Friday, December 08, 2006

A RIO REVUELTO… GANANCIA DE PESCADORES

(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo

La opinión pública mexicana está confundida. Las debatidas elecciones presidenciales, el exhibicionismo del candidato perdedor, la falta de liderazgo del candidato ganador y una gris sucesión presidencial “por la puerta de atrás”, son las causas.

Ya hay un nuevo Presidente de la República, pero algunos ciudadanos -no se sabe a ciencia cierta cuántos- consideran que es ilegítimo, y apoyan al candidato perdedor, Andrés Manuel López Obrador.

Esto no sería grave si el aparato político mexicano estuviera sólido y funcionando. Lamentablemente, no es así.

El PAN sacó al PRI de Los Pinos (residencia presidencial) después de 70 años de gobierno, pero no ha sido capaz de reconstruir el edificio político que se desmoronó; el país está quedando a merced de pequeños feudos de poder…

En teoría, el poder en México reside en tres entes, el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. Durante el “Priato”, el Ejecutivo federal dominaba a todos los demás y sus decisiones se cumplían hasta los más lejanos rincones del país. Con autoritarismo, pero el país funcionaba.

El Poder Judicial está en la oscuridad, plagado de jueces y magistrados corruptos –como Transparencia Internacional lo ha señalado-. El Poder Legislativo está dividido entre oficialistas (PAN) y rebeldes (PRD), con un PRI buscando al mejor postor para inclinar la balanza, a la hora de aprobar presupuestos y leyes. Esto deja maniatado al Ejecutivo, sin autoridad, ni rumbo.

Los gobernadores mantienen hasta donde se puede el control de sus entidades, aunque algunos han venido solicitado la intervención de la fuerza pública federal para mantener el orden; tal es el caso de todos los estados fronterizos y del Sur Este del territorio. Pero, casi como los diputados, unos apoyan al Presidente, otros solo lo toleran…

Con una fuerte campaña mediática y un sólido respaldo del gobierno de los Estados Unidos, se ha tratado de proyectar una imagen de legalidad, democracia y estabilidad que no existen.

Ni las promesas de Calderón, ni las de López Obrador, se pueden cumplir. Del segundo, porque no tiene control alguno sobre el presupuesto público, como solía tenerlo como alcalde de la Ciudad de México.

Lo malo es que el Presidente oficial tampoco está en condiciones de llevar acabo sus promesas. Aun contando con los recursos públicos, los cambios presupuestales dependen del Congreso, sobre el cual no tiene ningún control. Además su gabinete es en esencia el mismo que formó Fox.

El gabinete de Fox fracaso rotundamente, nunca hubo un plan o un proyecto de gobierno. ¿Cómo espera Calderón hacer algo por el país habiendo reciclado a ese grupo de gente sin capacidad, sin visión y sin interés? Fox culpó todo su sexenio al Congreso de haber entorpecido sus reformas “estructurales”, ahora hay menos posibilidades de lograrlo.

Ojalá y la desaparición de López Obrador del escenario político, fuera la solución, pero no lo es.

Reza un viejo refrán: “A río revuelto, ganancia de pescadores”; la pregunta es ¿quién se beneficia de la presente situación de caos y desconcierto en México?

Friday, November 24, 2006

CANADA, EJEMPLO DE EXITO EN EL LIBRE COMERCIO

(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo

Aunque parece que Estados Unidos ha sido el más beneficiado del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por sus siglas en inglés); tras hacer una profunda evaluación de sus efectos, se ha concluido que Canadá puede dar ejemplo al mundo de sus bondades.

Esto de acuerdo con un análisis elaborado por el Royal Bank of Canada (RBC), en un estudio intitulado “Lecciones de (un mayor) Libre Comercio, de Canadá para el Mundo”, elaborado por su Centro de Investigaciones Económicas.

En el documento se advierte que existen dos grandes riesgos para las economías globalizadas: el proteccionismo y la “complacencia en la aplicación de políticas”; agudizados después de los ataques terroristas a los Estados Unidos (9/11).

El estudio describe cómo la mayoría de los mitos generados desde el primer acuerdo comercial con los Estados Unidos en 1988, se han superado. Primero, se temía que muchos procesos productivos emigraran hacia el vecino del sur, pero en los últimos 12 años, el crecimiento anual de la economía canadiense ha superado a la americana en 50%.

Otro de los temores era la caída de las exportaciones, pero después del acuerdo trilateral (NAFTA), las ventas al exterior se han consolidado como una importante fuente de ingresos.

Ante el espectacular fortalecimiento de las economías de Sureste Asiático y su creciente presencia en la economía de Norteamérica, México es el socio el que más oportunidades de negocios y empleos ha perdido, particularmente hablando de producción en masa, con bajo margen de utilidad y a bajo costo.

Otro mito era la caída de las inversiones extranjeras hacia Canadá. El hecho es que de 1994 a la fecha, la inversión extranjera directa ha crecido en 32%, debido a que el país ofrece un crecimiento económico sostenido, costos de producción competitivos y un favorable clima de negocios. Esto demuestra la capacidad de la economía canadiense de competir a nivel global sin políticas proteccionistas.

Se añade el temor a la caída de la moneda y la pérdida de empleos, ambos indicadores han reaccionado de manera directamente inversa. El “Looney” se aproxima a igualar en su paridad al dólar americano, y respecto al empleo, tanto Canadá como los Estados Unidos registran aumento en sus indicadores, incluso, Canadá tiene áreas donde pronto se carecerá de mano de obra local para cubrir la demanda.

Desde la firma del acuerdo se ha dado un importante aumento en el número de empresas micro, pequeñas y medianas, sectores que ahora atraviesan por un proceso de “destrucción constructiva”, tras haber alcanzado un nivel de saturación.

Se temía una caída en la base fiscal, sin embargo, ante el crecimiento económico sostenido, Canadá registra nueve años consecutivos de superávit fiscal, lo que ha colocado al gobierno canadiense en una posición envidiable a nivel mundial en esta materia.

Entre las tareas que quedan pendientes, está la necesidad de mayor inversión en infraestructura y trabajar en la productividad dentro de las grandes empresas, rubros en los que Estados Unidos sigue siendo líder. Las grandes empresas canadienses se han quedado atrás en la aplicación de cambios que consoliden su competitividad a nivel internacional.

Aunque en materia de inversiones el saldo final es positivo, las grandes empresas ha ido cediendo terreno y son varias las firmas que han pasado a ser propiedad de los vecinos del sur; esto debido a fuerzas económicas externas al NAFTA.

Quedan tareas por realizar, una mayor inversión en infraestructura, cubrir la escasez de mano de obra capacitada en ciertos sectores, avanzar en la liberalización de ciertas áreas que agilicen el libre comercio de recursos (incluidos los humanos), así como trabajar en la protección de los derechos de propiedad intelectual y en materia de leyes contractuales a nivel internacional.

Friday, November 10, 2006

THE BORDER WALL… FROM TRADING TO SUBMISSION

BI-WEEKLY COLUMN
By Sergio Granillo

Globalization is in decadence or in crisis at least. On one hand, free exchange of merchandises is promoted, but people are restricted to move across the borders. On the other hand, globalization was meant to bring economic development to all the nations involved, but it has only polarized global economy, amplifying the gap between poor countries and the rich ones.

The United States is particularly interested in opening new markets abroad for the American companies, and they have promoted the idea that a free market is the foundation of democracy.

On January 1st, 1994, the federal governments of Canada, Mexico and the United States signed the North America Free Trade Agreement, in order to face the recently created European Union. The objective was to create the largest free market region in the world, encouraging a strong and sustainable economic growth in the three nations by opening frontiers.

According to those premises, by the present time, the “North American Region” -including Mexico- should have free exchange of merchandises and people (for trade and employment purposes), doing business and profits all across the three countries.

On the contrary, the government of the United States has accepted to build one of the largest border wall ever built, only comparable to the Great Wall of China… Built up on the 3rd Century, 7,300 Km long, to protect the Chinese Empire from invasions of nomadic tribes of Mongolia and Manchuria; this historical landmark rather than preventing people to enter the territory, avoided them bringing horses along.

The Border Wall between the Mexican and the American territories aims to halt the overwhelming illegal invasion of immigrants from Mexico, Central and South America.

This project is not new it started 12 years ago in the West coast, dividing the Mexican city of Tijuana from the American, San Diego. This wall was erected almost at the same time that the NAFTA agreement was signed. It was part of an anti-immigrant program known as Operation Gatekeeper.

On October 2006, a new bill was accepted to enlarge that original fence along the most critical crossing points on the border, pushing illegal immigrants to move their routes to areas of higher risk, like deserts, raising the death toll of aliens to thousands.

This new project, signed by President Bush, estimates to build more fences all along the border, more than 800 kilometers to stop the crossing of cars filled with illegal immigrants; in this way, the total length of the border wall will be 1,130 Km.

The bias from the original intention of the NAFTA is responsibility of the three governments: American, Mexican and the Canadian; one that has remained silent and the two others for using the issue for electoral purposes only.

NAFTA has led Mexico from global commerce to a shameful submission, where merchandises can cross the border, but not citizens. If this commercial agreement had worked out the way it was supposed to be, Mexican economy would be blossoming, jobs would had been created instead of having millions of Mexicans risking their lives to find humiliating employments in the United States and to be treated as criminals.

How praiseworthy is a democracy that signs trade agreements and builds fences at the same time to stop the week “partners” to cross by and let them to become semi-slaves of the “partners” that have better taken advantage of it?


EL MURO FRONTERIZO… ¡DEL COMERCIO A LA SUMISION!

(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo

La globalización está en decadencia o, por lo menos, en crisis. Por un lado, se promueve el libre intercambio de mercancías entre naciones, pero se restringe la circulación de personas. Por otro lado, el objetivo de la globalización era promover una mejoría económica en todas las naciones, y solamente la ha polarizado.

Estados Unidos ha promovido la globalización para abrir mercados a sus empresas, e incluso aseguran que la libertad económica y su internacionalización son base de la democracia.

El 1 de enero de 1994, los gobiernos de Canadá, México y los Estados Unidos firmaron el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, para hacer frente a la naciente Comunidad Europea; se pretendía formar el bloque económico más grande del planeta, mediante la promoción del desarrollo económico de los tres países, dando un acceso igualitario a sus respectivos mercados.

En teoría, para estas fechas, el bloque norteamericano (que incluye México) debería tener un libre flujo de mercancías y de personas, con la intención de hacer negocios que beneficien a toda la región.




De manera contraria, el gobierno de Estados Unidos acaba de autorizar la ampliación del muro fronterizo con México.

Construcción sólo comparable con la Muralla China (7,300 Km), construida en el siglo III a.C. para proteger el Imperio Chino de los ataques de los nómadas de Mongolia y Manchuria; que más que impedir el paso de personas, procuraba evitar que trajeran caballos con ellos.

El muro fronterizo Estados Unidos-México pretende impedir la entrada de inmigrantes ilegales mexicanos y centroamericanos.

La construcción del muro no es nueva, es la ampliación de un proyecto que inició de manera paralela con la firma del TLC. En 1994 bajo el programa antiinmigrante conocido como “Operación Guardián”, se levantó un muro formado de varios kilómetros en la frontera Tijuana–San Diego; otros tramos del muro existen en los estados de Arizona, Nuevo México y Texas; esto ha obligado a los inmigrantes a intentar cruzar por zonas más peligrosas, ocasionado miles de muertes.

Con el nuevo acuerdo firmado por el Presidente Bush, se contempla la ampliación del muro en 595 kilómetros, más 800 kilómetros de barreras para impedir el paso de automóviles, alcanzando una extensión total de alrededor de 1.130 Km.

Tan responsables son los gobiernos de Estados Unidos, como de México, y aún el de Canadá, que guarda silencio, ante este hecho completamente contrario a la naturaleza de un TLC, que ha llevado a México más a una vergonzosa sumisión que a un trato de socio comercial. Si el acuerdo hubiera funcionado, los mexicanos no tendrían que arriesgar la vida para buscar empleo en Estados Unidos o a Canadá.

¿Cuánto puede valer una democracia que firma acuerdos para intercambiar mercancías y al mismo tiempo levanta muros para impedir que las personas menos favorecidas por esos acuerdos, intenten penetrar a otro territorio a convertirse en sirvientes de los ciudadanos que sí han sido beneficiados por ese mismo tratado?

Saturday, October 28, 2006

MEXICO, EDUCATION IN CRISIS

Published in El Correo Canadiense
By Sergio Granillo

We assume that going to school and get a diploma will grant us a better future, as it used to be everywhere… Not in Mexico.

Decades of economic crisis and distortion in the Mexican working culture have dismissed education as a means of an upward social mobility; instead, nepotism, friendship and harassment, have become the main path for people to find a job and advance in a career.

It is hard to determine what came first; the decadence of the education system or the nullity of education as a basic requirement to find a job. Hence, people who go to college and get a degree don’t have granted access to a position in their particular field of study and neither guarantees a better income. On the contrary, people who don’t “lose” time in the classroom or “waste” their money in books, but instead starts a business of his own or start working earlier in a non graduated position, eventually will be in much better status inside the workforce.

For many years attending to the Mexican national university (Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM) or any public university signified becoming a “non-desired” graduate; professionals who will be overlooked by most of the employers just because they studied there.

Few exceptions are made in some small cities out of Mexico City (commonly known as “the province”), where politicians are traditionally graduates from public universities, and have a degree in Law by those institutions. So, studying in a public school is a requisite for individuals to access to an outstanding position in the government.

On the other hand, in the private sector, employers prefer to hire graduates from private universities or better, people with “incomplete” studies, so they can pay lower wages.

Today, the labor market in Mexico does not recognize credentials or skills, very few graduates can ever work in their careers; the highest degree they get, the toughest will be for them to get a job.

Ironically, few weeks ago a British publication presented a ranking of the best 100 universities in the world, showing the Mexican UNAM moving up from position 93 to 75, meanwhile the most famous and expensive private university in the country, the Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), is never cited.

Thus, I wonder how is it possible that the Mexican public university got an international acknowledgement, but its graduates are rejected by employers. On the other hand, graduates from the most expensive private university find themselves underpaid in the country and many of them are looking for options in other countries.

Many Mexican companies are driven by the immediate economic benefit of hiring cheap workforce and they have been firing senior employees, to avoid retirement commitments, dismissing at the same time experience and skills that would enhance the organizational performance and long term planning of their companies.

Another problem in this crisis is the hard striving for profit by most of private schools, who offer marvelous courses that “grant” students a job and a sparkling future, without any base on reality, but with overwhelming marketing campaigns. In public schools, the problem comes from the teachers’ unions, highly polluted by politics…

The most dramatic example is the State of Oaxaca, dragged to a complete chaos by groups of teachers pushing for the governor’s resignation, keeping all the public schools closed and more than a million children stranded for more than 4 months.


LAS CRISIS DEL SISTEMA EDUCATIVO MEXICANO
(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo

Crecemos creyendo que la formación académica nos garantizará un mejor futuro, como suele ocurrir en casi todo el mundo, pero en México ya no es así.

Décadas de crisis económicas y el fomento de una cultura laboral deformada, han hecho que el mercado laboral mexicano desconozca la formación académica; se fomentado el nepotismo, el amiguismo y la “camocracia” (valerse de favores sexuales para conservar o avanzar en el empleo).

Es difícil determinar qué fue primero, la decadencia del sistema educativo o la nulificación de la educación como medio de movilidad social. El hecho es que quien estudia una carrera profesional no tiene asegurado mejorar sus ingresos; por el contrario, cada vez más que quien no “pierde el tiempo” en las aulas, ni su dinero en libros, y se dedica al “comercio” o a oficios, tiene más posibilidades mejorar.

Desde hace 20 años, estudiar en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) o en cualquiera universidad pública, significa ser un “candidato no deseado”, salvo excepciones en algunas entidades, donde es tradicional el paso por la universidad pública para alcanzar altas posiciones en el gobierno.

Comúnmente es requisito para los empleos profesionales tener estudios en universidades privadas; o bien, piden gente con “carrera trunca”, para pagar salarios más bajos.

La realidad actual del mercado laboral mexicano es que no importa tener una carrera, cada vez son menos los profesionistas que logran alguna vez encontrar un empleo apropiado a sus estudios, y entre más alto el grado, más difícil es hallar trabajo.

Irónicamente, hace pocas semanas se publicó en todos los medios mexicanos la noticia de que en los “rankings” internacionales de las mejores universidades (según una edición británica), la UNAM mejoró su posición pasando del número 93 al 75, mientras que la universidad privada más cara de México, el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), no aparece en ningún lugar.

Viene entonces la pregunta, cómo es posible que haya un reconocimiento internacional a centros de educación superior como la UNAM, y sus egresados sean rechazados por el mercado laboral.

Por su parte, los egresados del Tec (así se conoce al ITESM) buscan opciones laborales fuera del país, aprovechando los intercambios académicos internacionales del Instituto, porque los empleos que les ofrecen en México no pagan ni la mitad de lo que ellos pagaban de colegiatura mensual.

El sector productivo mexicano busca el beneficio inmediato de pagar poco y suele despedir a empleados con más años, y contratar en su lugar a recién egresados, sin darse cuenta de las aportaciones en experiencia y madurez que los empleados “seniors” pueden ofrecer.

A esta crisis se suma el excesivo afán de lucro (ofreciendo cursos milagrosos que harán ricos y “garantizan” empleo) en las instituciones privadas, y la contaminación política y burocrática en las escuelas públicas. El caso más pavoroso, el movimiento magisterial en Oaxaca, donde su único objetivo es destituir al gobernador priista y que toda la sociedad pague las consecuencias.

Monday, September 25, 2006

EMPTY BALCONY

(Published in the website www.elcorreo.ca)
By Sergio Granillo

Celebrating “El Grito de Independencia” (Shout of Independence) is more than a holiday for Mexicans, it goes beyond party, traditional music, snacks, costumes and pyrotechnics, it is the dream of a nation aiming for liberty since the XIX century, remaining unfound…

One of the most popular traditions in Mexico didn’t happen this year. Every September 15th, the President of the Republic comes out to the main balcony of the National Palace on the Zocalo, Mexico City’s main square. It is a tradition that the President tolls a historical bell, the same one that back in 1810 the Priest Miguel Hidalgo used to call the people in a small town called Dolores, to start the War of Independence (against the Spanish rulers); when doing this, the President yells out the names of the heroes of that war.

2006 will be remembered in History like the year that the Bell of Independence kept silence. A political crisis, diminished by mass media, pushed President Vicente Fox to move out of the national capital city and to not fulfilling the tradition, which was meant to be his very last public celebration in the political calendar.

President Fox yield in favor of the leftist and demagogic leader Andres Manuel Lopez Obrador, the politician who run for the Presidency this year and was beaten for a very tight result (under 1%) by the candidate of the ruling party (PAN). López Obrador had installed campsites on the main square and in one of the most important avenues in Mexico City, in order to show the refusal of his lost.

The morning after the Grito, there is a militar parade, part of the celebrations of the Independence Day. Political advisors to the Mexican President foresaw the high risk of turmoil on the main square, due to the presence of thousands of followers of Lopez Obrador, who seems to have on their side a huge amount of the citizens who are disappointed by the government of Vicente Fox.

While the mass media and supporters of the winning candidate have worked hard in deriding the image of López Obrador, this event itself makes evident the political power that the beaten candidate is gaining. He is able to push the federal government to negotiate with him. In a sort of post-electoral war, the first step seems to be the creation of void spaces, to be followed by a take over of important symbols, aiming to get attention from audiences inside and outside of Mexico.

An empty balcony in the National Palace and the silence of the bell in the Mexican Independence Day is a symbol of emptiness in the head of the political structure of the country. It is evidence of the weakness of the State, the illegitimacy of the new government and the lack of interest in the wellbeing of Mexicans.


President Fox was cornered and he had to celebrate this holiday in the historical small town of Dolores, in his home State (Guanajuato). He yelled out the names of the heroes and claimed for respect to the Mexican public institutions.

Ironically, in his path to the Presidency, when he was candidate of an opposition party, he made severe critics to the institutions created by the political party that ruled Mexico for more than 70 years. As President, he tried to disappear some of those public institutions, like the Mexican Institute of Health (IMSS, acronym in Spanish), attempted to privatize the public oil monopoly (Pemex), and undermined the rights of the workers by appointing as head of the Ministry of Labor a former leader of businessmen, favoring employers.

Abandoned and forgotten, the Bell of Independence remained in silence this year on an empty balcony, same as the Mexican nation, in the midst of political struggles between the election-winner and the officially looser of the election, and their followers. It is the absence of legitimate political leader, it is the absence of law and justice.



EL BALCON VACIO
Por Sergio Granillo


El festejo del Grito de Independencia representa para los mexicanos más que fiesta, música vernácula, antojitos, trajes tradicionales y pirotecnia, constituye el sueño de una nación que ha venido buscando su liberación desde el siglo XIX, y sigue sin encontrarla.

Una de las tradiciones populares y políticas mas arraigadas en México, este año no tuvo lugar, no ocurrió. Cada 15 de Septiembre, el Presidente de la República acostumbra salir al balcón principal del Palacio de Gobierno en el Zócalo de la Ciudad de México, para tañer la histórica campana que en 1810 hiciera sonar el Cura Hidalgo para dar inicio al movimiento de Independencia; al momento de hacerla sonar, el mandatario grita vivas a los “héroes que nos dieron patria”.

El 2006 pasará a la historia como el año en que la Campana de Dolores enmudeció. La crisis política, que los medios masivos mexicanos se empeñan en opacar, obligó al Presidente Vicente Fox a no dar el grito conmemorativo del 15 de Septiembre en la capital del país, en lo que habría sido el último evento popular de su fallido mandato.

Fox tuvo que ceder ante el movimiento populista y pseudo-izquierdista de Andrés Manuel López Obrador, quien sostuvo por varias semanas un plantón en el Zócalo (plaza central del Distrito Federal) y en el Paseo de la Reforma y que el 16 de septiembre convocó a una “convención popular” nacional, en la que fue “ungido” como presidente.

Mientras los medios y la intensa campaña por Internet se dedican a ridiculizar y minimizar el rol político de López Obrador, este hecho refleja claramente la capacidad que está desarrollando este personaje para presionar al gobierno federal, obligándolo a recular. El primer paso, en esta guerra política post-electoral es crear vacíos de poder, para luego apoderarse de las banderas del “enemigo”.

Un balcón presidencial vacío y una campana sin tañer en el Día del Grito de Independencia es un símbolo de la debilidad gubernamental y del Estado de Derecho, es la ausencia de un poder legítimo que imponga la ley y que vele por los intereses del pueblo.

Fox fue acorralado en su estado natal, en la Ciudad de Dolores Hidalgo, donde dio su grito pidiendo respeto a unas instituciones que él mismo destruyó.

Primero, desde la oposición, para derrocar al Partido Revolucionario Institucional (PRI), luego ocupando la Presidencia, olvidando nombres de los héroes en el primer Grito; pretendiendo desmantelar a instituciones como el IMSS o queriendo deshacerse de PEMEX; poniendo como Secretario del Trabajo al peor enemigo de los trabajadores, al ex - líder del sindicato patronal, y ahora Secretario de Gobernación, Carlos Abascal Carranza.

Abandonada en el olvido, sometida al silencio, la Campana de Dolores no fue tocada. Su silencio, aunado al vacío del balcón presidencial, puso en evidencia el estado que guarda la nación… ausencia de un poder legítimo y grupúsculos de seudo caudillos peleando por su porción de poder.

Monday, September 04, 2006

FINALMENTE, LA IMPOSICION

(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo

En las guerras de la política, todo se vale, más en un país sin ley, como México. Después de aparentar un tratamiento jurídico para disipar las dudas y reclamos del candidato perdedor de las elecciones presidenciales, Vicente Fox mostró el rostro del autoritarismo…

Felipe Calderón será ungido como nuevo Presidente de la República, y aunque dispondrá del apoyo del Congreso, que por vez primera es dominado por su partido (PAN), carece en absoluto de liderazgo, carece de proyecto de nación y habrá de enfrentar difíciles escenarios de inestabilidad política.

La opinión pública mexicana más que dividida, está totalmente confundida. En una cultura dominada por la ignorancia, la miseria y la desconfianza, es fácil inyectar enormes dosis de miedo y confusión. Eso es fácil.

Lo que no resulta tan sencillo es convencer a los ciudadanos de que el país marcha en perfecto orden, con un desarrollo económico sostenido, con seguridad social y con el respeto absoluto de la ley; que son los frutos y características de una verdadera democracia.

No existe vestigio alguno que indique algún acierto de la administración de Vicente Fox, cuyo régimen concluye al finalizar el mes de agosto. Parece inaudito, sin embargo, los todavía fieles seguidores del panismo disculpan al Presidente saliente de cualquier falla, culpando al PRI, y ahora al “rey sin corona”, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador.

Los ciudadanos mexicanos no son capaces de conectar un hecho con otro… Se piensa que el plantón de los perredistas en Paseo de la Reforma de la Ciudad de México es el único problema político; y por supuesto, los fanáticos de Fox culpan a López Obrador.

Al mismo tiempo se lee acerca del terrible brote de violencia en Oaxaca, ajustes de cuentas entre capos del narcotráfico a lo largo y ancho de México; aparecen cuerpos decapitados y cabezas flotantes en el mar de Acapulco, pertenecientes a oficiales policíacos; jueces y magistrados reconocen ser víctimas de amenazas de parte de los narcos; es mas, inician clases millones de jóvenes, sin contar con los libros gratuitos, que el gobierno debería entregarles…

Parece que la opinión pública no es capaz de entender que el responsable de atender todas esas problemática es precisamente el Ejecutivo Federal, que preside Vicente Fox, que al final de su administración entrega a su endeblemente electo sucesor, Felipe Calderón, un país al borde del caos político y social, que está sostenido financieramente por las remesas de emigrantes ilegales en los Estados Unidos, por la economía informal y por el tráfico de drogas.

La lista de “cadáveres escondidos en el clóset” que deja en la Casa Presidencial de Los Pinos, son muchos; un paquete que ni el mismo López Obrador con todo su arrastre popular y su arrogancia, podría resolver.

Me pregunto, hace cien años, cuando empezó la Revolución Mexicana en contra de la reelección del dictador Porfirio Díaz, ¿cómo vio la sociedad a caudillos como Francisco Villa y Emiliano Zapata, y a sus seguidores? Personajes que años después pasaron a la historia como héroes.

Sunday, August 13, 2006

MÉXICO: ¿MAYORIA SILENCIOSA O GOBIERNO SORDO?

Por Sergio Granillo
(Publicado en El Correo Canadiense)

Por décadas en México y en casi toda Latinoamérica se ha hablado de “la mayoría silenciosa”, refiriéndose a pueblos que lejos de gozar de una verdadera democracia, tratan de hacerse escuchar con esporádicas e inútiles expresiones de inconformidad.

La crisis política en la que está hoy hundido México presenta tres frentes de lucha: en el primero están los dos contendientes presidenciales, el perredista Andrés Manuel López Obrador y el oficialista Felipe Calderón; en el segundo frente están sus seguidores, los acarreados que son como la “carne de cañón” y los “pescadores de puestos y favores”; en el tercer frente está esa “mayoría silenciosa” que realmente no sabe quien ganó.

Dentro del primer frente, los actores del conflicto están librando su lucha de una manera extra legal, como diría Maquiavelo, “el fin justifica los medios”; ninguno ha obrado con integridad, ambos quieren el poder para beneficiarse de él.

Calderón es un personaje oscuro, sin liderazgo, pero encarna la continuidad del grupo foxista, en el que únicamente se han beneficiado algunos de los llamados neopanistas, constituidos por líderes de cámaras empresariales, que una vez ganado el puesto político, han dado la espalda a la clase empresarial; representa también los intereses del clero católico –uno de los más fuertes para el Vaticano, por la cantidad de “limosnas” que ingresan a sus arcas-; y por supuesto es el más conveniente para los intereses de los Estados Unidos.

López Obrador es un poderoso líder de las masas empobrecidas e ignorantes, en el mejor estilo populista heredado de los priistas, que por un lado ofrece las mieles de un régimen socialista a la “raza”, pero debajo de la mesa negocia la entrega de cuanto queda a su cuidado con importantes empresarios.

Dentro del segundo frente, un nutrido grupo de pensadores y artistas mexicanos quieren ver en López Obrador el “campeón sin corona”, figura idealizada en la cultura mexicana, ya que en contiendas deportivas, en las telenovelas mexicanas –de poderosa influencia en la mentalidad popular- y en las contiendas políticas, el “bueno de la historia” siempre es despojado de sus “legítimos derechos” por “el malo” de la historia, que suele ser rico y poderoso, símbolo del sistema.

Hablando de “el sistema” (político mexicano), ése que construyó y ostentó por más de 70 años el PRI, ya no existe, como quedó demostrado por sus rotundos fracasos electorales y la traición de la lidereza sindical del magisterio y algunos gobernadores priistas, que buscando espacios de supervivencia en el futuro, entregaron sus “votos duros” al PAN.

Otro nivel de este segundo frente están, los acarreados y simpatizantes que engrosan las manifestaciones de López Obrador y “ciber-manifestantes” clase medieros que se han dado a la tarea de promover el voto anti-Peje por Internet.

En el tercer frente, la mayoría silenciosa, que a más de un mes de concluida la jornada electoral, sigue desconcertada entre los dimes y diretes de la pugna del poder, el pueblo de México que lucha cada día por sobrevivir en una economía devastada.

No existen órganos ciudadanos, porque los políticos mexicanos, no quieren escuchar al pueblo, se valen de él, para su beneficio personal. Ni el IFE, ni la Comisión de Derechos Humanos, ni las mil comisiones de transparencia, son dirigidas verdaderamente por ciudadanos; los tribunales y jueces en México ostentan uno de los mayores niveles de corrupción a nivel mundial, según datos de Transparencia Internacional; los diputados, sólo respaldan y obedecen los intereses de sus partidos, no ejercen la representatividad para la que fueron elegidos.

Saturday, July 22, 2006

MEXICANOS, LOS QUE MAS REFUGIO PIDEN EN CANADA

(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo
Los mexicanos ya son los que más solicitudes de refugio piden al Gobierno de Canadá. No obstante, de las 3,500 solicitudes, el gobierno rechazó el 81% y ha endurecido su actitud hacia todo solicitante de origen mexicano.

Los argumentos van desde agresiones por homosexualidad, hasta amenazas de muerte del crimen organizado. La verdad, dice el gobierno canadiense, es buscan mejor empleo y nivel de vida. Buena parte de las solicitudes proviene de consultores migratorios que venden caros sus servicios ofreciendo visa y empleo.

El gobierno de Canadá no considera que en México –su socio comercial- existan condiciones graves de violación a los derechos humanos como para conceder refugio. Provocando, por el contrario, que migración juzgue con más severidad todo caso presentado por mexicanos.

Sin embargo, ni Amnistía Internacional ni otros organismos de derechos humanos de los Estados Unidos han reconocido mejora alguna en México durante el régimen de Vicente Fox. A diferencia de la era priista, en la que sí existía persecución de adversarios políticos, en la era panista el problema es la falta de protección a las víctimas de un crimen rampante.

Por el contrario, en la persecución por preferencias sexuales, se ha comprobado que en la mayoría de los casos, se trata de “clase-medieros” que buscan el camino fácil para entrar a Canadá.

Este análisis fue presentado por Peter Showler, del Centro de Educación e Investigación sobre Derechos Humanos de la Universidad de Ottawa.

Y el hecho es que cada vez más gente está huyendo de México, debido a factores económicos y sociales. No hay suficientes empleos, existe una grave inestabilidad laboral y abuso patronal; no se respeta la ley, la impunidad ha dejado crecer la criminalidad -algunos informes aseguran que el número de secuestros en México es superior a los de Colombia, primer lugar a nivel mundial-.

Por desgracia, la mentira desde el poder y de muchos ciudadanos, ha impactado en las autoridades canadienses. Y en lo que algunos sectores del gobierno canadiense también han fallado, es en realizar una intensa campaña promocional que ofrece entrada fácil y trabajo seguro a los mexicanos, de lo cual algunos abogados de migración y otros “consultores” han encontrado una mina de oro; generando -podríamos decir- “coyotes” de alcurnia.

Los mexicanos pobres se van de mojados a los Estados Unidos, la clase media usa canales legales para salir del país, otros caen en las mentiras de ésos consultores, pero muchos quieren exportar la mentira, la impunidad y el “chanchuyo” a la mexicana… A final de cuentas, pagan justos por pecadores. Y nadie defiende a los mexicanos, ni dentro, ni fuera del país.

Friday, July 14, 2006

MÉXICO: UNA DEMOCRACIA APÓCRIFA

(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo

El derrocamiento de la dictadura priista en el año 2000 en México no logró madurar en una democracia; así quedó demostrado en las elecciones presidenciales, donde un liderazgo populista fue subyugado por el poder oficialista, la mano negra del clero católico y votos “duros” de algunos sectores del PRI en busca de supervivencia.

La democracia mexicana dura solamente un día cada 6 años, con un “medio tiempo” cada tres –elecciones intermedias-. Solo un día los muros del poder se abren para preguntar a sus súbditos a quién eligen para que continúe abusando de ellos.

Sexenio tras sexenio, el ritual se repite, con promesas de prosperidad, combate a la pobreza, trabajo para todos y combate al crimen. Tras emitir su voto, el pueblo suele aceptar la decisión, cualquiera que sea, y vuelve mansamente al silencio y la sumisión; arriba, nadie vuelve a consultarlos ni a defender sus derechos, la representatividad no existe.

Andrés Manuel López Obrador, candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD), ex-alcalde de la Ciudad de México era el candidato de las masas populares, y aunque su administración estuvo plagada de escándalos de corrupción, hizo obras y programas que tenían contentos a los ciudadanos; “pan y circo”.

Felipe Calderón, ex-líder del Partido Acción Nacional (PAN), manera repentina se convirtió en “candidato de unidad” dentro de un partido que recién estrenó las mieles del poder y, como quedó demostrado en las elecciones del 2 de julio, supo ejercer las estrategias de manipulación del voto, copiando a los “dinosaurios” que siempre cirticó.

Asumiendo que el PAN es honestamente candidato de las clases medias, los números totales no ajustaban para darle el triunfo, pues ni toda la clase media votando al unísono suma una cantidad de votos tan grande como los mexicanos pobres.

Pobres mexicanos, muchos quedaron subyugados por la propaganda política del terror que afirmaba que de ganar el PRD, México tendría un gobierno comunista; repitiendo la estrategia de George W. Bush para ganar su reelección en los Estados Unidos.

El PRI está muerto, pero sus integrantes huyen como ratas del barco hundido y se refugian donde pueden; no es difícil creer que a cambio de favores políticos, tales como abultamientos presupuestales a favor de alcaldes y hasta de gobernadores, hayan logrado añadir votos a favor del oscuro candidato del PAN.

Con una elección “ganada” por una diferencia de 0.6%, un Congreso dividido en 3 bandos y un candidato “ganador” sin carisma popular ni sentido político, los mexicanos están llenos de sospechas y frustraciones; las tensiones sociales se acrecientan y definitivamente, lo que se vivió el pasado 2 de julio no se puede llamar democracia.

Ganó un partido, pero no los mexicanos. El triunfo de Calderón, en nada se parece al triunfo de Fox, aquél sí fue democrático, pero al final decepcionó. El poder no se negocia, se arrebata; la lucha por la Presidencia continúa…

Saturday, July 01, 2006

DOS VECINOS TOMAN CAMINOS DIFERENTES…

(Publicado en El Correo Canadiense, www.elcorreo.ca)

Por Sergio Granillo

Como hispanos compartimos una cultura, una raza, una lengua, y nos sentimos orgullosos de formar parte de ella. Hemos superado muchas diferencias, asumimos el reto de fundir diversas nacionalidades en un solo denominador, fusión que en Estados Unidos ha dado fortaleza política y económica a los “latinos”.

La comunidad hispana en Canadá es todavía pequeña comparada con los vecinos del Sur, pero constituimos un grupo reconocido en una sociedad multicultural. ¿Qué papel jugamos dentro de un mosaico social compuesto por diversos grupos sociales, que a su vez está inmerso en otra sociedad que asume el papel de receptora, de original propietaria de la identidad “canadiense”?

Siendo parte de Norteamérica, Canadá está redefiniéndose como nación ante el mundo, creando una imagen de apertura, tolerancia, desarrollo, pero sobre todo de un crecimiento sustentado en un gran flujo de inmigrantes provenientes de todos los rincones del planeta.

Esta multiculturalidad puede generar muchas oportunidades de crecimiento, pero también representa importantes retos, particularmente en un mundo que tiende a una extraña “neo-bipolaridad”, ya no basada en los modos económicos de producción (capitalismo y socialismo), sino en fundamentalismos religiosos. Esta nueva dualidad o rivalidad entre el mundo musulmán y el cristianismo.

Mientras que en las llamadas culturas occidentales, Europa y América, predomina un debilitamiento de las instituciones religiosas, la fe musulmana no sólo asienta su extremismo, sino que está alimentando una especie de guerra religiosa, que busca venganza contra todas aquellas naciones que soporten la invasión encabezada por los Estados Unidos y la Gran Bretaña.

Canadá está siendo vulnerada por el descubrimiento de infiltraciones ideológicas extremistas, que al parecer estarían generando grupos terroristas en su territorio.

La difusión mundial de ideologías extremistas de alto riesgo, como el terrorismo, es algo que no se contemplaba dentro de la globalización económica y la revolución tecnológica de las telecomunicaciones, particularmente la Internet.

La cercanía geográfica y cultural entre Canadá y los Estados Unidos ha conducido a la sospecha de una vinculación entre la apertura migratoria y la vulnerabilidad de la seguridad nacional en ambos países.

Para la sociedad canadiense resultó absurda y sorpresiva la paranoica reacción de algunos líderes políticos de Estados Unidos ante la reciente aprehensión de 17 personas que presuntamente forman parte de células terroristas en territorio canadiense.

Los vecinos del sur calificaron a Canadá como nación que auspicia y alberga grupos terroristas. Una cruzada diplomática ha tratado de explicarles que dicha detención significa un éxito de los cuerpos de inteligencia canadienses, pues se llevó a cabo antes de un ataque, y que no se trata de un fracaso de la apertura a la inmigración.

Estados Unidos ve una amenaza en los flujos migratorios, que no han podido controlar ni legalizar. Canadá reconoce las fortalezas y beneficios de los inmigrantes, y de la apertura y la tolerancia.

Los vecinos empiezan a separarse en dos rutas muy distintas hacia el futuro, las consecuencias en las respectivas economías, la calidad de vida, la convivencia y la paz social, son notorias.

Sunday, June 11, 2006

AMENAZA TERRORISTA EN CANADA

(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo

Se siente diferente... ver noticias de ataques o amenazas terroristas en cualquier otro lado, que conocer de la existencia de un mundo subterráneo, invisible, que se está desenvolviendo a nuestros pies, y que en cualquier momento, el medio de transporte que utilizamos o nuestro lugar de trabajo constituyen un objetivo real de un ataque terrorista.

La detención en Toronto de 17 personas -la mayoría, muy jóvenes-, presuntamente integrantes de una “célula terrorista” inspirada en el grupo extremista Al Qaeda, sacudió a los canadienses y al mundo. En el mayor despliegue policiaco de que tenga conocimiento este país, se confiscaron 3 toneladas de un fertilizante que puede tornarse fácilmente en un potente explosivo; material similar al usado en el ataque en la Ciudad de Oklahoma, pero el triple de la cantidad utilizada entonces.

Aún existe incredulidad respecto a la veracidad de estos hechos, pues parece inconcebible que Canadá pueda ser un país odiado por alguna otra nación o grupo étnico; por el contrario, existe la certeza de que es una nación pacifista, con una sociedad multicultural y altamente tolerante.

Sin embargo, la presencia de fuerzas armadas canadienses en Afganistán, parece ser la probable causa de este suceso, que al empezar a desmenuzarse indica que ciudadanos canadienses de origen musulmán han venido organizado “células terroristas” y que preparaban un importante ataque contra reconocidos sitios de gran importancia económica y política, tanto en Toronto como en Ottawa; incluyendo la intención de asesinar al Primer Ministro, Stephen Harper.

Las fronteras se han cerrado para extranjeros que presumiblemente representan un gran riesgo para la seguridad nacional, de igual manera se evita el paso de sustancias peligrosas y armas. Sin embargo, las ideas no tienen límites, menos aún en un mundo de alta tecnología de telecomunicaciones, que ha generado flujos –a veces indeseados- de conceptos y creencias extremistas.

De acuerdo con la información dada a conocer hasta ahora, ninguno de los implicados en esta presunta “célula terrorista”, proviene directamente de las filas de Al Qaeda, pero se habla incluso de un campo de entrenamiento terrorista, que ha sido erigido a partir de la información disponible por Internet.

La pregunta forzosa es ¿qué razones pueden mover a un cierto grupo de inmigrantes o hijos de inmigrantes a desarrollar un odio tan profundo contra Canadá?

¿Ha fallado el gobierno, la sociedad o los padres? ¿Se trata de jóvenes enajenados, que han convertido en héroes a criminales, producto incluso de la sobre-exposición de los mismos en los medios masivos?

Tales planteamientos pasan a segundo nivel, ante la cuestión de la seguridad nacional.

No sabemos si esta noticia ha cambiado radicalmente la sensación de seguridad en Canadá y sus efectos en la economía, comenzando por el turismo. Lo importante es no esperar a que un ataque terrorista realmente ocurra, para tomar conciencia de ello. Tampoco se desea “aprender a vivir con eso”, como lo hizo hace mucho tiempo España –y que hasta hace poco terminó-, o los países latinoamericanos, con ciudades donde la violencia urbana mata más gente que cualquier ataque terrorista (caso de Cali o la Ciudad de México).

Los cuerpos policíacos y de inteligencia, así como las autoridades encargadas de la política internacional, tienen mucho que trabajar y resolver, pero de parte de la sociedad ayudaría tomar un poco de conciencia, sensibilidad e incumbencia, con el propósito de mantener una cultura de tolerancia, seguridad, inclusiva, respetuosa, en la que todos podamos llevar a cabo nuestros proyectos de vida y, sencillamente, vivir en paz.

España ofrece un ejemplo muy interesante… Tras el trágico ataque a su sistema de transporte público en Madrid, el 11 de marzo de 2004, justo antes de ir a elecciones presidenciales, la estrategia fue más que efectiva; los terroristas mandaron la más severa advertencia a los españoles respecto al papel que estaban jugando apoyando los despliegues militares de Estados Unidos en Irán y Afganistán.

Las tendencias electorales cambiaron de la noche a la mañana y, tras el triunfo de Zapatero sobre Aznar, la primera acción del nuevo gobierno fue el retiro de sus tropas del conflicto en Medio Oriente. Sin olvidar las manifestaciones masivas del pueblo español en repudio a lo sucedido, exigiendo coherencia y respeto a la voluntad popular de parte de sus autoridades.

Como resultado de esta dolorosa experiencia y un revés político, primero interno, luego a nivel internacional, España recuperó su paz social, habiendo pagado el alto precio de la muerte de cientos de ciudadanos inocentes, que nada tenían en absoluto qué ver con la política exterior de su país.

Es altamente recomendable escuchar lo que otros dicen de nosotros, como ciudadanos, como nación, como cultura; a veces preferimos conformarnos con la propia opinión, aunque los efectos externos muestren algo totalmente desagradable.

Tuesday, May 09, 2006

LA NACIÓN CHICANA Y EL MÉXICO POST-ELECTORAL

(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo

Mientras millones de mexicanos indocumentados siguen luchando por la legalización de su estatus en los Estados Unidos, aquéllos que siguen radicando en la República Mexicana se preparan para votar el próximo 2 de julio y elegir al sucesor de Vicente Fox, así como a diputados, senadores, algunos gobernadores y alcaldes.

En medio de largas campañas y una sucia guerra propagandística, el reacomodo de fuerzas políticas y alianzas ofrece un panorama de caos, confusión, desinformación y propagación del temor.

México es una nación de profundos contrastes sociales, más de 60 millones de personas en extrema pobreza, indígenas olvidados desde tiempos históricos, obreros hundidos en la orfandad política y la constante violación a sus derechos laborales, comerciantes ambulantes; ellos cohabitan con una clase media que se debate entre la supervivencia económica, el sueño de la globalización económica y una delincuencia sin control, así como magnates que ocupan los primeros lugares en la lista de multimillonarios de Forbes.

La clase política mexicana no conoce realmente de ideologías, aunque mucha gente sigue creyendo en el capitalismo panista y en la idealizada imagen de un líder que promete una vuelta al paternalismo de los viejos tiempos priistas.

Uno de los elementos más álgidos y dramáticos en el panorama político mexicano es el candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD), ex-alcalde de la Ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador, presunto adalid de la izquierda mexicana, con filias políticas hacia Fidel Castro y el presidente venezolano, Hugo Chávez.

Los pobres lo aclaman como su gran héroe, abrazado por los “viejitos y viejitas” de la Ciudad de México, mientras que la asfixiada clase media nacional se ha dado a la tarea de difundir las historias más macabras, que no cesan de compararlo con el controvertido presidente venezolano, Hugo Chávez.

Se ha llegado a afirmar que López Obrador, más conocido como el “Peje”, no aceptará una derrota, que tiene preparados grupos guerrilleros entrenados incluso por personal de las fuerzas armadas venezolanas y por estrategas cubanos para dar un golpe de Estado.

En el mismo tenor, se difunde por medios masivos y por Internet –en una verdadera guerra sucia psicológica- la idea de la instauración de un gobierno comunista, promotor de una economía de Estado, de un régimen no sólo totalitario, sino aún militarizado; peleado a muerte con el capitalismo y los millonarios.

Existen, por otra parte, quienes habiendo repudiado las estrategias del PRI para mantenerse en el poder, esperan que Vicente Fox manipule las elecciones a favor del candidato de su partido, para afianzarse en el poder, como antaño lo hizo el partido tricolor.

En una suerte de ironía histórica, este escenario semeja en mucho al de mediados del siglo XIX, cuando México perdió más de la mitad de su territorio en manos del Ejército de los Estados Unidos. Época de guerras intestinas, con caudillos que en el centro del país se enfrentaban entre sí disputándose la presidencia de un país dividido, abandonado en sus costas, en sus sierras, sus minas, sus pueblos, sus selvas y sus fronteras.

Ante el imperio del caos, la traición y la ambición, la nación mexicana se vio desmembrada, los territorios que hasta 1848 pertenecieron a México: la Alta California, Nuevo México y Texas, fueron anexados al naciente imperio norteamericano, constituyendo lo que hoy son los estados de California, Nevada, Utah, Arizona, y parte de Colorado, Nuevo México y Wyoming

En tono de sueño o fantasía, se ha dicho que la presencia de millones de mexicanos –legales e ilegales- en los Estados Unidos, constituye una añeja revancha por recuperar el territorio arrebatadp; y como en aquella época, los héroes de esa batalla constituyen un “ejército de leva”, gente empobrecida, sin futuro, que engrosaba los improvisados grupos armados de algunos caudillos. Los pobres mexicanos del siglo XXI se han lanzado solos a la reconquista, no del territorio, pero sí de su nación, la nación chicana, extendida a lo largo y ancho de la Unión Americana.

Mientras tanto, el centro del país observa la rebatinga por el poder, sin ideologías, sin compromisos, sin planes de gobierno auténticos o realistas, y nadie se pregunta, ¿qué pasaría ante una eventual crisis del poder político en México? ¿Qué está dispuesto a hacer el gobierno de Bush en aras de su guerra contra el terrorismo y para proteger la seguridad nacional? De ganar el candidato presuntamente aliado de la izquierda latinoamericana, López Obrador, ¿el gobierno norteamericano respetará la voluntad soberana del vecino del sur?

Thursday, April 27, 2006

MITOS SOBRE LOS INMIGRANTES “ILEGALES”

(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo

La moneda sigue en el aire acerca de la legalización o no de los más de 12 millones de hispanos ilegales en los Estados Unidos, y ahora la lucha ha pasado de las calles a los discursos políticos.

El problema es que existe una gran ignorancia acerca de la realidad de estas personas, cuya lucha no es reciente, sino que lleva gestándose más de 20 años. Dos son los grandes mitos acerca de los “ilegales”…

Primero, el apelativo de “ilegales”, refiriéndose a que entraron al país o permanecen en él sin una visa que avale su estancia. La realidad es que –a diferencia de Canadá- no existe en Estados Unidos un esquema de inmigración abierta, no hay visas para cualquier profesionista que desee entrar legalmente al país y buscar un trabajo, ni siquiera para los mexicanos, a pesar de que eso se contempla dentro del NAFTA.

Existen visas de trabajo, pero son como aquel acertijo de “¿qué fue primero, la gallina o el huevo?” Para que la embajada otorgue una visa de esa categoría es requisito sine qua non tener una oferta de trabajo de una empresa estadounidense demostrando que nadie más en el país puede desempeñar ese trabajo.

Aplicar a un empleo por Internet desde fuera de Estados Unidos, exige al candidato contar ya con una visa de trabajo, a veces incluso para que evalúen un currículo; lo mismo ocurre si uno va a los Estados Unidos –entrando legalmente- y acude personalmente a una empresa a buscar trabajo.

Existen casos de personas que obtienen ese tipo de visas, aún las del NAFTA, pero son muy pocos, y no tienen nada que ver con el mercado laboral de obreros y gente del servicio ni campesinos.

Tan sólo tratar de conseguir una visa de turista desde algunos países de América Latina, es una tarea casi imposible, por lo discrecional que es, sobre todo desde el ataque terrorista del 11 de Septiembre.

El segundo mito es el fiscal, que descalifica a los indocumentados por que “no pagan impuestos”. Resulta irónico que se diga eso, cuando los inmigrantes están exigiendo su reconocimiento legal, lo que implica asumir responsabilidades fiscales y, claro, recibir mejores sueldos y tener garantías ciudadanas.

Existen dos tipos básicos de impuestos, los que gravan el ingreso y los que gravan el consumo. Por el solo hecho de consumir productos y servicios en el territorio norteamericano, ya están pagando impuestos, y además representan un importante mercado para las compañías gringas; son consumidores, son clientes.

Los “ilegales” envían alrededor de 38 mil millones de dólares en remesas a México y otros países de Centro y Sudamérica, lo que implica que en los Estados Unidos ellos gastan por lo menos otro tanto. Su presencia, ilegal o no, es real y resulta un creciente mercado, que va desde ropa y alimentos, hasta bienes raíces y servicios financieros.

Por lo que se refiere al impuesto al ingreso, el trabajador ilegal es responsable en parte, pero comparte esa culpabilidad con su patrón, pues es él quien tiene la obligación de reportar a la autoridad la presencia del personal que está generando para él riqueza a partir de su trabajo; el mayor evasor de esos impuestos es el empleador, no el empleado, que además paga sueldos por debajo de los estándares legales y sin prestaciones.

La ley es un instrumento imperfecto, con vacíos y contradicciones, muchas veces rebasada por la evolución de las necesidades sociales; por eso existen los juicios y jueces que evalúan la correcta aplicación de las normas. Para eso también existen legisladores, que son electos por distintos grupos sociales para representar sus intereses e ir poniendo al día el cuerpo normativo de una nación.

El carácter de ilegalidad es transitorio y se mueve por intereses políticos y circunstancias históricas, lo que hoy es legal, mañana puedo ser ilegal, o viceversa. No olvidemos casos extremos como la Santa Inquisición, el Apartheid o los regímenes totalitarios, que en su momento fueron totalmente legales, para ser luego repudiados y acaban transforman a sus líderes y seguidores en criminales.

Hay otros mitos, como el supuesto riesgo que representan los “ilegales” para la seguridad americana, pero ellos saben que los extremistas musulmanes que secuestraron los aviones y derrumbaron las Torres Gemelas entraron legalmente a Estados Unidos, algunos incluso por la frontera con Canadá.

Es una vergüenza para los gobiernos de Latinoamérica que han propiciado las condiciones que expulsan diariamente a miles y miles de personas que arriesga su vida huyendo de la miseria, la corrupción y la falta de oportunidades; prefiriendo entrar a Estados Unidos para ofrecerse como sirvientes o empleados en condiciones de abuso, lo que a fin de cuentas es mejor que lo han dejado atrás.

Monday, April 03, 2006

“WE ARE AMERICA”: EL GRITO INMIGRANTE

(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo


“We are America”, “proud to be immigrant”, “a day without Latinos”, y “I am not a criminal”, se leía en sus pancartas de cientos de miles de inmigrantes ilegales que tomaron las calles de importantes ciudades de Estados Unidos, marchando contra una propuesta de ley que los convertiría en criminales;

Desde el viernes 24 de marzo y por varios días, se sucedieron en Los Angeles, Phoenix, Chicago, Atlanta, Milwaukee, New Jersey y Cleveland, multitudinarias manifestaciones de inmigrantes latinos, exigiendo una amnistía que legalice su estatus en Norteamérica, y en contra de una propuesta de ley que afectaría a más de 11 millones de personas.

Al menos 500 mil manifestantes desfilaron por las calles de manera pacífica, cargando banderas americanas, banderas de sus países de origen -principalmente de México-, y el simbólico estandarte de la Virgen de Guadalupe.

El uso de símbolos y la logística de estas manifestaciones masivas, nos hablan de la existencia de líderes y de un “conciencia de clase”; no se trata de grupos dispersos, sino un estrato social presente en casi todo el territorio, capaz de responder a un llamado para formar un frente común y exigir el respeto a sus derechos. Los inmigrantes indocumentados ya son parte de Estados Unidos, de su sociedad, su economía y su cultura.

¿Se van o se quedan? Esa es la cuestión, y dos las alternativas: El peor escenario es que pase la propuesta de ley HR 4437 convirtiendo a los inmigrantes ilegales en delincuentes; esto podría devenir en una deportación masiva, generar enfrentamientos violentos, el uso de la fuerza armada y la eventual creación de una especie de GESTAPO americana, que premie a soplones por denunciar a ilegales, sin mencionar los efectos económicos que esto traería para Estados Unidos.

La otra opción, la amnistía, tampoco parece ser el mejor escenario, porque primero se tendría que reforzar la amplísima franja fronteriza con una eventual militarización; pues legalizar inmigrantes, atraería a multitudes de personas allende el Río Bravo.

Una tercera alternativa, pudiera ser mantener el estado de cosas, o sea, ningún cambio.

Las millones de personas que viven y trabajan en los Estados Unidos sin documentos legales han arriesgado sus vidas para llegar ahí, huyendo de la miseria y la falta de oportunidades en los países de América Latina. Se encuentran totalmente desamparados, les son negados todos sus derechos humanos…

Los gobiernos de las naciones de donde provienen, principalmente México, les han dado la espalda. Han fallado en materia de desarrollo económico, y desconocen que las remesas que envían estas personas a sus familias, se han constituido en pilares de sus economías; y además guardan ominoso silencio.

Antes de la cumbre entre Vicente Fox, George Bush y Stephen Harper celebrada en Cancún, -indican reportes periodísticos en Canadá-, Fox se comunicó con Harper pidiéndole que amplíe el programa de inmigrantes para mexicanos, pidiendo empleo a obreros, meseros, y otros trabajos de bajo ingreso y duro ejercicio, y no sólo para campesinos.

Con una carga de intolerancia, xenofobia e ignorancia, muchos ciudadanos americanos exigen que se saque del país a los ilegales, pues están violando la ley. Ignoran que es poco menos que imposible inmigrar de manera legal a los Estados Unidos, son contados los casos en que se puede conseguir una visa temporal de trabajo; tan sólo solicitar una visa de turista para los mexicanos implica someterse a humillaciones de parte de los cuerpos diplomáticos. Muy distinto el caso de los programas migratorios que tiene Canadá, que sin ser perfectos, sí dan opciones a las personas que desean inmigrar a este país.

Los extremistas americanos exigen que salgan de su país los “criminales”; no se dan cuenta que en las principales ciudades fronterizas de los Estados Unidos viven como magnates muchos de los líderes del tráfico de drogas, pero a ellos no se les niegan papeles, al contrario, se les trata como empresarios. Los pobres que llegan a ofrecer mano de obra barata y competente, lejos de que se les trate como empleados, podrían ser catalogados como criminales.

Hacer cumplir la ley, en este caso, no tiene nada que ver con hacer justicia.

Y me parece que los inmigrantes “ilegales” se van a quedar en Estados Unidos a cualquier precio, por las buenas o por las malas, porque ya son parte de esa nación y porque no tienen a donde regresar; y como dicen los “gringos”, ellos tendrán que aprender a vivir con eso.

Tuesday, March 21, 2006

RAZONES DE LA GUERRA

(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo

Para muchos canadienses, el tema de sus militares es sagrado. Remembrance Day, fecha que celebra el valor, la entrega y el amor a la patria de los veteranos de guerra y los caídos en batalla; fiesta propia de las naciones que forman parte del Common Wealth británico, que originalmente daba homenaje a los soldados caídos en la Primera Guerra Mundial.

Una de las cosas de Canadá que no acabo de asimilar como inmigrante es esta participación militar en Medio Oriente, pues Canadá es un país pacifista y promotor de la tolerancia; la pregunta está en el aire ¿estamos en guerra?

Los agrupamientos militares canadienses destacados en Afganistán acaban de asumir el liderazgo del despliegue multinacional, lanzado originalmente por los Estados Unidos como estrategia para combatir el terrorismo y reprimir al grupo Talibán, encabezado por Osama Bin Laden, responsable del ataque a Nueva York y Washington.

Como sucede en todas las guerras, el resultado de las operaciones cotidianas implica ataques y contraataques, produce muertes en ambos bandos. La muerte afganos o iraquíes –soldados o no- pasa desapercibido, a fin de cuentas son los “malos de la historia”; no así con la muerte de soldados de la alianza militar ocupante.

Combatir el terrorismo es una razón justa, derrocar regímenes autoritarios y sanguinarios, como el de Saddam Hussein, para liberar de la opresión a los pueblos del Medio Oriente, también es un argumento válido.

Sin embargo, a diferencia de aquellas guerras del siglo XX, ahora suceden cosas parece salir por completo de contexto, surgen situaciones sumamente absurdas, alejadas de un verdadero estado de guerra, al menos como los que conocimos e imaginamos (a través del cine).

Una gran diferencia es la presencia de medios de comunicación en el lugar y el momento exacto de los ataques, hemos sido testigos de la toma de ciudades como Bagdad, estuvimos (de manera virtual) tras las trincheras esperando los ataques del enemigo. La guerra es parte del negocio del entretenimiento, los espectadores, cómodamente sentados en las salas de sus hogares, lejos de los campos de batalla, cuando se fastidian del tema, solo tienen que cambiar de canal.

Para las nuevas generaciones este estilo de guerra es totalmente alienante, nada tiene que ver con el honor de los hombres, la defensa de una causa, del territorio nacional, de un pueblo… Semeja más un video juego o una película de acción.

De tal modo que cuando los noticieros televisivos reportan un ataque tras otro de lo que ellos mismos llaman la “insurgencia” en Irak, los televidentes parecen no entender por qué los necios iraquíes atacan a los nobles soldados que han ido a entregar sus vidas para rescatarlos del malvado de Saddam Hussein.

Y así matan y mueren muchos desconocidos, pero los “actores principales” no sólo se salvan, sino que además hacen una vida tan civilizada…

Siendo la razón original de estas invasiones a Medio Oriente, hoy nadie habla de Osama Bin Laden, a quien sólo se le ve ocasionalmente mandando mensajitos a través de la cadena televisiva árabe Al Jazeera –ahora fuerte competencia de CNN, por sus contenidos igualmente extremistas y tendenciosos-.

Resulta incomprensible que una sobrina del antaño socio de la familia Bush y enemigo número uno de los Estados Unidos, esté lanzando una carrera artística en Nueva York. Wafah Dufour Bin Ladin, hija de una medio hermano del líder de Al Qaeda, nació en California, vivió en Arabia Saudita desde los tres hasta los 10 años, quiere ser cantante, posó para una revista masculina y ahora protagonizará un reality show.

El juicio que se le sigue a Saddam Hussein, con los argumentos de uno y otro lado, son patéticos, pareciera un delincuente menor sometido a una justicia que se desenvuelve en la más pura democracia y el más inmaculado Estado de Derecho. Mientras que el mundo sigue conociendo de diversas atrocidades cometidas contra prisioneros de guerra, y mueren tantos civiles, los líderes enemigos son tratados con gran deferencia y respeto a sus derechos.

Los británicos están disminuyendo sus efectivos en la región, Estados Unidos ha querido bajar el perfil por las presiones internas sobre el sentido de esta guerra y ha cedido el liderazgo de las operaciones a Canadá, al final del día ¿qué pasará si esta guerra pasa a la historia como un gran circo motivado por la ambición petrolera y la industria bélica de los sajones, como el Vietnam del siglo XXI? ¿Se ha evaluado el riesgo de que este nuevo liderazgo de Canadá en el frente convierta al país en un blanco del terrorismo, como ocurrió en España e Inglaterra?

Monday, March 06, 2006

CINISMO E IMPUNIDAD, CASO CANCUN

(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo

Un mar de contradicciones, corrupción judicial, irresponsabilidad policíaca e insensibilidad diplomática, está tensando las relaciones entre México y Canadá, justamente en el “terreno” más conocido para la opinión pública canadiense, las playas del Caribe mexicano, Cancún.

A solo horas de darse a conocer el asesinato de un matrimonio canadiense en un lujoso hotel de Cancún, México, la prensa canadiense mostró las primeras declaraciones de las autoridades mexicanas respecto al caso, asegurando: “ese hotel sólo tiene visitantes canadienses, dos mujeres hospedadas a un lado de la habitación de los hoy occisos, son las asesinas, pero ya no es responsabilidad de nosotros, porque el mismo día tomaron un avión y volaron de regreso a Canadá”.

Los mexicanos nos hemos comido esta porquería, estos cuentos para tarados, ya por muchos años y no pasa nada, porque en México la ley se compra, se fabrican responsables de crímenes y los verdaderos criminales deambulan por las calles impunemente.

Las autoridades mexicanas de Quintana Roo, entidad donde se localiza Cancún, actuaron como lo hacen a diario, con total irresponsabilidad, sin un trabajo de investigación policíaca, sin tratar con el cuidado apropiado las posibles pistas e indicios de una escena de un crimen; si alguien paga, se inventa a un culpable, se le mete a la cárcel y asunto terminado.

El gran error –esta vez- fue tratar así un caso en el que las víctimas eran extranjeros, lo que ha despertado euforia en los medios canadienses, indignación popular y el involucramiento de altas esferas políticas en el asunto. Dada la “internacionalización”del caso, las autoridades federales tanto judiciales como diplomáticas de México, debieron tomar cartas en el asunto y no lo han hecho.

Esta es la gran diferencia entre Canadá y México; en México, la impunidad es algo de todos los días, sólo los delitos cometidos contra personalidades de la farándula o de millonarios o de políticos atraen a la prensa y mueve a las autoridades; los demás no se resuelven, es algo con lo que los mexicanos han tenido que aprender a vivir.

Nadie vio venir los riesgos diplomáticos…. Bueno, si al gobierno de Vicente Fox no le preocupó llevar al límite la relación con Cuba y Fidel Castro, con aquella vieja historia de “comes y te vas”, en la Cumbre de las Américas, menos va a prestar atención a un crimen de dos soberanos desconocidos, y canadienses, ni siquiera americanos.

Este acaso puso al descubierto lo podrido del sistema judicial mexicano, al pretender trasladar su modus operandi a otro país e inculpar, sin pruebas, a dos personas cuyo único pecado –hasta ahora y hasta que una verdadera investigación las exculpe definitivamente- fue hospedarse a un lado de la pareja asesinada.

Y es muy comprensible la reacción de la sociedad canadiense, pues aunque en este país también se cometen crímenes, los procesos policíacos sí son científicos y apegados a derecho, no es común fabricar culpables para salir del paso. Además, hay que considerar que esto ocurrió en el que se considera un sitio seguro de descanso; el destino mexicano más reconocido en Canadá, no sólo turístico, sino casi lo único que conocen los canadienses de México.

Definitivamente, este crimen está lleno de contradicciones y errores; una vez señalados los que competen a mis compatriotas, quisiera mencionar algunas cuestiones que he percibido sobre este caso aquí, en Canadá, que los medios canadienses han omitido por completo, centrándose en hacer un juicio sumario a México…

Dentro de todas las versiones que corrieron, el punto común era que el matrimonio había viajado a Cancún para celebrar la boda de una de sus hijas –gemelas, se dijo- , y se ha asegurado que iban acompañados de toda la familia, como era de esperarse.

Sin embargo, una de las primeras declaraciones de los familiares, fue desde Toronto una de las hijas del matrimonio, que dice que primero se enteró del crimen por la prensa, luego “uno de sus hermanos se lo confirmó”; lo que indica que no estaba en el viaje. Luego, todos los medios canadienses aseguraron que otro de los hijos “tuvo que viajar a México a recoger los cuerpos de la pareja asesinada”; tampoco invitado a la boda…

Nada se ha sabido de los familiares que sí acudieron a la boda, vaya, ni la hija que iba a casarse, ni la familia del novio, que podrían aportar más pistas sobre el caso, se han mantenido en silencio.

Pero todo esto debiera ser parte de una verdadera investigación, que realmente haga justicia y ponga en la cárcel a los responsables.

¡Que pena! como mexicano, que haya quedado al descubierto la gran corrupción del sistema judicial y la falta de un verdadero respeto a la ley y, por tanto, la ausencia de justicia y de un real Estado de Derecho.

Tuesday, February 28, 2006

WHERE HAVE THE DREAMS GONE?


By Sergio Granillo


I emigrated to make my dream come true, to study my career in the Tec de Monterrey Campus Querétaro’ (the most prestigious private university in Mexico); I left friends and part of my family in Mexico City –where I was born and lived for 18 years. So, I went to live to a small town 2 hours to the north of Mexico City, Querétaro, 1985 –the year of the big earthquake that killed thousands.

The world was bipolar, Capitalists versus Communist. People didn’t have computers at home, Internet didn’t exist yet, no cell phones, no globalization, no exchange of students with foreign universities…

In Mexico, there was only one political party, never changed, unthinkable to have any option; entertainment was dominated by only one company as well, Televisa, and because of that, everybody who studied Communications –not the engineering, had in focus to get in to that company to succeed and be famous.

I enjoyed the time in the classroom, but not quite much my classmates; nonetheless, at the end of every single day, I run to the rear of the campus, beyond the sport fields, to the theatre plays’ or musical groups’ rehearsals. It was a bunch of crazy people, just like me, full of dreams, illusions and a lot of creative energy. They became my family and cultural activities, my passion.

Most of the people in that big family were gifted artists, who transcended time and location, becoming professional artists, actors, singers and playwrights. Back in that time, we traveled to many cities in Central and Northeast Mexico, representing our Campus Querétaro.

When I think of that time in my life, inspiring dawns come to my mind, myself surrounded of many good friends, together we explored the magic of Arts, we all worked hard in the classrooms, but our deepest goal was the opening night of a new play or a new musical repertoire; all the preparations for that night show and the people’s applause afterward, we all went for bohemian parties.

That time seems to me like a magical place in time, no past, no future, just the intensity and joy of the moment, no fights, no envies, no mischievous gossips nor grudges; if anybody in our group got an outstanding performance on stage, we all admired him/her, and we felt motivated; it was amazing to feel the immediate response from the audience, laughing or crying… it was a real team work!

All of these means to me my university -called in a familiar manner ‘Tec’ for Tecnológico de Monterrey. One year ago (2005), before moving to Canada, I paid a visit to my university to request some documents, I was surprised when a couple of persons from the staff remembered of me, and still keep in their memories that ‘golden time’ of our Campus, after 15 years.

It was thanks to Adrian, a good friend of that time, who introduced me to an alumni association based in Toronto, he pushed me to come for a scouting three years ago (2003), I finally decided to start the process to obtain a Residence Visa and moving to Canada.

Although, this alumni association is part of my university, I never expected to live again that “golden time” back in Querétaro in 1985, but at least I aimed to finding some leads, orientation, moral support in this new start of my life; which means a dream come true, come to live to Canada.

I felt disappointed because some people from my university, same in Mexico and here, when they first meet you or see you again, they always make the same questions: where are you working at, how much do you earn, did you already buy the newest car, where are you living… all that for them means the measure of success, happiness, and the real value of a person.

Myself, I am very proud of my professional achievements, since I was a student, always got the highest degrees, and in my career, got to occupy high positions in the government; my daily work involved talking in front of microphones and cameras, see my name written on national newspapers.

When I came to Canada, though, I realized that no document, the best resume or the most amazing list of skills and experience can beat the ruthless “Canadian Experience” barrier. And if you look for some help in other people from your country and your university, more often it becomes a barrier than a bridge…

As an immigrant, I do believe that it is more important to a professional attitude rather than a career, you must show maturity, humbleness, and demonstrate in facts who you are, far beyond of what your resume can say about you.

This process of job search in Canada has brought to my mind the attitude that I learned on stage performing… in that ‘golden time’. Here it is about you all by yourself and the circumstances around you; nobody knows you or has heart about your university, many people even find hard how to identifying a Mexican.

To open doors and be able to demonstrate your professional skills, first you must show what kind of human being you are, how confident you are of your skills and knowledge, how you overcome the challenges and what is your attitude in doing so. It is like making an audition in front of a lot of unknown people; you are shivering and sweating, scared but excited trying to please the audience, getting applause.

Each emigrant has a different history, a recipe of his own and a unique measure of success. I came to Canada to make my dream come true, and I am working on that. I look backwards and feel satisfaction for what I did in the past, I keep bonds with my beloved ones, but step firmly on the ground, living today, allowing myself to have dreams, again, and enjoying every step of the way.


¿DONDE ESTÁN LOS SUEÑOS?

(Publicado en la pagina Exatec Canada http://www.exateccanada.com/)


Por Sergio Granillo

Yo emigré para cumplir un sueño, entrar al Tec de Monterrey Campus Querétaro; dejé amigos y parte de la familia en la Ciudad de México, para irme a vivir a la incipiente ciudad de Querétaro, pues en esa época no existía campus en la gran metrópoli.

No había Internet, muy poca gente usaba computadoras, no existían los celulares, era un mundo bipolar, los gringos contra los rusos, no existía globalidad, ni intercambio con universidades de otros países. Sólo había un partido político, una sola compañía de entretenimiento, los que íbamos a estudiar Comunicación, la licenciatura, no la ingeniería, teníamos en mente entrar a trabajar a Televisa.

Me gustaban mis clases, no así el ambiente en salones, y al acabar cada jornada corría hacia la parte trasera del campus, detrás de las pistas deportivas, para ir a los ensayos de teatro o del grupo musical, a encontrarme con una bola de chavos y chavas medio deschavetados, llenos de locuras, ilusiones, sueños, con muchísima energía. Ellos se volvieron mi familia, las actividades culturales, mi pasión.

Representamos a Querétaro, claro al ITESM, en muchos estados, en concursos de teatro, pintura, cuento y canto; ganamos muchas veces, paseamos por todo el centro del país, sin faltar claro el casi triunfo en el Festival de la Canción de Monterrey, donde claro, ganaron los niños consentidos del jefe de Difusión Cultural, una verdadera diva de la farándula.

Cuando pienso en esa época, recuerdo los inspiradores atardeceres de Querétaro, rodeado de amigos, explorando juntos la magia de las artes; todos anhelábamos el día del estreno y las funciones, con noches interminables de bohemia. Pareciera una época suspendida en el tiempo, no había pasado, no había futuro, todo se vivía intensamente ahí en ese momento, no había envidia, no había rencores, cuando alguien sobresalía en el escenario, los que estábamos a su lado dábamos más y más para alcanzar ese nivel de excelencia que arrancaba carcajadas o profundo llanto en el público. ¡Ese era trabajo de equipo!

Para mí eso es el Tec de Monterrey, mi Tec; donde fui hace un año exactamente a pedir mis documentos académicos pertinentes para emigrar a Canadá. Y me lleve una gran sorpresa al reconocer a un par de empleados, que se acordaron de mí y, como yo, guardan en sus corazones y recuerdos, una verdadera época dorada del campus; y de eso han pasado más de 15 años.

Y fue gracias a uno de los amigos de aquella época, Adrián, amigo de Manuel Berlanga (co-fundador de la Asociación de Exatecs en Toronto), que hace un par de años me animé a venir a hacer un scouting en Toronto, tratando de hallar el camino apropiado para venir a vivir a Canadá.

Nunca tuve en mi mente la idea de que esta asociación y el foro que (aparentemente) la acompaña, recuperaran en mi vida aquella época maravillosa que viví en Querétaro, pero sí había la expectativa de encontrar cierto respaldo moral en las aportaciones de quienes llevan más avanzado su camino en esto que, para mí, es un sueño.

Con desaliento, sin embargo, me encuentro con un paquete de cuestionamientos que muchos de los exatecs suelen hacer al conocerte: en qué trabajas, cuánto ganas, dónde vives, qué carro traes, y todo eso que para muchos de ellos constituye la medida del valor y del éxito de una persona.

Me siento muy orgulloso de mis éxitos profesionales, desde mi época de estudiante con el promedio más alto, hasta haber tenido puestos de gran privilegio político; mi desempeño cotidiano me llevaba a hablar ante micrófonos y cámaras, ver mi nombre publicado en medios de nivel nacional.

Sin embargo, al poco tiempo de haber llegado a Canadá me di cuenta, que los papeles, el tan llevado y traído resume y la inmisericorde “Canadian Experience”, no son lo más importante. Y que los compatriotas suelen ser más una barrera que un escalón.

Como inmigrante, creo, es más relevante ser profesional que profesionista, demostrar madurez más que poner los nombres y números más destacados en un pedazo de papel o en unos bites que mandas al por mayor por Internet.

Las primeras experiencias laborales y las entrevistas que he tenido en Canadá han revivido en mi mente la actitud y las vivencias que me dejaron los escenarios de aquella época dorada en difusión cultural. Eres tú y tus circunstancias… Aquí nadie sabe quien soy, ni qué es el ITESM, vaya ni siquiera les es fácil identificarme como mexicano.

Para poder dar paso a todo tu bagaje profesional, tienes que poner por delante lo que eres como ser humano, qué tan seguro estás de tus conocimientos, habilidades, retos y actitudes. Es como audicionar ante una multitud de desconocidos, y temblando por dentro, llamar su atención y cubrir sus expectativas, de ser posible arrancar un aplauso.

Cada emigrante es una historia, cada quien tiene su receta y su medida del éxito. Yo vine a vivir un sueño, y lo estoy viviendo. Volteo al pasado con satisfacción, mantengo los lazos con los cariños del terruño, pero tengo los pies en tierra firme aquí, ahora, y me doy permiso de soñar mirando hacia nuevos horizontes, disfrutando cada etapa del camino.

Monday, February 20, 2006

VOTO MIGRANTE: ¿UN CABALLO DE TROYA?

(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo

No debe sorprendernos el rotundo fracaso que significó el intento del Gobierno de México por captar los votos de 11 millones de emigrantes, algunos los llaman (auto) exiliados, mexicanos en el extranjero; que representó una inversión de 40 millones de dólares y que únicamente logró el registro de alrededor de 10 mil personas.

Una vez que pasó la euforia por el cambio de poderes en Canadá, volvemos la mirada al terruño, que este año tendrá una vez más elecciones federales; la importancia de este proceso en México radica en que se pondrá a prueba la “joven democracia”, si fue un éxito o un fracaso, si los viejos dinosaurios volverán al poder o México se dirige a un estado de inestabilidad política.

Desde el momento en que Vicente Fox ganó la Presidencia de México, se especuló que su gran logro fue sacar al Partido Revolucionario Institucional (PRI) de Los Pinos (residencia presidencial), y no podría hacer nada más. El pacífico traspaso de poderes entre el régimen político que duró más de 70 años en el poder – el más longevo a nivel mundial-, al extremista conservador Partido Acción Nacional (PAN), vinculado con las clases empresariales y el clero mexicano, siempre fue considerado como un primer paso.

Y desde entonces, ya hace casi 6 años, se esperaba con inquietud la llegada de la siguiente administración que podría confirmar o revertir, este llamado triunfo de la democracia.

Para desencanto de unos, el viejo dinosaurio (PRI) murió hace muchos años, algunos de sus miembros han ido de un partido a otro (sobre todo al PRD), como arma de supervivencia personal. Entonces, el sueño de retomar las riendas del poder en México de los priistas, no representa el escenario más realista.

Otros creen que pasará como en los “viejos tiempos”, que teniendo el PAN la Presidencia la sucesión quedaría en casa, y esto ha desatado pugnas internas entre los panistas. Sin embargo, la experiencia nos muestra que los blanquiazules no conocen la lealtad; traicionaron a las asociaciones empresariales que las llevaron al poder y a la misma clase burguesa de donde emanaron; de ahí el regreso del PRI en importantes ciudades y estados, un ejemplo es la norteña e industriosa ciudad de Monterrey.

Los más confiados en ganar las próximas elecciones, son los miembros del izquierdista Partido de la Revolución Democrática, creado por desertores del PRI. El exalcalde de la Ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador, ganó mucha popularidad repartiendo “limosnas” a sus ancianitos, construyendo los endebles “segundos pisos” sobre importantes vialidades, abriendo universidades en lugar de combatir la criminalidad en la ciudad, y gastando millones en espectáculos abiertos en el Zócalo capitalino cada fin de semana.

Tener tres partidos fuertes para las elecciones podría conducir a un empate técnico, por eso han cobrado importancia los pequeños partidos, capaces de inclinar la balanza, en caso de que el sistema político mexicano quede en el limbo.

El Partido Verde Ecologista es quizá, como el NDP en Canadá, el más sólido de estos grupos, pero han otros surgido grupos de apoyo a los personajes políticos que fueron rechazados por los partidos grandes, bueno hasta el pasado de moda Subcomandate Marcos, sí el carismático defensor de indígenas en Chiapas, ha iniciado su propia campaña política en motocicleta, quizá inspirado (como buen comunicólogo que es) en la más reciente película basada en el Ché Guevara, Diarios de Motocicleta, protagonizada por el mexicano Gael García Bernal.

Otros voltearon al norte, y vieron una “mina de oro” en votos de los emigrantes, particularmente en los Estados Unidos, donde se estima que viven alrededor de 20 millones de mexicanos, la mayoría ilegales que han tenido que huir del país para sobrevivir. Finalmente, se autorizó un presupuesto de 40 millones de dólares para hacer posible el voto de mexicanos desde el extranjero.

¿Alguien les preguntó a los emigrantes mexicanos si querían votar? Claro que no, ellos saben que sólo se busca aumentar la masa de votos disponibles para que los “mapaches” de las 3 fuerzas políticas hagan de las suyas… rellenen urnas y cambien boletas.

Las autoridades electorales, ingenuamente, prometen absoluta confidencialidad en los datos que los emigrantes aporten, ya que es necesario enviar nombre, dirección y teléfono, además de pagar 30 dólares por el envío a México. Olvidan que no hace mucho fue un escándalo el robo de las bases de datos del IFE para venderlo a una compañía norteamericana.

¿Podría ser éste un ardid de Bush para tenerlos claramente ubicados? Ante un posible “Caballo de Troya”, los emigrantes han preferido no emitir su voto para elegir al nuevo Presidente de México. ¿Quién puede creer en la política mexicana o respaldarla cuando los políticos mexicanos están dejando erigir el muro de la vergüenza en la frontera con Estados Unidos?

Monday, February 13, 2006


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NUEVOS TIEMPOS POLITICOS

(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo

No es solamente el invierno canadiense lo que ha cambiado, el ejercicio político en Norteamérica bulle con cambios que no sabemos hacia dónde nos dirigen…

Stephen Harper, el electo Primer Ministro de Canadá ha iniciado el llamado proceso de transición de poderes, lo mismo ocurre al interior del nuevo Parlamento. Tras las heridas de guerra, los contendientes se lamen las heridas, pues la política se basa en alianzas y pactos; los actuales gobernantes de las provincias canadienses y alcaldes redefinen sus lealtades y se reconforman los equipos de trabajo.

Uno de los primeros cambios arrojados tras el triunfo de los Conservadores, es que la mayoría de los quebequenses han dejado atrás la inquietud separatista; no obstante, el nuevo grupo en el poder tiene la tarea de consolidar ese logro incorporando en posiciones políticas importantes a personajes de las provincias francófonas.

La administración de los recursos públicos es el corazón del ejercicio político, es ahí donde se ponen en marcha todos los ofrecimientos hechos en campaña, teniendo que encontrar los fondos financieros para ello, sin afectar otras áreas.

Aunque los fondos financieros de Canadá son muy superiores a los de cualquier país de América Latina, más en últimas fechas que el “Looney” (Dólar Canadiense) ha tomado una fortaleza inusitada, los gastos para mantener operando una nación son siempre insuficientes.

Stephen Harper y su nuevo equipo de colaboradores tendrá que hacer lo que prometió, como la reducción de las tasas impositivas y -al mismo tiempo- aumentar y mejorar los servicios de salud y el apoyo a familias para el pago de estancias infantiles (Day Care).

A la hora de hacer promesas electorales y de señalar errores y malos manejos en la administración pública, usualmente se pasa por alto lo compleja que es la burocracia. Desde hace muchos años, teóricos de la política y la administración, han buscado sin éxito acabar con “el poder del escritorio” (definición literal de burocracia), y su natural papeleo.

Los políticos que se inician en el ejercicio del gobierno se topan con la cruda realidad, la enorme complejidad de la administración pública, la burocracia. Van descubriendo territorios totalmente desconocidos en cuanto a la demanda de recursos para mantener operante cualquier país; la necesidad de sacar más dinero a la ciudadanía, lo que va mermando su “capital político”. Enfrentan también las limitaciones legales y de procedimiento para la ejecución del gasto, así como el enorme peso de la rendición de cuentas.


“AMERICANOS, ADICTOS AL PETRÓLEO”: BUSH

Y hablando precisamente de lo que “mueve a un país” y la responsabilidad de los gobiernos de proveerlo, el pasado martes 31 de enero, el Presidente de los Estados Unidos, George Bush, sorprendió a medio planeta al señalar en su informe de gobierno que los “americanos tienen que reconsiderar su adicción al petróleo, porque están llegando al límite las reservas que los alimentan desde el Medio Oriente”.

De manera inesperada, Bush reconoció le enorme dependencia que tiene su nación del petróleo, específicamente del proveniente del Medio Oriente, cuyo aprovisionamiento planea reducir en un 75% en los próximos 20 años; reconoció que Canadá y México también son importantes proveedores de petróleo.

El Presidente Bush encaminó dichas declaraciones en el sentido de que es necesario empezar a buscar fuentes alternativas de energía, que protejan la ecología. Sin embargo, es la primera vez que reconoce tan abiertamente el papel que juega el petróleo proveniente del Medio Oriente en la viabilidad económica del país más poderoso del mundo.

Varias consideraciones se pueden hacer al respecto, una de ellas es que la administración Bush muestra ya un gran desgaste en su “capital político”, y realmente tal afirmación sonó como a una justificación de sus despliegues militares –secundados por Canadá, por cierto- hacia Medio Oriente, para garantizar a Estados Unidos el abasto del preciado energético que yace en el subsuelo de esa región.

A explicación no pedida, acusación manifiesta; diría mi abuela. Paulatinamente, el apoyo de la sociedad americana a la famosa guerra contra el terrorismo se diluye; las declaraciones de Bush entorno al petróleo del Medio Oriente parecen un intento de decirle a sus ciudadanos, “las guerras, en la que diariamente mueren soldados americanos -y muchísimos inocentes de aquellas latitudes-, obedece al apetito desmedido de ustedes, mis queridos conciudadanos; allá mueren para que ustedes vivan y despilfarren energéticos, como lo hacen”.

Pareciera que el Imperio ha perdido también a uno de sus más poderosos pilares, el ahora extitular de la Reserva Federal de los Estados Unidos, Alan Greenspan; el único ser humano capaz de alterar todas las bolsas financieras del mundo con sus decisiones.

¿Hacia dónde se dirige la América del Norte, entre el debilitamiento americano y la novatez del nuevo Primer Ministro, Stephen Harper?

Monday, January 23, 2006

PROPAGANDA WAR… TOWARDS A CONSERVATIVE GOVERNMENT

By Sergio Granillo

Canada will elect a new government today.

Propaganda weapons have shocked the public opinion. Topics touched in the debates and in the last spots in radio and TV crossed over unexpected trenches, no wondering moral values, tax cutting, corruption scandals, revoking of recent laws (e.g. regarding same sex marriage), the proposal of putting soldiers in the streets to fight gun violence and a unconditional support to the United States military advances abroad.

Opinion polls presented in mass media have changed dramatically their results in the past few days, moving forward a tie between Liberals and Tories, towards a definite triumph of the Conservative Party and his leader, Stephen Harper.

By the end of Christmas season, approaching the Election Day, propaganda campaigns increased their presence in mass media, aggressive arguments were offered to the public opinion. Direct accusations between the strongest contenders were the dominant topic in the spots.

On one side, the Liberal leader, Paul Martin, who was accused of unfulfilling his past campaign promises and tolerating corruption in his administration; a high stake took the Gomery case.

On the other hand, Harper, who was pointed as a subordinate of the United States Government interests, almost outlined as an intolerant dictator, warlike people, decided to fill up with soldiers the streets of Toronto and other main cities in Canada to subjugate the delinquency; insensitive to the needs of minorities, and actually looking forward a tax rising.

Regardless what polls say, during the debates among the leaders, carried on in the main cities of Canada, both in English and French, the image of Paul Martin seemed stronger than the other ones; Gilles Duceppe, leader of the Bloc Quebecois, achieved an interesting position among the audience; Jack Layton was hand tied, being the strongest small party, it can not afford to disregard an eventual alliance with one of the main parties.

Who cares about the platforms?

In theory, democracy is the political scheme where people elects their rulers, according to the different proposals and plans to govern, ideas that are located within the called “political platforms”; each of which belongs to a particular ideological current, and they are important because under those ideals and values, the new ruler will guide his acts of government.

Not a big surprise, actually, that few people knows these “platforms”. The truth is that citizens are captivated by candidates not by his logical ideas or proposals, but accordingly to how do people feel about them. Emotions are more effective to gain votes, rather than good proposals, that is what perception is all about.

It is the handcraft of political marketing, to create the image of a character, which often got nothing to do with the real thing.

That is why the storm of TV spots presents only a face, followed by accusations, outlining black and white characters, angels or demons, not human beings. Discredit and disqualify the opponent, this is the strategy; politicians and war strategist believe that attacking is the best defense.

Since the Ancient Rome, the political speeches can be of two kinds: one is called the logical discourse, arguing reasons and plain information, numbers and facts. The other one, the emotional discourse, makes use of adjectives, appealing to feelings, directed to the senses, drawing emotional scenes or touching characters or evil villains.

The weapons in this propaganda war are assorted, from mounting scenarios in the visits to different cities, bombing audiences with images and slogans through mass media, filling up mailboxes and yards with banners and pamphlets; even the manipulation and spread of gossips among apparently objective reporters and political analysts, and obviously, manipulating polls.

Usually, people goes for the winner, maybe that is why minority parties are damned to be small forever; voters don’t want to waste a ballot in a party that “for sure” will never win an election.

Is it true that just in few weeks, Harper surpassed Martin in the preferences of Canadians? Opinion polls and surveys are just a glimpse of a huge and often complex universe, it is never the whole thing, even though it tends to be representative. Not to mention a large group of undecided voters, that can change the results in a close race between two strong parties.

Talking about lies and corruption, mass media paid such a little attention to a couple of situations in both sides: One member of the Liberal party, running for a local position, was in the middle of a legal process, so he had to quit. A candidate of the Conservatives was denounced by an opponent from a smaller party to whom he offered a good deal of money and a good job if he quitted in to his favor.

If man were angels –as barristers like to say-, laws would not be necessary… In the world of politics, it’s not that everybody are demons, but for sure no one is free of guilt to “throw the first stone”…

GUERRA PROPAGANDISTICA… HACIA UN GOBIERNO CONSERVADOR

Por Sergio Granillo
(Publicado en El Correo Canadiense)

Hoy Canadá elegirá a su nuevo gobierno, las “armas” propagandísticas han sacudido a la opinión pública. Los temas del debate han cruzado las trincheras de los valores morales, el recorte de impuestos, los escándalos de corrupción, la derogación de leyes (como el matrimonio homosexual), la presencia de soldados en las calles de las principales ciudades para combatir la delincuencia y el apoyo incondicional al intervencionismo militar de los Estados Unidos.

Las encuestas presentadas en los medios masivos han dado un giro espectacular en los últimos días, pasando de un “empate técnico” entre conservadores y liberales, hacia el triunfo virtual del conservador Stephen Harper.

Al terminar la época navideña, es decir al acercarse la fecha de las votaciones, las campañas propagandísticas en medios masivos arreciaron de manera espectacular, no sólo en su frecuencia, sino en su tono y su contenido. Predominó el ataque directo y la descalificación de los dos principales contendientes.

De un lado, el liberal Paul Martin, a quien acusaron de incumplir sus promesas al ejercer el poder y de auspiciar la corrupción (escándalo de desvío de recursos, caso Gomery).

Por el otro, Harper, señalado como un súbdito de los intereses del gobierno de los Estados Unidos, casi perfilado como un dictador intolerante, belicoso, decidido a inundar de soldados las calles de Toronto y otras ciudades para combatir el crimen, insensible a las necesidades de las minorías y dispuesto a elevar impuestos.

A pesar de lo que dicen las encuestas, los debates que sostuvieron los llamados “líderes” en ciudades claves, tanto en inglés como en francés, parecían haber hecho repuntar la imagen de Paul Martin, así como un interesante posicionamiento en la opinión pública del líder del Bloque Quebequense, Gilles Duceppe; mientras que Jack Layton quedó atado de manos, pues al ser el partido minoritario más fuerte, viene a ser el “comodín” de los arreglos políticos parlamentarios, y sus ataques a los dos principales contrincantes, en una carrera tan cerrada, podían comprometerlo más allá de lo conveniente.

¿Alguien ha preguntado por las plataformas?

En teoría, dentro de la democracia, el pueblo elige a sus gobernantes de acuerdo a sus propuestas y planes de gobierno, que se plasman en las llamadas “plataformas políticas”, que identifican a cada partido con una corriente ideológica y que constituirán la guía maestra para su gobierno.

No es sorpresivo que en los hechos, nadie conozca dichas plataformas. La realidad es que lo que mueve al electorado a favor de un candidato tiene que ver con la percepción, con las emociones que el público tiene acerca de cada líder, más que con sus propuestas, y claro lo viables que éstas sean.

Ese es el trabajo de la mercadotecnia política, crear la imagen de un personaje, que muchas veces no tiene nada que ver con la realidad.

Por eso, la intensa lluvia de spots en televisión desprestigiando a Harper y a Martin, respectivamente, donde lo único que aparece son sus rostros.

Aunque desde las épocas de la antigua Roma, existe el manejo de discursos políticos con dos grandes vertientes: una, argumentando razones y ofreciendo datos, números, hechos; la otra, es apelar a las emociones, utilizando adjetivos y dibujando escenas o personajes conmovedores o villanos abominables.

Las armas y estrategias de estas guerras de propaganda electoral son variadas, desde montar escenarios en los recorridos, bombardeos de imágenes y frases en los medios masivos, rellenar de panfletos los buzones de los votantes; hasta la manipulación de hechos, rumores, análisis periodísticos y, claro, de encuestas.

Los estrategas de la imagen pública saben que normalmente la gente le apuesta al ganador, por eso los partidos minoritarios estarán sentenciados a serlo toda la vida; los votantes no quieren “desperdiciar” su voto en alguien que no va a juntar los sufragios suficientes.

¿Será verdad que Harper avanzó dramáticamente en dos semanas a Martin? Las encuestas y sondeos de opinión, son sólo una “probadita” de un gran banquete, no alcanzan a cubrir todo el universo de votantes; por no mencionar el grupo de indecisos, que pueden inclinar la balanza cuando hay una carrera muy cerrada.

Y hablando de mentiras y corrupción, poco se mencionó en los medios masivos las dos vergonzosas historias de un candidato liberal que tuvo que abandonar la contienda por estar sujeto a un proceso judicial; así como el caso de un candidato conservador que también fue obligado a dejar la campaña porque quiso comprar con promesas poíticas a otro contrincante directo de un partido más pequeño.

Dice un refrán famoso entre abogados, “si los hombres fueran ángeles”, no habría necesidad de leyes… En el mundo de la política, no es que abunden los “demonios”, pero que se atreva a tirar la primera piedra aquel candidato que “esté libre de culpa”.