Monday, October 31, 2005

BETWEEN PARADISE AND THE APOCALYPSE

By Sergio Granillo

Live broadcasting of war battles, liners flying under alert of emergency landing, reporters carried away by hurricanes during live transmissions, interviews to hostages of outraged crowds before they were burned to death; indictments by media against paroled individuals… On the 21st Century, Mass Media tend to present the most dramatic scenes that people ever imagined to be able to see at their homes through their TV sets.

But just in the past few weeks, the news reported by media seems like a sort of sequence in an apocalyptic scenario, it’s like the 80’s film “The Apocalypse now!”

In spite of the recent questionings of its objectivity, the American news corporation CNN bears yet a powerful influence on the public opinion. Recently, they carried out a research about the real possibilities of the world facing an Apocalypse, regarding the series of natural disasters, hurricanes and earthquakes, mainly.

Priests, theologians, weather specialists and scientists were interviewed: - Are we witnessing signals of the end of the world, as the Bible depict it?

This report came after the series of extraordinary and numerous events, previously reported each by one by the same CNN, all the catastrophe damaging the Southern areas of the United States, hit by hurricanes, Katrina, Wilma and Rita; later, the devastating earthquake (more than 70 thousand people killed) in Afghanistan, India and Pakistan; not to mention the previous Tsunami in South Asia.

In deed, what is real is that international humanitarian groups are quite busy, short of further resources, due to an unprecedented concurrence of situations along the planet. Bank accounts keep open just changing the new disaster relief fund in turn. News programs are enhancing their daily rating indexes, thanks to the covering of the most dramatic situations all around the world, transmitting live, weather from cell phone cameras or from the International Space Station and all the satellites surrounding the globe.

In the middle of this “chaos”, a scientific study seems overlooked, in stead of be taken into consideration…

The Human Security Centre of the University of British Columbia states that the world is a most safe place and it is living the most pacific moments in History, according to a study presented publicly last October 18th.

After a deep investigation carried on under the sponsor of Canada, Sweden, Norway, UK and Switzerland, researchers concluded that today, the world lives better conditions than in the past. First of all, from 1992 up to date the number of armed conflicts has dropped 40%, and in the ones that remain the number of victims has decreased as well.

Genocides due to religious, ethnic or political reasons have reduced in 80% from 1988 to 2001; not to mention the World War II Jewish Holocaust. The number of political refugees in the world has decreased in 45%, comparing years 1992 to 2003. The research evaluates the terrorism as a real growing international threat, that nevertheless can not be compared to the armed conflicts of the past…

An important fact for this result in the decrease of armed conflicts in the world is the end of the “Cold War” between the Soviet Union and the United States, which actually also finished the continuous financing of rebellions in Third World countries, sponsored by the governments of rich countries for political and economical purposes. Even that wars remain, totaling 60, they are using lighter weaponry compared with the ones in the past.

So, are we living the Apocalypse or what?

According to the referred study, by the statistical figures regarding death tolls due to wars and genocides have decreased, nonetheless the recent worries come because of natural disasters, but for them, scientist have an explanation too:

Precisely in the interviews presented on CNN, experts consider the existence of 2 elements influencing in such natural disasters; one related to the changes of the environment produced by pollution and over exploitation of natural resources, de called global warming. Secondly, a demographic phenomenon, by which, population growth has invaded geographical regions that are not suitable to sustain human establishments and increasing their vulnerability to natural disasters.

I would add another element, the “global village”, foreseen by the Canadian expert in Communication Theories, Marshal McLuhan; who predicted how technology and mass media have increased the fluxes of communication among all the countries, creating this sense of “global village”, feeling closer things that happen far away and of which we barely knew in the past; even more, when they are broadcasted life thanks to the use of satellite. That means that we are more conscious about what happens globally, whatever it can bring along.

And also, journalism bids more and more for sensationalism and fatalistic stories; the capacity to get amazed is getting over; readers and audiences of TV and movies demand more drama, more sadism, more violence and more adrenaline. We shall not forget that “news” are no more than other merchandises in the global market place, news programs compete to gain audiences, no wondering psychological or social consequences.

The bottom line is that people purchases all that crap, disguised as the real thing, which can actually trigger real hells…




(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo

Guerras transmitidas en vivo, aviones a punto de estrellarse, reporteros casi arrastrados por furiosos huracanes, entrevistas con rehenes de turbas enfurecidas antes de ser quemados vivos, “juicios sumarios” a ex-convictos y su persecución insistente; los medios masivos de comunicación del siglo XXI presentan escenarios dantescos que han puesto a pensar al público en la probabilidad de que el mundo está viviendo un Apocalipsis ahora.

Haciendo uso de su poderosa influencia, la cuestionada pero aún poderosa cadena televisiva de Estados Unidos, CNN, se dio a la tarea de “investigar” sobre la posibilidad de que el mundo esté viviendo sus últimos momentos, “¿estamos presenciando señales del Apocalipsis?”, preguntaban a eruditos y religiosos.

Esto debido a la serie de fenómenos meteorológicos que el planeta ha venido registrando en las últimas semanas, primero los huracanes que han golpeado las costas del Golfo de México, en los estados sureños de la Unión Americana, desde Catrina hasta Alfa, pasando por Wilma y Rita; añadiendo el terrible terremoto que devastó Pakistán, y vastas áreas de la India y Afganistán.

La realidad es que los organismos internacionales de ayuda humanitaria se encuentran saturados como nunca antes; los bancos parecen cambiar solamente el nombre del fondo de ayuda al que van dirigiendo las donaciones, y los medios de comunicación subiendo su “rating” con dantescas escenas, desde tomas instantáneas de teléfonos celulares, hasta imágenes desde satélite o desde la Estación Espacial.

En medio de este caótico escenario, surge un estudio científico que lejos de sacudir la opinión pública, parece pasar de largo:

El Centro de Seguridad Humana de la Universidad de Columbia Británica afirma de manera categórica, en un estudio dado a conocer el pasado 18 de octubre, que el mundo vive una de sus etapas más pacíficas y es un lugar cada vez más seguro.

Tras una detallada investigación patrocinada por Canadá, Suecia, Noruega, Suiza y la Gran Bretaña, los investigadores concluyeron que el mundo vive en mejores condiciones que en el pasado. Para empezar, aseguran que el número de conflictos armados de 1992 a la fecha, ha disminuido en 40%, y en aquellos que subsisten el número de víctimas ha disminuido.

Asimismo, los genocidios por razones religiosas, étnicas o políticas, han disminuido en 80% entre los años 1988 y 2001; sin contar claro el Holocausto judío en la Segunda Guerra Mundial. El número de refugiados políticos a nivel mundial se ha reducido en 45%, comparando los años 1992 y 2003. Se reconoce en el terrorismo internacional una amenaza real y creciente, que sin embargo no puede compararse en términos de víctimas con los conflictos armados del pasado.

Una de las razones de más peso en este fenómeno es el fin de la “Guerra Fría” entre los Estados Unidos y la extinta Unión Soviética; lo cual terminó también con el flujo de recursos monetarios de las grandes potencias para alimentar guerras en países subdesarrollados, con propósitos ideológicos (y económicos). Aunque persisten confrontaciones bélicas, 60 en total, éstas utilizan armamento más ligero, dejando atrás el uso de “armas de destrucción masiva”.

¿Entonces estamos al borde del Apocalipsis o no?

Como lo indica este estudio, los números duros indican que las muertes producto de guerras y genocidios han disminuido, sin embargo, el tema del día son los desastres naturales… Para eso, también hay explicaciones científicas.

Justamente, una de las entrevistas de CNN, indica que hay dos factores que han provocado tales fenómenos, uno de naturaleza ambiental, el otro de tipo sociodemográfico. El número de habitantes del planeta ha aumentado y se han generado asentamientos humanos en zonas de mayor riesgo, aunado a la alteración de las condiciones climáticas del planeta debido a la contaminación y a la erosión de suelos, lo cual ha generado el llamado “calentamiento global”.

Y yo añadiría otro elemento, la “aldea global”. Como lo predijera hace décadas el teórico canadiense de la comunicación, Marshall McLuhan, los avances de la tecnología y las comunicaciones han multiplicado exponencialmente los flujos de información entre las distintas naciones del planeta; esto significa que tenemos acceso directo a todos los acontecimientos noticiosos e históricos en el mismo momento y casi con la misma intensidad aunque estemos al otro lado del globo.

Además, el periodismo tiende a ser cada vez más amarillista y fatalista; se va perdiendo la capacidad de asombro; los lectores y televidentes demandan cada vez más dosis de dramatismo, más sadismo, más violencia, más adrenalina. No olvidemos que las noticias son una mercancía y los noticieros compiten entre sí por ganar audiencias, sin importar muchas veces las consecuencias sociales y sicológicas de ello.

El problema es que la gente “compra” muchas de estas verdades y eso sí puede desencadenar un verdadero infierno…

¡TODOS CONTRA GOLIAT!

O “SE VENDE PETRÓLEO BARATO
Por Sergio Granillo

A pesar del mismo Bush, los Estados Unidos siguen siendo la mayor potencia económica, bélica y política del mundo; vivir al lado de este “gigante” tiene sus riesgos, de eso pueden hablar México y Canadá.

Siendo dos naciones tan distintas, aztecas y canuks están unidos por un vecino común, los gringos. Hace poco más de dos años se firmó un acuerdo económico que uniría las tres naciones de América del Norte, creando un bloque más poderoso que la Unión Europea.

Los intercambios comerciales al interior de la región se intensificaron, pero siempre han predominado los intereses de Estados Unidos; inversionistas de todo el mundo empezaron a localizarse en México –que ofrecía mano de obra barata y calificada- para venderle a los mayores consumidores del mundo, los gringos; los canadienses buscaban un intercambio menos desfavorable, al menos sus mercancías y sus profesionistas han podido entrar libremente al Sur para hacer negocios.

El TLC trajo al principio un crecimiento económico para México, pero un falta de solidez política, una pésima cultura laboral, la falta de infraestructura y la fortaleza de otras economías, volvieron al NAFTA (North America Free Trade Agreement) insuficiente para las expectativas que generó.

Esta intensificación de las relaciones comerciales impulsó de manera paralela el proceso de emigración ilegal de mexicanos hacia los Estados Unidos, que a la fecha se ha convertido en el principal sostén de la economía mexicana.

Por su lado, los canadienses tampoco están contentos con un acuerdo que desde siempre ha puesto trabas a sus exportaciones, como el caso de la madera. Los poderosos grupos comerciales de Estados Unidos siempre logran que las autoridades “trilaterales” del NAFTA acaben dándoles la razón.

Hace pocos días, el Presidente de México, Vicente Fox, realizó una visita de Estado a Canadá; esto en el marco de las afectaciones del huracán Catrina en la zona del Golfo, que es una de las principales fuentes de petróleo y sus derivados para toda América del Norte; creando en Estados Unidos y Canadá una fuerte burbuja inflacionaria en los precios de los energéticos.

Desde su llegada a Los Pinos, Fox ha buscado privatizar todo lo privatizable en México, particularmente el monopolio petrolero gubernamental, PEMEX. Sin embargo, los grupos opositores en el Congreso han impedido por completo tocar uno de los mayores símbolos del nacionalismo mexicano, el petróleo.

Reza un dicho mexicano que “la ocasión la pintan calva”, pareciera que los asesores de política económica internacional convencieron al ranchero –amigo incondicional del cowboy Bush-, de tratar de venir a vender la idea de que antes de dejar el poder, Fox haría los cambios constitucionales necesarios para abrir la industria petrolera básica a la inversión canadiense.

Las autoridades e inversionistas canadienses estuvieron muy interesados en esta idea, pero los analistas económicos canadienses consideraron que las promesas de Fox no son suficientemente confiables, así que toda prospección de negocios en esa materia debe tomarse con las reservas del caso.

Aunque el tema principal de la visita fue el petróleo mexicano, el tema del NAFTA también fue abordado. Fox estrictamente ubicado en su imaginaria nación, Foxilandia, aseguró al Primer Ministro, Paul Martin, que él apoyaba una propuesta de revisión del acuerdo comercial, con miras a resolver estos desequilibrios en beneficio de las tres naciones, para los próximos diez años.

Como mexicano, no pude menos que sentirme avergonzado de una actitud tan entreguista de parte de Fox. Yo considero que la nacionalización del petróleo no ha traído ningún beneficio a los mexicanos, pero tampoco se puede andar por el mundo poniendo sobre la mesa algo que ni siquiera es capaz de asegurar “en casa” y que no contempla beneficio alguno para los mexicanos.

A pesar de todo, sí es conveniente revisar el Tratado de Libre Comercio, pues lejos de alcanzar su objetivo de crear una vasta zona de intercambio de mercancías y de gente con fines comerciales, ha generado fenómenos migratorios fuera de control.

¿Cuánto tiempo más seguirá siendo Estados Unidos el “Goliat” de la economía mundial? ¿Hacia dónde se dirige la relación trilateral? Lo cierto es que la economía estadounidense se ha venido desgastando al paso de los últimos años, un ejemplo es la paridad cambiaria, que empezó por ser rebasada por el Euro y ahora también enfrenta un Looney muy fortalecido. Ello implica ajustes esenciales en las perspectivas comerciales de la región.

Algunos economistas utilizan como medida de la paridad cambiaria del dólar americano el precio de la “Quarter Pounder” de McDonald’s, que se está convirtiendo en el mayor comercializador de papas fritas, porque ciertamente las hamburguesas además de feas, cada vez son más pequeñas… Esto pareciera un intento de aparentar solidez, manteniendo el precio pero dando menos cantidad del producto.

Monday, October 03, 2005

THE TRAGGIC PASSING OF KATRINA

By Sergio Granillo

Let’s talk about dead, about hurricanes and natural disasters, let’s talk about the aftermath they leave behind…

Stirring up the image of the Death, impersonated like a mysterious woman skeleton elegantly dressed in black with a large hat, called in Mexico as “La Catrina”, the hurricane Katrina left a dramatic aftermath in the United States.

By this time of the year, Mexicans celebrate the Independence Day –September 16th-, “El Grito”, and they commemorated the 20 years of the worst earthquake that destroyed a large area of Mexico City, 20 years ago –September 19th-, as well. That earthquake killed many thousands of casualties and changed for ever the life of many others inhabitants of the capital city.

But, beside the death toll and the complete destruction of hundreds of buildings, the worst devastation for Mexico was the crack of the political system, the almighty government –the one which lasted the longest in the power, 71 years- was dramatically surpassed by the massive chaos left by the powerful earthquake. People realized that the power of the State resided in them, just people could help other people, the government was not able to do anything, not guarantee the security of their lives and properties, it wasn’t capable of response to a state of emergency.

It seems that the forces of the nature gave the same lesson to Americans, regarding the aftermath of hurricane Katrina. A society who blindly truly believed in Superman, understood how vulnerable they were since September 11, 2001, when they suffered the terrorist attack. This year, the hit came from the sea.

Public image gurus in Washington took over the situation, trying to rebuild the first impact of the unbelievably slow response of the Federal Government to help people in Louisiana and Mississippi. Katrina uncovered an unknown face of the United States, a painful poverty in states full of oil and it was evident –as shown at first on CNN- how most of the devastation affected particularly black population.

The images on the TV seemed coming out from a Third World or the poorest Caribbean country. One of the first statements offered by President George W. Bush tried to explain Katrina as a terrorist attack!

Some Americans wonder how convenient is keeping their military forces fighting against a “phantom of Terrorism”, expending million of dollars in a far away war, when the American Army was not capable of assisting on time an emergency situation within their own boundaries.

Americans have the technology to come back to the Moon, if ever they got it before, but they lack of levees to protect large cities from floods or even sewage systems capable of draining a city after a flooding; and it is New Orleans, one of the most important cities.

The aftermath gave a second strike to Americans, realizing the poverty and abandon of thousands left alone in the middle of disgrace. The images appearing on TV resembled more a Third World country rather than the powerful America. Hand by hand, death and poverty wandered the streets of New Orleans, some Hispanics, many black people, at gun point sending away privates of the most powerful army of the world…

Entertainment personalities, such as Oprah and Celine Dione, pointed out the slow and uncompassionate response of the federal government, they felt anger when saw Bush administration staring at the tragedy quietly watching poor black people from Mississippi and Louisiana, dying.

The hurricane unveiled a deep unevenness among people in the United States, not a bit different to the socio-economic differences suffered in any Third World or non democratic country. In the very same way, the regions with great natural resources wealth where home to the poorest people.

Canada, like many other countries around the world, was affected by the sudden increase in the prices of oil and gasoline, coming out of the Katrina affectation on the refineries in the Gulf of Mexico, one of the most important oil production regions; like wise, seafood and coffee trading industries were hurt by Katrina.

Why so many people are poor in one of the richest states in America? Wasn’t democracy the key to equal opportunities and prosperity? Is, after all, the American Dream a nightmare or just a delusion?

The evacuees taken to Texas, will they ever go back home? This issue could bring more complications (actually, days later another hurricane, Rita, hit Texas as well) to a “natural” territorial partition carried on among minorities, particularly between Afro-Americans and Mexico Americans.

Like the Mexican Catrina, Katrina –the hurricane- shaked the basement of the United States, unveiling an unknown face of it, a kind of wild forest where just the strongest (or white or rich) can survive. Where is the American government? Vanquishing the bad guys in the Middle East, saving the world from terrorism!



EL PASO DE "LA CATRINA"


(Publicado en El Correo Canadiense)

Por Sergio Granillo

Hablemos de la muerte, hablemos de huracanes y desastres naturales, hablemos de las ruinas que dejan a su paso…

Dentro de las tradiciones mexicanas, la muerte siempre se muestra con un tono de ironía, caracterizada como una mujer vestida con un traje negro muy elegante, y se le llama “La Catrina”; siendo inspiración a los más grandes artistas plásticos y literarios de México.

Sólo tres días después de dar El Grito, la máxima fiesta patria de los mexicanos, los habitantes de la Ciudad de México conmemoraron 20 años de la peor tragedia causada por un fenómeno natural, el terremoto del 19 de septiembre de 1985, a las 7:19 de la mañana; un hecho que nos cambió la vida a millones de personas.

Además de miles y miles de muertes, de la destrucción de cientos de edificios, la mayor devastación para México fue el derrumbe de aquel gobierno que todo lo podía ante los ojos de los mexicanos. Fue entonces cuando nos dimos cuenta de que el gobierno estaba de sobra, que sólo sirve para cobrar impuestos, no pudo salvaguardar la vida ni los bienes de los ciudadanos, ni acudir a su rescate. Nos dimos cuenta de que el Estado era la sociedad, que desde entonces se denominó “sociedad civil”, o sea organizada y actuante.

Veinte años después, esa misma lección la vivió la Unión Americana. La sociedad que se creía intocable, que dejó de creer en Superman un 11 de septiembre, con el ataque terrorista, una vez más fue vulnerada; ahora el ataque vino del mar.

Los estrategas de imagen pública de Washington tomaron el caso en sus manos y han venido trabajando para reedificar la imagen del gobierno, después que Katrina dejó al desnudo la profunda desigualdad social, la incapacidad en sus sistemas de seguridad, la ineptitud administrativa, la insensibilidad y una vez más los absurdos y pueriles argumentos de Bush, quien intentó culpar de los daños del huracán a los terroristas.

Los americanos están pagando millones de dólares para sostener una guerra, cuyo único objetivo es apoderarse del petróleo iraquí, fingiendo una caritativa defensa de un pueblo tiranizado, luchando contra un fantasma que no existe.

Tienen los recursos y la tecnología para planear volver a la Luna, si es que alguna vez en realidad lo hicieron, pero no cuentan con diques de contención suficientes, ni sistemas de drenaje para salvaguardar una de sus principales ciudades.

El golpe más severo vino días después, cuando los habitantes de las ciudades afectadas quedaron abandonados a su suerte; las imágenes que veíamos en la televisión parecían sacadas de la más pobre nación afro antillana. La pobreza se paseaba de la mano de la muerte por esas calles inundadas, algunos hispanos, muchos negros, a punta de pistola manteniendo a raya al ejército más poderoso del planeta.

Algunos personajes de la farándula, entre ellos Oprah y Celine Dione, le reclamaron al gobierno de Bush su lentitud en la respuesta a los damnificados, advirtiendo que parecía estar cruzado de brazos viendo morir a la gente de raza negra y pobres que habitaban Mississippi y Louisiana, como si se tratara de una artimaña más para emprender una depuración racial.

La devastación de Mississippi y Louisiana pusieron en evidencia la gran desigualdad que se vive en los Estados Unidos, exactamente igual que en cualquier otro país del llamado Tercer Mundo; donde las zonas con mayores riquezas culturales y recursos naturales, suelen ser aquellas donde la pobreza es más extrema.

Todo el mundo, particularmente Canadá resintió directamente como consecuencia de los daños económicos de Katrina, un alza exorbitante en los precios de la gasolina, pues aquella zona del Golfo es una de las principales áreas petroleras del mundo, además del principal distribuidor de café y mariscos para toda Norteamérica.

¿Cómo es posible que una zona tan rica en recursos tenga tanta gente tan pobre? ¿Qué pasó con el “sueño americano”?

¿Cuántos de los evacuados hacia Texas volverán a sus ciudades? Este asunto podría ser particularmente delicado, debido a que al haber perdido todo, muchos podrían decidir quedarse ahí, alterando el equilibrio que los ajustes “naturales” entre minorías migrantes había dejado: Los especialistas han señalado que en el caso de Texas, una gran parte de los afroamericanos que ahí residían, se alejaron debido a la creciente hola de mexicanos que llegaron a asentarse.

Katrina, como La Catrina mexicana, sacudió los cimientos de la Unión Americana. Y como en la ley de la selva, sobrevivirán los más fuertes… ¿Dónde esta el gobierno de los Estados Unidos? “Defendiendo al mundo de los malvados terroristas”, dirán…