Thursday, September 04, 2008

MEXICANOS SIN JUSTICIA, SIN REFUGIO

(Publicado en El Correo Canadiense)
Por Sergio Granillo

A finales de junio, la prensa canadiense publicó un caso en que la Corte Federal revirtió decisiones tomadas por el Consejo de Inmigración y Refugio, que habían negado asilo político a mujeres mexicanas amenazadas por narcotraficantes; permitiendo finalmente su estancia en territorio canadiense.

La Corte basó sus sentencias a favor de las mexicanas en virtud de las evidencias del alto nivel de corrupción policiaca (y judicial) en México, así como la grave presencia de cárteles de la droga en diversos puntos del país, fuente de violencia e inseguridad para mucha gente.

Un par de días después de la publicación de esta noticia, tuve una experiencia personal en mi trabajo (bancario) con un cliente, una chica de Montreal, de origen sudasiático, a quien parecía no gustarle la gente latina…

Al saludarla por su nombre de pila, ella corrigió mi pronunciación y dijo, ningún hispano puede decir mi nombre correctamente. Eso fue suficiente ‘pólvora’ para encender mi curiosidad…

Sin perder compostura ni distancia, le pregunte la razón por la que ella trataba con hispanos. Ella dijo: ‘soy abogada de inmigración y la mayoría de mis clientes son mexicanos’.

Aprovechando el comentario, pregunté su opinión acerca del caso de la chica mexicana que había pedido refugio en Canadá, tras haber sido secuestrada y violada por narcotraficantes, que ahora la perseguían; solicitud denegada por Inmigración, posteriormente revertida por la Corte.

Su respuesta fue más o menos así: “¡Ay, esos mexicanos! Antes se quejaban del PRI, todos los problemas eran por el PRI; pero ese partido ya no está en el poder; en México no existe persecución política; la gente miente cuando argumenta eso para pedir refugio.”

Entonces (siempre con una sonrisa –servicio al cliente-, claro), en tono amigable, le dije: Es cierto, no existe persecución política, en eso estoy de acuerdo; pero eso no significa que no haya violencia, inseguridad y persecución por parte de criminales, en una nación donde la policía es tan corrupta como los jueces, y donde la ley se compra.

Y respecto a la tendencia a decir mentiras… Le expliqué, desde que vine a vivir a Canadá varios amigos me han escrito diciéndome que acudieron a una presentación “acerca de Canadá”, donde les prometen trabajo seguro y todos los trámites legales para emigrar; siendo en muchos casos despachos de abogados canadienses quienes hacen extensa publicidad en las principales ciudades de México para atraer incautos.

Eso no significa, añadí, que no existan también casos de personas que arbitrariamente entran a Canadá e inventan que son homosexuales y los han amenazado de muerte o que son perseguidos políticos, y solicitan refugio.

Ahí está el problema, pagan justos por pecadores. Lo grave del asunto es que las autoridades llegan a resoluciones contradictorias, ¿basadas en qué? Siendo ya México el país de origen de la gente que más refugio pide al gobierno canadiense (por no mencionar la sociedad comercial del TLC), sería conveniente que investigaran las condiciones reales que prevalecen en el país, para llegar a resoluciones jurídicas más justas. Y deberían llevar ante la justicia a esos despachos -aquí y allá- que abusan del desconocimiento mutuo entre los canadienses y los mexicanos.

Esto me recuerda esos matrimonios arreglados, donde se ‘arrejuntan’ dos personas sin conocerse, a ver si se va dando el amor con el tiempo…

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