Sunday, March 16, 2008

COMO TE VEN… ¡TE TRATAN!

(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo

Hay un chiste sobre racismo que dice: “En un autobús urbano donde había problemas de discriminación, el supervisor tratando de acabar con el problema les dice, a partir de ahora, en este autobús, todos vamos a ser azules… Y cuando empieza a avanzar el autobús, el chofer le dice a los pasajeros, los de azul oscurito por favor váyanse al fondo del camión, para que los de azul clarito puedan pasar…”

Canadá es una de las naciones más abiertas y tolerantes en cuestión de culturas, razas, creencias y orientación sexual, lo que le ha venido abriendo puertas a nivel diplomático y comercial en todo el planeta. Sin embargo, la convivencia cotidiana, la apertura de oportunidades, es aún una frontera por conquistar.

Un reciente estudio de Queen’s University concluyó que los europeos que llegan a Canadá, encuentran más fácilmente empleo y son promovidos más rápidamente que quienes vienen de otras zonas geográficas del planeta.

Sólo 8.4% de los inmigrantes llegados de Europa entre 2001 y 2005 estuvieron desempleados en 2006, mientras que los provenientes de África en el mismo período tuvieron un índice de desempleo de 20.8%, los de Asia 11.1% y los de América Latina 10.5%.

Y no es sólo la asimilación laboral inicial sino el avance profesional al paso del tiempo. Después de 10 años de haber llegado a este país, la tasa de desempleo entre europeos es de 4%, seguido de los asiáticos con 5.5%, los latinos con 6.1% y al final, los africanos 7.6%.

La razón primordial, indica el estudio, es que la gente proveniente de Europa tiene más similitudes en idioma, cultura y formación académica, pero también influye en el proceso de asimilación la religión y el color de la piel.

Existen casos excepcionales como el de los filipinos que se encuentran entre los mejor asimilados por la cultura canadiense; registrando un índice de desempleo de 5.4% los primeros 5 años de estadía en Canadá, y de 2.4% después de una década.

El gobierno federal ha hecho esfuerzos por mitigar estas tendencias y fomentar la equidad de oportunidades, basados en la capacidad profesional, no en el aspecto u origen, pero el mercado laboral canadiense sigue siendo altamente sensible al color de la piel.

Muchos corporativos toman como iniciativa de relaciones públicas la bandera de la multiculturalidad y los grandes CEO’s de Canadá afirman que sus empresas brindan igual oportunidad a los inmigrantes de todo el mundo, participan en los consejos honorarios de agencias gubernamentales para inmigrantes.

Sin embargo, al interior de estas firmas se siguen levantando barreras racistas, dejando en los niveles más bajos a las “minorías visibles”. Sus procesos de selección de personal preguntan al aspirante si pertenece a alguna de esas categorías; en el caso de los latinos, llegan a especificar si se es “latino de piel oscura”.

El camino hacia la asimilación es aún largo y depende del esfuerzo individual para poder romper con esos esquemas y demostrar a la sociedad canadiense de qué estamos hechos los latinos, y en general los que llegamos a esta tierra en búsqueda de un sueño de libertad, prosperidad y de oportunidades. Desde cada trinchera cada uno de nosotros podemos demostrar que tenemos una riqueza histórica, cultural y lingüística para enriquecer el nuevo rostro multicolor de Canadá.

* Periodista mexicano
(www.elcorreo.ca )

Sunday, March 09, 2008

INMIGRANTES Y OPORTUNIDADES ECONOMICAS

(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo

En un mundo global, el rol de los inmigrantes ofrece oportunidades de negocios muy importantes. Cada inmigrante que llega a Canadá de cualquier rincón del planeta trae consigo experiencia, conocimientos y habilidades “universales”, pero también puede convertirse en agente promotor de negocios entre su país natal y Canadá.

CAMP (Communications, Advertising and Marketing Professionals) es un grupo independiente de inmigrantes de diversas nacionalidades que realiza reuniones con invitados especiales; su objetivo es orientar y motivar a los recién llegados a Canadá a mantenerse en línea con el objetivo de encontrar un trabajo profesional.

En su reunión del 30 de enero, la primera de 2008, dos fueron los invitados especiales, Harinder Takhar, Ministro de Pequeños Negocios y Empresariado del Gobierno de Ontario, y Javier Santos, Director de la Unidad de Negocios de LCBO, considerado una de las 25 personas más influyentes en Toronto.

Ambos invitados compartieron con los miembros de CAMP sus experiencias como inmigrantes que han tenido éxito en Canadá, y que en su momento tuvieron que sobreponerse a barreras culturales y a la carencia de “Experiencia Canadiense”.

Harinder Takhar relató sus vivencias al llegar de la India en 1974, cuando era casi impensable que algún extranjero –particularmente hindú- poseyera algún negocio. Poco a poco se fue colocando en diversos empleos hasta empezar a ocupar niveles directivos, llegando a ser CEO del Grupo Chalmers. En un camino lleno de obstáculos, el ahora funcionario público, logró salir adelante y empezó a darse cuenta de que las oportunidades de negocios que representa conocer la cultura, la economía y a la gente de su nación de origen y este país.

“Nunca se rindan -expresó Takhar-, con trabajo arduo y ética profesional, en este país se puede llegar muy lejos; actualmente, muchos altos directivos de la banca canadiense son extranjeros”. Asimismo, explicó que contando con un buen plan de negocios, existen opciones de financiamiento para inmigrantes que desean iniciar su propia empresa.

En su momento, Javier Santos, nacido en la Ciudad de México y con experiencia laboral en México y Argentina, llegó a Canadá en busca de un ambiente más seguro para su familia; narró como al inicio de su carrera aquí, incluso cuestiones aparentemente triviales como los nombres de personalidades artísticas o deportivas canadienses le resultaban ajenas y desconocidas.

El actual funcionario de LCBO dio una concisa explicación de lo que, para él es la “Experiencia Canadiense” y cómo logró superar esa barrera. Cuando un patrón pide ese requisito, lo que quiere es que quien pretende ser su empleado conozca la geografía y cultura de negocios locales, que se adapte al equipo de trabajo, que su inglés sea fluido y esté al tanto de lo que ocurre aquí.

Los negocios están basados en la confianza, y para lograr obtener un empleo profesional, hay que mostrar interés (aprendiendo la cultura local), ser creativos, abrirse con respeto en el trato con sus compañeros de otras nacionalidades y mejorar sus conocimientos del inglés.

“No tengan miedo de convertirse en canadienses; eso no significa renunciar a nuestras ricas raíces culturales, sino enriquecerlas y formar parte de este país”, concluyó Santos.

La presencia latina en Canadá está tomando fuerza, el ejemplo de hispanos exitosos es una motivación para seguir fortaleciendo nuestra comunidad, entablando vínculos sólidos con otros nuevos canadienses.

* Periodista mexicano
(www.elcorreo.ca)