio, cuya principal novedad era el requisito de que el matrimonio entre católicos se celebrase ante el párroco y se evitasen de este modo los llamados “matrimonios clandestinos”. (Biblioteca Jurídica Virtual de la UNAM)

Hace 442 años la Iglesia Católica se enfrentó a un problema social, los matrimonios clandestinos, refiriéndose a la unión entre un hombre y una mujer. A fin de cuentas, algo que sucede de manera natural, la unión de dos personas que desean compartir su vida, ha sido un asunto privado que la Iglesia y el Estado han querido invadir y manipular.

El texto citado sobre el Concilio de Trento, al referirse a “matrimonios clandestinos”, nos hace pensar cómo en el pasado, la unión de un hombre y una mujer era considerada como oscuro e ilegítimo, contra las buenas costumbres, ¡si no era declarado ante un párroco!

El matrimonio gay debería verse en dos vertientes, la cuestión legal y la tradición religiosa.

En la cuestión legal, si dos personas del mismo sexo deseaban efectuar este contrato civil llamado “matrimonio” -que pareciera hacer enfatizar la cuestión de los bienes materiales-, no podían hacerlo; la ley haciendo tal excepción, no era justa para todos, ¿cierto?

Y haciendo justicia, fue mi amigo y colega, quien me hizo ver con claridad una diferencia básica en este debate, hay que separar la cuestión religiosa de la legal, es decir, los legisladores hacen bien en crear la figura de la unión legal entre dos personas del mismo sexo, para cuestión de alcanzar metas comunes, ver uno por el otro, compartir bienes, etc.

¡El problema está en la terminología!

El término “matrimonio”, contrario a lo que se piensa, no es de origen eclesiástico, sino que proviene del derecho romano (pagano), de la figura del “matrimonium” (derecho de la madre), que peleaban las mujeres para poder tener hijos dentro de la legalidad. Los diccionarios ya reconocen en su definición la acepción de “matrimonio homosexual”, figura legal reconocida en algunos países europeos, algunas ciudades de Estados Unidos, y, a partir del 29 de junio de 2005, en Canadá (Wikipedia).

Justo es, correcto no, el asunto del matrimonio gay. Ahora en Canadá se devolvió la igualad de todos ante la ley, quizá no debería llamarse “matrimonio”, en defensa de las tradiciones religiosas; pero la historia nos muestra que no hay nada nuevo bajo el sol.

A fin de cuentas, la unión entre dos personas no debería ser sancionada por el Estado, que lo hace para proteger la equidad entre ambas, pues ciertamente el matrimonio infiere el sometimiento de una persona a otra (tradicionalmente, de la mujer al marido), y las leyes tratan de salvaguardar los derechos individuales de ambos contrayentes a este pesado yugo legal.

Tuesday, July 26, 2005

LA AMENAZA DEL TERROR

(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo


Desde el ataque terrorista a Nueva York, el 9/11, del año 2001, el mundo se ha acostrumbrado a vivir con la idea de que ciertas ciudades, en algún momento, serán víctimas de algún tipo de ataque realizado por grupos terroristas. Hoy, Canadá se pregunta ¿seguimos nosotros?

Pareciera una maldición, que lo es para el ciudadano común, pero tiene una lógica macabra que pocos aceptan.

Una cosa cierta ha dicho el Presidente George W. Bush : el mundo vive una guerra de terror; pero como en todas las guerras, existen dos contendientes o dos bandos que agrupan diversos contendientes; y a poco de haber comenzado el siglo XXI estamos enfrascados en algo que pareciera un conflicto entre el ‘mundo cristiano’ y el Islam.

De sobra está decir que el verdadero trasfondo de esta guerra es la ambición de algunas compañías, sobre todo norteamericanas, que buscan apoderarse del petróleo del Medio Oriente, sin importarles que ello signifique el sacrificio de vidas humanas tanto en aquella región como en Europa y Norteamérica.

Es injusto el trato que noticiosamente se da a los ataques terroristas, no porque se justifique el asesinato a sangre fría de gente inocente, sino porque esta información se aisla de la contraparte, es decir del asesinato de otra gente también inocente y de soldados que defienden sus tierras en naciones del Medio Oriente, como Irak.

En esta guerra del terror, los ataques de parte de los « nuevos aliados », Estados Unidos, Inglaterra y aquellos que han osado apoyarlos, se justifican, se dice que son para acabar con la amenaza de grupos extremistas que sólo quieren esparcir terror por el planeta; las muertes de la gente a manos de estos soldados, quiere presentarse como actos heroicos, mientras que los « avances » de los grupos musulmanes que ahora han gustado de darse en el transporte público de importantes ciudades, se asumen como « crueles ataques terroristas ».

Quizá sea cuestión de territorialidad, pero en este mundo globalizado, ya no existen fronteras territoriales, menos en tiempos de guerra; los campos de batalla no se circunscriben sólo a Medio Oriente; igual se libran batallas en las estaciones del metro, abordo de autobuses o de aviones, aún en imponentes edificios o en las oficinas centrales militares, al otro lado del mundo.

Esto genera severos problemas para los llamados cuerpos de seguridad en las naciones del Primer Mundo; las historias de espías de la época de la Guerra Fría, reflejaban un gran control del estado de cosas (status quo), el libre mercado –en cambio- ha disuelto muchos de los esquemas de control político y militar, que permitían a los cuerpos secretos de los gobiernos infiltrar gente en aquellos grupos que representaran algún peligro para su seguridad, y actuar de manera preventiva, evitando así posibles ataques.

Hoy en día, esos esquemas están rebasados, son obsoletos; inlcuso debido a falta de comunicación entre ellos mismos o por fugas de información. Otro elemento que ha hecho más complicado darle seguimiento a las actividades de estos grupos es precisamente la tecnología que se creó para los espías que antes realizaban tales controles, la Internet.

Tras el reciente ataque terrorista en Londres, varios países se preguntan quién sigue y la gente está segura de que en algún momento su ciudad será víctima de alguno de estos ataques, y como dicen los gringos, tienen que aprender a vivir con esa posibilidad.

Canadá, dicen algunos, será uno de los siguientes blancos, ¿la razón? Su participación conjunta en algunas de las operaciones militares de los Estados Unidos en el Medio Oriente. Decisión tomada por el gobierno, quizá sin consentimiento de su población.

En España, tras los ataques al metro de Madrid, la gente se rebeló contra su gobierno y aprovechó las urnas para decirle que no querían que su nación se involucrara en asuntos que no le conciernen y que además le trajeron en consecuencia un ataque de esa magnitud en que gente inocente perdió la vida.

Y a sabiendas de todo esto, existen grupos y gobiernos que siguen apoyando las invasiones e incursiones militares de Estados Unidos a Medio Oriente, sin medir las consecuencias que ello trae para su propia población.

¿Hemos pensado alguna vez que, en parte, los ataques terroristas constituyen la única medida que pueblos tan empobrecidos pueden asumir para contratacar a poderosos enemigos con una enorme capacidad bélica?

Saturday, July 16, 2005

KARLA HOMOLKA: UNDERSTANDING A CULTURE…

ANGELS AND DEMONS

By Sergio Granillo

A breaking news issue, a social phenomenon, a debate story about re-adaptation after time in jail, an example of weakness in a judicial system; all of this comes out whenever Canadians hear two words: Karla Homolka.

In many Latin American countries, mass media imposes always their criteria on society, bringing along all kind of collateral effects. Particularly, television is the most important source of information for a large amount of people, those who hardly read a book or even skim a newspaper.

News programs in Latin America give a vast on-air space to government related information, some others exploit entertainment personalities’ gossips, other favorite topic is cops issues; in this case, the most usual stories are related to the capturing of drug lords or drug gangs street fights.

When it comes to “minor offenders”, like a slayer woman, information goes to the middle pages or the last minutes on-air, if it gets any attention at all. It is really hard to get any media attention on a prisoner’s release. And this happens because in Latin American countries justice systems are so twisted that few times actual criminals are imprisoned or they never remain a long time detained; jails are in deed universities of crime.

Talking again about Homolka case, her story resembles the one of the famous Mexican pop singer, Gloria Trevi, who spent 5 years in prison (first in Brazil, later in Mexico), waiting for the outcome of her trial, which at last found her “innocent”. Trevi was captured in Brazil and taken to jail with a other singer girls and their manager, Sergio Andrade. He was accused by some of their apprentices of sexual abuse and of the murder of Gloria’s baby girl.

Gloria Trevi’s career had been quite controversial, the songs she wrote and interpreted, where outrageous, claiming for Latin girl’s independence, release from male’s dominance and (kind of) sexual freedom.

For many people, her successful career was over when she was detained, but when found innocent, in spite of the long time that she spent in prison, thousands of fans crowded the surrounding areas of the prison to receive her as a hero. Just a few weeks later, she crashed on stage and almost selling out tickets.

Nobody, I mean nobody, ever wondered about the level of danger she could ever represent to their fans, young people or neighbors; by the way, she moved soon to Texas, but keeps traveling between Mexico to the U.S., planning to launch her career in the States.

When trying to compare both stories, Homolka’s and Trevi’s, I can see some cultural differences…

The news content of Canadian television is crowded by stories related to every day life, people and society; speaking about anything that alters the normal running of citizen’s life, what’s going on in the town, the neighborhoods and public services.

Here in Canada, news speak about ordinary people and whatever can threaten order and peace, because the country’s stability and future are not in jeopardy (not even by terrorism); economic crisis –as we know them in Latin America- are not an actual menace, neither are extended corruption or crimes.

Nevertheless, Homolka case disturb Canadians, awakes in some of them the hidden scares and their darkest fantasies… Ordinary people don’t want a “criminal” walking around on the streets, not even that she spent 12 years in prison and for the Justice she is ready to come back. Many Canadians don’t agree with that decision, because we are talking about a woman who was able of killing three persons, including her sister.

A question prompts, should the police never had found the slayer, rather than having to face her, after been in jail, now that she is free, but feeling anger and resentment?

This case has taken Canadians to the point of questioning the Justice and the penitentiary system; some people think that it works better in the United States, where high risk murderers are killed by law, period.

In spite of the differences between Canada and Latin American countries, mass media have a quite similar role… Erecting themselves as juries, Canadian mass media have simply decided –on behalf the whole society- that Karla Homolka is an actual threat, even taking in account that the very first interview offered by Karla to a reporter, she showed off as a victim in an attempt of public expiation. In a more subtle way than Latin media, at the end of the day, the effect is the same, press leads public opinion.

Angel or Demon? Karla Homlka is now a myth, who eventually will become a ghost wondering the streets of Montreal. She symbolizes too the everlasting struggle between Ontarians and Québécoises, the first ones infuriated for the release of a slayer and assuming that she is a menace to the society, while the French speaking ones want to show the world that they forgive and can offer a second chance to a regretful woman.

(Spanish version, as published in El Correo Canadiense)

KARLA HOMOLKA: ENTIENDIENDO UNA CULTURA…

Un escándalo noticioso, un fenómeno social, un caso sobre el debate de la readaptación social, ejemplo de la debilidad de un sistema judicial; todo eso evoca el nombre de Karla Homolka para los canadienses.

En la mayoría de los países latinos, los medios masivos de comunicación imponen sus criterios en la sociedad, con todos los efectos colaterales que ello implique; particularmente, la televisión es la fuente de información por excelencia para las grandes mayorías, aquellas que rara vez leen un libro u hojean al menos un periódico.

Los noticieros de países hispanos tienen como temática preferida el quehacer del gobierno, los escándalos de la farándula y algunos casos policíacos, pero enfocados en la captura (normalmente espectacular) de un criminal, una banda de narcotraficantes, en la mayoría de los casos.

No así el caso de “criminales menores”, de gente que comete un homicidio, menos aún la liberación de una persona que ha “purgado su delito”. A poca gente le interesa saber qué pasa con un criminal después de salir de la cárcel; dos cosas se dan por sentadas, una, que difícilmente alguien purgará una condena completa y, segundo, que los sistemas penitenciarios son verdaderas escuelas del crimen.

El caso que más similitud podría tenerse, al menos en México, es el de la cantante Gloria Trevi, acusada de ayudar a su representante –Sergio Andrade- a reclutar jovencitas con el pretexto de hacerlas tan famosas como ella para abusar sexualmente de todas ellas. Tras un largo juicio que duró alrededor de cinco años, la cantante –de gran arraigo popular- que estuvo detenida todo ese tiempo en prisiones de Brasil y México, fue declarada inocente; vuelco repentino y espectacular, que la hizo pasar de criminal liberada a la gran estrella que regresa a los escenarios.

Miles de fanáticos la recibieron a las afueras de la prisión y nadie se cuestionó la peligrosidad que pudiera representar una mujer que pasó cinco años en prisión acusada de perversión de menores, incluso relacionada con el homicidio de su pequeña hija.

Al comparar los casos Homolka y Trevi, saltan a la vista características culturales muy profundas.

La televisión canadiense suele dedicar la mayoría de sus contenidos noticiosos a temas de la sociedad, a cuestiones que alteran de algún modo el devenir cotidiano de la gente, en sus casas, sus vecindarios, su ciudad.


Acá, las noticias tienen que ver con la gente, con los acontecimientos que pueden llegar a alterar una cotidianeidad donde el futuro de toda la nación, su estabilidad y viabilidad, no están en juego, ni en peligro; donde las crisis económicas, el crimen y la corrupción no son el “pan de cada día”.

Sin embargo, el caso Homolka inquieta a los canadienses, despierta su temor; hasta sus fantasías más turbias… Los canadienses no quieren que un criminal vuelva a la calle, aún cuando ha pasado 12 años en prisión; a nadie le gustaría ser vecino de la mujer que mató a tres personas, incluyendo su propia hermana.

Surge la pregunta ¿habría sido mejor que no detuvieran al criminal que volver a enfrentarlo, y ahora saberlo libre, con el resentimiento del paso por la cárcel?

Algunos canadienses cuestionan la efectividad del sistema penitenciario y judicial; dicen que en los Estados Unidos eso no ocurre, los asesinos calificados son asesinados por el sistema, punto.

Y a pesar de las diferencias en las culturas y los sistemas entre Canadá y los países latinos, el rol de los medios en todo esto es muy similar… Se erigen en jueces, ellos determinaron que Karla Homolka es un peligro para la sociedad, aún cuando su primera entrevista con la prensa pareciera un acto de expiación. De un modo más sutil que los medios hispanos, pero a fin de cuentas con el mismo efecto, la prensa impone una tendencia en la opinión pública.

¿Ángel o demonio? Karla Homolka parece que se convertirá en un mito, en el fantasma que deambule las calles de Montreal, símbolo –incluso- de la ya larga lucha entre quebecoas y ontarianos; los primeros simpatizando con la mujer arrepentida que merece una segunda oportunidad, los segundos, indignados por la liberación de una asesina y psicópata, que siempre representará un peligro para la sociedad.

Sunday, July 03, 2005

ADAPTACION: ENTRE EL DESAPEGO Y LA NOSTALGIA

Por Sergio Granillo
(Publicado en El Correo Canadiense, columna Angeles y Demonios)

Vito es superintendente de un edificio habitacional en Toronto, nació en Italia, tiene hijos y esposa, pero no viven con él; lleva ya muchos años aquí, salió de Italia porque no se sentía a gusto allá con sus padres… Pero a él ya no le gusta Canadá, “porque la gente es muy fría; aquí sólo se trabaja, no hay vida social, y así se te pasa la vida”.

Tampoco está seguro de querer regresar a su ciudad natal, los amigos de antaño ya no lo son, pero “sin embargo, allá sí se puede salir a la calle, irse a tomar un vino con los amigos, pasar las tardes en las plazas, convivir…”

Historias similares a las de Vito y de burbujas culturales de co-nacionales, son un refugio para muchos inmigrantes, un “pedacito” del terruño por el que tarde que temprano se siente nostalgia.

Más allá de los aspectos legales, la migración es un fenómeno muy complejo, que toca aspectos sociológicos y sicológicos muy profundos.

El ser humano es por naturaleza gregario y se identifica con la tierra donde nace, de ahí la raíz de la palabra Patria y Nación, que reflejan el arraigo a la familia y a todo aquello que los rodeó desde su nacimiento; se comparten valores, gustos, formas de ver la vida, anhelos, temores, etc.

Podemos diferenciar dos tipos de emigrante, aquellos que han crecido bajo la tendencia económica de la Globalización y alimentan sus expectativas y metas con la idea de trabajar en cualquier parte del mundo, de esta aldea global, donde es posible hallar las mismas mercancías, las mismas formas de diversión, comida similar, etc., en cualquier país; producto de la estandarización de gustos en el planeta y resultado del intercambio global.

Pero existe otro tipo de migrante, aquel que se ve forzado a abandonar su país por condiciones políticas, sociales, de seguridad o económicas.

Una de las razones que marca esta diferencia es que el primero, dado su status legal, y normalmente con la capacidad económica para hacerlo, se puede desplazar de ida y vuelta continuamente entre su país natal y su lugar de trabajo, cuando así lo desea.

En cambio, el otro tipo, difícilmente puede volver a su tierra natal, o le resulta difícil y riesgoso.

Los especialistas aseguran que hay un patrón de conducta que se repite generalmente en todos los inmigrantes, existiendo un período de 1 a 3 años para que la persona que cambia de nación se integre con cierta comodidad a su nuevo ambiente, para que se adapte, se sienta parte de él.

Y ello depende, según la Pirámide de Maslow, de la satisfacción de sus necesidades, empezando por hallar un “modus vivendi” y tener seguridad en su fuente de ingresos, pero no basta, hace falta cubrir la necesidad de aceptación en un círculo social –incluso de trabajo-, y la realización de sus sueños y aspiraciones, que le generen la sensación de autorrealización.

En este proceso de redefinirse como individuo en otra nación, de repente uno se puede topar con algunas disyuntivas… Yo, por ejemplo, me pregunto de qué es más importante enterarme: ¿por qué en México el Ejército Zapatista de Liberación Nacional ha declarado alerta máxima queriendo dar la última, quizá la madre de todas las batallas, en México? o ¿por qué los habitantes de Barrie se indignan por haber sido elegidos sede del famoso concierto Live 8, en favor de los países pobres, y que nadie en el globo tenga ni idea de qué es Barrie, y se tenga que hablar de Toronto o de plano, hablar tan sólo de Canadá?

Saturday, June 11, 2005

CANADIAN EXPERIENCE: XENOFOBIC BARRIER

“CANADIAN EXPERIENCE”: A XENOFOBIC BARRIER
By Sergio Granillo
Publicada en Correo Canadiense / Lun 14, Jun, 2005 (Abajo esta en Espanol)

In any nation, the workforce is a quite sensitive topic. Wealth is generated by the work of people and it is the way money is distributed. Workforce breeds any economy, because workers create wealth for employers by giving added value to raw matter, and in exchange for it, they receive money and they become consumers.

But what is the role of alien workers in any given economy? The best known case is the United States and Mexican illegal workers, which has a clear convenient underground acceptance of the government. Many Americans call it a risky attitude, but no one can deny the role of Hispanics, not only for the U. S. economy, but in also in its culture.

All of this reminds me of the slavery in the old Roman Empire. On one side of the social scale, Romans thinking about Justice, talking about Philosophy and writing laws, meanwhile, on the other side, slaves worked their lands, cattle their animals and paid tributes to Cesar; someone had to work, though!

What about Canada? A country known in the world for its multicultural status, tolerance and open arms for immigrants... which seems a merely wasted marketing phrase. Canadians hate to be compared to Americans, but c’mon are they really so different?

When looking for a job, almost all newcomers -even with legal status-, face up a huge barrier, the Canadian Experience. Everybody knows it is a disguised discriminatory attitude. Perhaps, real Canadians don’t know this –or they pretend not to-, after all, who repeatedly does the “dirty job” –set up the Canadian Experience barrier- are old immigrants or job agencies.

It is outrageous! It seems that some old immigrants enjoy denying a job to a foreigner, arguing the lack of Canadian Experience; others prefer taking advantage, offering unpaid or under paid positions, “to gain Canadian Experience”. People who has gone trough, should act in a more supportive way with new immigrants or perhaps they keep psychological unfinished issues?

The same happens with job agencies. Should we understand “head hunter” as an actual cannibalistic bunch of guys, or maybe they missed the first words of their title: “white Anglo-Saxon Canadian head hunters”. They are losing good chances to make business, because they reject lots of people, arguing the lack of Canadian Experience, instead of doing their job: Aren’t they supposed to supply employers with this outsourced function of selecting the best people for each position. If they don’t do that, who the… is going to assess job seekers, explore their skills and experience, to satisfy the employers’ demand.

It takes us to a paradox: which came first chicken or egg? Newcomers ask themselves: “How can I make Canadian Experience if no Canadian employer wants to hire me?”

The first time I learnt of the Canadian Experience, I felt myself in another dimension. Mexico, where I was born, is commercial partner of Canada and the United States, and has been for more than 10 years. Since 1994, everybody in Mexico was engaged in a process to achieve the economic parameters of these countries, to improve their manufacturing and commercial processes; many universities changed their careers profiles and everything has to be done regarding “globalization” and competitivity.

In the industrial field there are global standards for quality assurance, because many complex products are made of parts built in different countries, and all of them most match and work altogether. If products fit, no matter where are they built, why people who make them, don’t?

“Canadian Experience” describes a place out of the Earth, an isolated territory, where globalization has not arrived yet; a place where things are done in a way that nobody in the world knows.

Globalization should come to Canada, employers and recruiters shall make a “fair play” when hiring people: choose the best person for each position, looking for the best experience and skills. They are not doing a good job for employers, dismissing people because they have not worked before for a Canadian company; do they believe that no other company in the whole world is as good as them? They are giving to their companies a bad image, labeling them as “xenophobic”.

Such practice has negative outcomes for companies, in their productivity and their public image. To job seekers, they appear like “discriminatory employers”, which is contrary to some policies of the government and absolutely not a “global” good practice.

Secondly, companies lose the chance to enrich their organizations with the skills and experience of people from around the world; they should be acquiring all these amount of cultural and human richness from people who has already been screened by immigration authorities.

On third place, this disriminatory practice is reactionary and old-fashioned in a global world. They ignore that long time ago “multicultural” companies have been successful not because they serve multiple marketplaces around the world, but because they hire people from around the world.

Investments and merchandises have no nationality nor recognize borders, all of them are green, like American currency, but people remain in colors: black, yellow, brown or white.

People keep moving across borders, becoming a sort of shadow in many economies, backing up them by the outcome of immigrants’ work, minds, culture, consumption power and tax payments. As Galileo said centuries ago: “and yet it does move”…


XENOFOBIA DETRAS DE LA “EXPERIENCIA CANADIENSE”
Por Sergio Granillo

El mercado laboral siempre es un tema sensible en cualquier nación, pues es la parte medular de la economía, lo que la nutre y a la vez reditúa; es lo que genera riqueza y la distribuye.

¿Pero qué papel juega en el mercado laboral la mano de obra extranjera? El caso más conocido y tratado es el rol de los mexicanos ilegales en los Estados Unidos, a todas luces una tolerancia política convenenciera, pues aunque dicen que trae consigo muchos riesgos, es innegable que los hispanos soportan un gran peso de la economía más poderosa del planeta.

Tal situación se parece al esclavismo del Imperio Romano: mientras los romanos dedicaban su tiempo a filosofar sobre la justicia, crear leyes perfectas y ampliar sus territorios, los esclavos de las tierras conquistadas labraban las tierras, criaban ganado y tributo al César, para mantenerlos, pues a fin de cuentas alguien tiene que hacerlo.

¿Y Canadá? Por todos lados se presume que el país se distingue, particularmente de la Unión Americana –a quien odian, pero en mucho se semejan-, por su tolerancia, por su multiculturalidad, por su apertura a la migración…

Pero casi todos los inmigrantes –aún los legales- en su búsqueda de trabajo enfrentan el escollo de la Experiencia Canadiense. Algunos reconocen que no es más que discriminación disfrazada. Lo más dramático es que los canadienses auténticos no parecen estar enterados, o disimulan, y quien juega el papel de esbirros o guardianes de las plazas laborales son los mismos inmigrantes con más tiempo acá y las agencias de empleo.

Una total aberración; cómo es posible que aquellos que ya pasaron por eso y lo han superado -¿o quizá no?- se deleiten en usar como pretexto esto de la Experiencia Canadiense, no sólo para negar trabajo, sino para explotar a nuevos inmigrantes.

Es absurdo que las agencias de colocación, algunas que presumen ser “head hunters”, sean las primeras que rechazan gente ampliamente capaz, por no tener referencias canadienses, por no haber trabajado antes en una empresa en este país.

En muchos casos hacen caer en la paradoja de “¿qué fue primero la gallina o el huevo?”, ¿cómo hago Experiencia Canadiense, si ninguna empresa canadiense me quiere contratar?

Al escuchar por primera vez este término, me pareció entrar en otra dimensión. En México, mi país de origen y socio comercial de Canadá y los Estados Unidos, hace más de 10 años que no se habla más que de globalización, de igualar los parámetros profesionales y de producción y servicios con los de estas naciones, y con las de todo el mundo. El ISO 9000 –estándares mundiales de calidad- son algo que se da por descontado.

Por lo tanto, escuchar “Experiencia Canadiense”, me hace pensar en Canadá como una isla, como un territorio alejado del mundo, ajeno a la globalización, donde las cosas se hacen de una manera totalmente distinta a la forma en que se hace en el resto del mundo.

En un mundo globalizado debiera darse un “fair play”, es decir, que se contrate a quien realmente puede aportar algo a una empresa, quien dé resultados y sepa hacer su trabajo. Flaco favor le hacen los departamentos de Recursos Humanos a sus empresas dejándose llevar por esta actitud xenófoba y poco profesional.

Tal actitud trae muchos aspectos negativos para la productividad y la imagen pública de la empresa. Primero, la hace aparecer como discriminatoria, que además va en contra de ciertas políticas nacionales en materia de recursos humanos internacionales.

Segundo, pierde la oportunidad de enriquecerse de las habilidades y experiencia de mucha gente de todo el mundo; pudiendo ser un receptáculo de la riqueza humana y profesional de los inmigrantes de tan diversas latitudes, que además ya han sido filtrados por las autoridades migratorias.

Tercero, su imagen refleja una organización retrograda en un mundo globalizado, que ignora los más esenciales parámetros internacionales; ignoran que por décadas, las empresas antes llamadas “multiculturales” han tenido éxito en mercados mundiales por contar con profesionistas de diversas nacionalidades.

El capital y las mercancías carecen de nacionalidad y no reconocen fronteras, todo es verde, color de USD; pero la gente sigue siendo negra, amarilla, café o blanca. Y como diría Galileo “y sin embargo se mueve”… a través de las fronteras, y se convierten en la “sombra de las economías”, el respaldo que les da un importante sostén, por la aportación de su mano de obra, su “mente de obra”, su cultura, su poder de consumo y su pago de impuestos.

Thursday, May 26, 2005

INTERVENCIONISMO AMERICANO

(Publicado en El Correo Canadiense)

INTERVENCIONISMO AMERICANO
Por Sergio Granillo

“Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos”, dijo hace un siglo el famoso dictador mexicano Porfirio Díaz. Desde entonces se visualizaba una eternidad de conflictos fronterizos, pues no es fácil colindar con la nación más poderosa del mundo.

Al paso de los años, el vecino del Norte se fue consolidando como una potencia económica, militar y política, posición que se reforzó al término de la Guerra Fría, que culminó con el sueño comunista de la Unión Soviética.

Para la mayoría de los mexicanos, crecer a la sombra de los Estados Unidos es algo dado, que se manifiesta en una cosmovisión muy peculiar: “el extranjero” suele ser solamente la Unión Americana, por supuesto todos son malos o tontos, todas las personas caucásicas son automáticamente vistas como “gringos”.

Algunos más instruidos, particularmente en universidades públicas imaginan un monstruo, enemigo de las causas sociales, donde todos son ricos, claro, salvo los mexicanos que están allá y, claro, los “negros”… que como recientemente dijo el mismísimo Presidente Vicente Fox: “a los mexicanos en Estados Unidos los ponen a hacer trabajos que ni los negros quieren”… O sea, hasta el primer mandatario mexicano ve en la sociedad americana tres estratos: los gringos (todos ricos), los negros (pobres) y los mexicanos (de plano, jodidos).

Y bajo la influencia de la ideología soviética, alimentada –paradójicamente- por el fantasioso mundo del cine de Hollywood, algunos intelectualoides y profesionistas de poca cultura ven en los Estados Unidos un monolito, donde los hombres más ricos del mundo (que claro viven en Nueva York) se reúnen para planear de común acuerdo como hacerle daño a México.

La frontera México-Estados Unidos es considerada una de las más extensas del orbe; por sus 3,152 Km. de largo transitan, predominantemente de manera ilegal, un promedio de 250 mil mexicanos al año.

En realidad, con todo y su frontera, sus migrantes, su tambaleante economía y sus fantasías, México representa para los Estados Unidos un asunto de seguridad nacional, y por mucho tiempo se ha inmiscuido en muchas decisiones políticas y, predominantemente, económicas, que finalmente tienen más peso.

No dudo ni un momento del poderío del Gobierno de Estados Unidos, ni del papel que juegan las grandes corporaciones de esa nación, pero me pregunto si en estos momentos sus “tentáculos” intervencionistas realmente tienen el poder que anteriormente tenían, si sus ejercicios de inteligencia militar son tan confiables; si hay consensos absolutos con los corporativos, pues los grandes capitales no son exclusivamente de origen estadounidense, pues con el rejuego globalizador, han surgido poderosas firmas asiáticas, europeas y, claro, del Medio Oriente.

Me parece que el fin de la Guerra Fría y la globalización económica, en la actualidad, han dejado atrás aquel férreo control político-militar de los Estados Unidos, pues los mismos muros soviéticos permitían escenarios más previsibles y controlables; los intereses ahora se mueven por la búsqueda de mercados.

Sin fronteras ideológicas ahora las “guerras” son de carácter comercial, los intereses económicos se han diversificado, el gran motivo de las acciones de las grandes potencias radica en la conquista de mercados y los esfuerzos de inteligencia se dirigen a tales fines, claro, también sin escrúpulos. Como ocurrió con las invasiones de Afganistán e Irán, la lucha es por el control de energéticos, que juegan un papel definitorio en la consolidación de las grandes economías, lo demás –incluido el terrorismo- es demagogia barata.

Así las fantasías de “malosos gringos” que sólo piensan en controlar a los mexicanitos, es parte del pasado; los villanos de ese nuevo siglos tienen rostros diferentes, armas distintas; los soldados, o “privates” como les llaman los americanos, son piezas reemplazables (finalmente muchos de ellos son inmigrantes), parte de un show hollywudezco, para meter algo de miedo y sostener la falacia del intervencionismo norteamericano.

Dejando en el desorden y, en casos como el mexicano, la parálisis económica, pues ya sin fronteras gracias al avance tecnológico, las distancias son lo de menos, la cuestión es disponer de mano de obra barata y un mundo –literalmente- de mercados. La idea entonces sería, parafraseando la frase porfiriana: “¡Pobre México, tan lejos de Dios, tan cerca de los Estados Unidos e indefenso ante la economía global… exporte y exporte, mexicanos!”.

Saturday, May 21, 2005

SKILLS FOR CHANGE



LAST THURSDAY, MAY 19th, I FINISHED A JOB SEARCH WORKSHOP IN SKILLS FOR CHANGE, THIS IS MY GROUP. I LEARNED TO BE HUMBLE TO ACCEPT I DON'T KNOW EVERYTHING AND BRAVE ENOUGH TO CHANGE WHAT IT IS NECESSARY TO DO, AND SELFCONFIDENT TO ACHIEVE MY GOALS... IN ANY CASE, IT'S GOOD TO KNOW YOU ARE NOT ALONE!

Thursday, May 12, 2005

INMIGRANTES: ¿COMPETENCIA DESLEAL?

INMIGRANTES: ¿COMPETENCIA DESLEAL?
(Publicado en El Correo Canadiense, lunes 16 d mayo)

Por Sergio Granillo


En uno de los tantos periódicos gratuitos que hay en el subterráneo de Toronto, leí algo que en verdad me indignó, me pareció infundado y absurdo; sobre todo al levantar la mirada y ver a toda la gente a mi alrededor.

“¿Cómo es posible comprar a un egresado de Harvard con alguien que estudió en una universidad de segundo nivel al competir por un empleo en Canadá?”, afirma Guido Mamann, abogado experto en inmigración, explicando las fallas del sistema de migración implementado por el Gobierno canadiense, que –explica- ha puesto a competir a los buscadores de empleo canadienses bien preparados con inmigrantes “subcalificados”.

Paradójicamente, casi todos los inmigrantes que llegan a este país afirman que enfrentan una gran barrera llamada “Canadian Experience”, al buscar empleo. Entonces meter en la comparación a ¡¿Harvard?! Se me hace fuera de lugar y de mal gusto, porqué mencionar una universidad de Estados Unidos en lugar de decir McGill, Toronto, York, no sé, alguna institución canadiense.

Me parece falso decir que los inmigrantes venimos a quitarle empleos a los canadienses; una nación cuyo gobierno tiene los argumentos económicos para fomentar la llegada de mano de obra calificada de otros países. Por el contrario, muchos inmigrantes, contando con estudios universitarios del más alto nivel, frecuentemente tienen que desempeñar los empleos que los canadienses no quieren hacer, exactamente como hacen los americanos.

Estudiar en una u otra universidad no garantiza per se que un individuo sea la mejor opción para un puesto, tienen mucho que ver las habilidades estrictamente personales, la experiencia adquirida, y algo que eufemísticamente se llama en Canadá “networking”, en buen mexicano son “palancas”, gente que recomiende a alguien más para un puesto.

Entonces, la cuestión de fondo debe ser ¿los empleadores y reclutadores cuentan con los métodos adecuados para evaluar a sus candidatos? ¿Se contrata y se promueve a quien realmente cubre los requisitos? ¿Hasta qué punto el gobierno debe definir la plantilla laboral o los perfiles que debe cubrir una empresa asentada en Canadá? ¿Dónde quedó la globalización?

Desde 1994, en México se ejerció una tremenda presión sobre empresas, trabajadores y profesionistas, para adaptarse a la apertura de fronteras, a la competencia con gente de los Estados Unidos y Canadá. Muchas compañías y profesionistas extranjeros han entrado al mercado mexicano provocando la desaparición de muchas empresas y fomentando el desempleo, como una verdadera ley de la selva o dicho en términos darwinianos, una “Selección Natural” en el mercado laboral y en todos los sectores económicos. Lo mismo ha venido pasando al inicio del siglo con los productos chinos en todo el mundo.

¿Qué ha pasado en Canadá en 10 años de Tratado de Libre Comercio (NAFTA)? A estas alturas, la región ya debería de encaminarse a una unificación como la Unión Europea, lo que implica que debieran circular libremente mercancías y gente entre los tres países.

Por tal razón, en algunas universidades de México sí se han venido adaptando a una competencia global, firmando convenios con universidades de todo el mundo para intercambiar estudiantes y han modificado sus programas académicos de acuerdo a los estándares internacionales.

Cuando se empezó a dar el fenómeno de la globalización económica, los fabricantes y los consumidores del mundo se preguntaban ¿cómo podemos saber si lo que nos ofrecen de otras naciones cumple con características mínimas de calidad?

Así nació hace mucho tiempo el concepto de ISO 9000, justamente en la Unión Europea, para dar un “salvoconducto” que garantice si una mercancía o un producto cumple con un padrón internacional de calidad. Y, por lógica, la gente que fabrica tales productos, debe tener una mínima capacitación para cumplirlo. Esto empezó en la década de los 80, ¿qué ha pasado en Canadá desde entonces? O quizá se está subestimando la capacidad de selección laboral de los empleadores canadienses.

En todo caso, los más afectados siempre son los inmigrantes que tienen que empezar de cero en la mayoría de los casos, por falta de un sistema más equitativo y menos discriminatorio de parte de los empleadores.

Saturday, May 07, 2005

Fwd: Re: Comments about your column

Ken Emmond <kemmond00@yahoo.com> escribió:

Fecha: Wed, 27 Apr 2005 22:28:36 -0700 (PDT)
De: Ken Emmond <kemmond00@yahoo.com>
Asunto: Re: Comments about your column
A: sergio granillo <granillo_sergio@yahoo.com>

Hi Sergio!

It was fascinating to see the spin you have on the
wierd and wonderful world of Canadian politics, and
the "universalization" of human political animals,
within the institutions in each society.

As you say, it seems that we are in broad agreement,
although you are much closer to the Canadian political
scene than I am. The theme I developed I had thought
of months ago, and this was the opportunity to develop
it, because many Mexicans do think they are inherently
corrupt.

Things seem to be slowly improving here, although not
fast enough for those who seek justice and the Rule of
Law. Mexico may be at a critical point, and if in the
end AMLO does run - whether he wins or not - it will
be a blow against selective justice. Why isn't Oscar
Espinosa, who stole $46 million from the city in the
90s (that we know about), in jail? We all know the
answer: he buys judges.

I think the biggest institutional difference between
Mexico and Canada, now that the IFE is doing a fine
(though not perfect) job with elections, is the
justice system. I have to be careful here, because,
though I deeply respect the Canadian system, it's hard
to describe that without giving the impression that I
think it's perfect. It isn't. But it is pretty hard to
get away with bribing a judge in Canada (much harder
than in the U.S., I might add). That raises a
question: how did our "just" justice system evolve?
150 years ago, in England, the system wasn't much
better than the one in Mexico today. No one has been
able to answer that question to my satisfaction. Maybe
you could explore that with jurists in Canada.

A wonderful Canadian/English parliamentary
institution, whose origins I do not know, is Question
Period. Today it is a bastion of democracy, where the
Executive has to account for itself every day that
Parliament is in session. Over time it has caused
cabinet ministers to resign and governments to fall.
Only the British parliamentary system has it. How did
it evolve?

My column, which originally appeared in the Mexico
City edition of the Miami Herald, was under the
headline "It's the Institutions, Stupid!", a reference
to the successful theme of Bill Clinton's first
presidential campaign: "It's the Economy, Stupid!" I
changed the headline for MexiData because they like a
"Mexico" in the headline, since it will then be picked
up by web crawlers.

What is the web site of your publication? I'd like to
see what else you are writing. We must get together
for a coffee or a beer when you are in Mexico. I don't
know when I will be in Toronto. My son used to live
there, but he works with Scotiabank and, lucky for me,
they transferred him to Scotiabank/Inverlat, so he's
here in town.

Ken


--- sergio granillo wrote:

>
> Kenneth Emmond
>
> MexiData.info
>
>
>
> Dear Mr. Emmond:
>
>
>
> A friend sent me the text about your most recent
> column "Mexico's institutions the key to
> corruption", regarding politics in Mexico and
> Canada.
>
>
>
> I was surprised, because I wrote something very
> similar...
>
>
>
> I am a Mexican journalist, just moved in to Toronto
> as landed immigrant; for a year I have written a
> column (first from Mexico, now from Toronto) in a
> small Hispanic newspaper, El Correo Canadiense.
>
>
>
> We share some ideas about Mexico and Canada
> politics.
>
>
>
> I assume that you speak Spanish, because my column
> is written in this language.
>
>
>
> Just wanted to let you know this unusual situation,
> and if possible, would like to receive your comments
> about it.
>
>
>
> Thanks in advance!
>
>
>
> Sergio Granillo
>
>
>
> ---------------------------------
> Do You Yahoo!?
> Yahoo! Net: La mejor conexión a internet y 25MB
> extra a tu correo por $100 al mes.
>


__________________________________________________
Do You Yahoo!?
Tired of spam? Yahoo! Mail has the best spam protection around
http://mail.yahoo.com


"When I can look Life in the eyes, grown calm and very wise, Life will
have given me the Truth and taken in exchange my youth."
"Un hombre con Fe es aquel que no pone un signo de interrogación en donde Dios ha puesto un punto final"



Do You Yahoo!?
Yahoo! Net: La mejor conexión a internet y 25MB extra a tu correo por $100 al mes.

EL NEGOCIO DE LAS ILUSIONES

EL NEGOCIO DE LAS ILUSIONES
Publicado en www.masqueretaro.com

(825 palabras totales en este texto)
(35 Lecturas)




Por Sergio Granillo

Cómo verse más delgado, cómo conquistar a la mujer (u hombre) de sus sueños, tener el status que siempre ha soñado, cómo conseguir mejor trabajo, cómo aprender inglés sin esfuerzos, cómo hacerse millonario de un día a otro...

La esencia de la mercadotecnia es ésa, vender ilusiones, asociar una necesidad humana real o latente a la compra de un producto o servicio, pero ¿cuál es el límite para engañar a los mexicanos y mexicanas?

Porque este asunto se da, y mucho, en la política... el mexicano igual que compra el billetito o llama ya para hacerse millonario de la noche a la mañana, le da su voto a un político mesiánico que ahora sí le va a hacer justicia, que ya no va a robar, que va a acabar con la corrupción.

La mentira, tan enraizada en la cultura mexicana, causa estragos en la sociedad por que genera una actitud auto-esclavizante, de sumisión, y genera una severa polarización social, pues con este “negocio de las ilusiones”, o quizá debemos llamarlo de las mentiras, unos pocos se hacen multimillonarios y muchos otros se hacen cada vez más pobres.

Uno de los ámbitos donde el efecto es mucho más dramático es en la educación, porque finalmente ahí es el semillero social, donde muchos padres dan todo a cambio de ver a sus hijos convertirse –al paso de los años- en importantes profesionistas; porque el solo hecho de “tener a los hijos” en tal o cual instituto es señal de status y para asegurarles un futuro ¿cuántas familia se endeudan hasta lo impensable por alcanzar ese sueño viviendo en una mentira constante?, ¿cuántos aceptan la bota represiva de los dueños de colegios que inmisericordemente explotan esa vanidad estúpida de los padres y pagan sueldos de miseria a los maestros?

Pocos saben que un fenómeno particularmente cruel y grave en México, según los expertos en pobreza, es que la educación ha dejado de ser un factor de movilidad social. Lo que en cristiano significa que tener más educación o una carrera universitaria, un postgrado, o ir a escuelas privadas, se traducirá automáticamente en una mejor calidad de vida o mejoría en los niveles de bienestar socio-económico. Eso ya no aplica en México.

No hay estudios específicos, pero el sentir popular es que los tianguistas, gente que “no estudió”, incluso muchos que se fueron de “mojados”, viven hoy en México mejor que muchos aquellos que compraron el “tren de la fantasía” de una universidad, en la que invirtieron años, dinero y muchos sacrificios, y difícilmente pueden ejercer sus carreras y acaban empleados en lo que sea, ganando salarios de miseria.

Dentro de un grupo de emigrantes mexicanos a Canadá, egresados de la misma universidad, del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, se generó un debate sobre pagar o no la beca de esa institución, una vez graduados; del que quiero comentarles...

Evidentemente, una deuda es una deuda y debe pagarse. El problema es la insatisfacción “del producto adquirido”, porque no hay garantías. Y así como el “Tec”, muchísimas otras instituciones privadas, están cubriendo un gran vacío que presuntamente debería atender el Estado, la educación, pero ofreciendo muchas veces un plus que difícilmente se traduce en la garantía de obtener un mejor trabajo que los egresados de otras instituciones.

Y es totalmente lícito abrir una escuela privada y hacer negocio con ella, pero una vez más me pregunto ¿cuáles son los límites? Y esto es muy difícil de establecer, sobre todo porque los usuarios o clientes de estas instituciones viven aferrados a esa ilusión, “pago caro, porque es bueno, por que me da status, porque es por el bien de mis hijos”; sí, pero si no hay garantía, si cada vez más egresados de cualquier institución de educación superior corre el riesgo real de nunca ejercer su carrera, ¿no se traduce esto en una inversión de alto riesgo?

El gran problema no es de quien hace el negocio, sino de la cultura de la mentira, del abuso que permiten los usuarios y clientes de los mimos, auto engañados por una falsa percepción de la realidad. Y a ello se suma la dualidad en la actitud de los patrones, que a sus hijos les pagan “la escuela que merecen”, porque los “educan mejor”, pero en su rol de patrones, cuando alguien egresado de esa misma escuela llega a pedirles empleo, les dicen: “son unos inútiles, engreídos, sin capacidad, quieren puestos directivos y ganar mucho, pero no saben hacer nada” y les niegan empleo o los someten a puestos muy bajos sin posibilidad de progresar.

La descomposición social, el aumento de la criminalidad, de los suicidios juveniles y aún de la crisis política y económica que vivimos, tiene mucho qué ver con esta cultura de la falsedad, de las apariencias; donde “aparentemente” alguien sale ganando, pero en el intrincado tejido social, saldrá dañado a la larga y además dañará a toda la comunidad. La mentira no es una disfunción privativa de los políticos, el sector privado también la ejerce.